Se ha vuelto común escuchar en diversos debates y discusiones con grupos o personas serviles al capitalismo que “el marxismo coapta la libertad, que es una teoría que esclaviza al individuo, que somete al espíritu humano”. Nada más alejado de la verdad. Estos cuestionamientos, aunque infamemente prodigados, no pasan de ser reflejo de una falta de comprensión real de lo que es el marxismo y más aún de como el marxismo entiende la libertad o peor de una acción discursiva premeditada propia de los sofistas del capitalismo, quienes buscan alejar a las clases trabajadoras del marxismo con sus impías frases tremebundas y apocalípticas. Ahora bien, más allá de decir que se equivocan, vamos a explicar el porqué de su error. Para esto, partiremos dándole sustento al título de este artículo. Es decir, pasaremos a explicar por qué la libertad en el marxismo es acción.
Debemos empezar recordando cómo es que Marx entiende al ser humano y su relación con el mundo. El autor de El capital: crítica de la economía política no desarrolla una posición antropológica ni ontológica del ser humano. Es decir, no cree en una naturaleza humana que predestine de manera teleológica al ser humano; así pues, podemos decir que el ser humano es contingente. En otras palabras, su existencia no está atravesada por una necesidad ontológica, sustancial, sino que este surge de las contradicciones materiales históricas. Marx considera que el ser humano va cambiando constantemente, conforme cambian sus condiciones materiales, desde el cambio mismo de la historia. Por ende, lo máximo que podríamos sostener es que los humanos son seres históricos en tanto están subsumidos a la historia. Sin embargo, ¿esto quiere decir que el ser humano está determinado por la historia? ¿Esto sería una afirmación de un determinismo histórico? No, de ninguna manera, pues Marx y, por tanto, todos los buenos marxistas entienden que el ser humano no solo es un ser subsumido a la historia, no solo es un ser arrojado al mundo sin más, sino que el ser humano, a través del trabajo, transforma su entorno y, con esto, también transforma su historia.
A partir de lo anterior, se establece una relación dialéctica entre el hombre y su entorno, siendo el entorno (momento histórico) construido con base en las relaciones del trabajo humano; es decir, desde las relaciones de producción. Es por ello que toda sociedad es producto de sus relaciones de producción y, a su vez, todas esas relaciones de producción son producto de la acción humana. Esto último solo se expresa mediante el trabajo tal como lo sostiene Marx en El capital (1867): “Allí donde lo forzó la necesidad de vestirse, el hombre realizó por milenios trabajos destinados a vestirse antes de que se convirtiera en sastre. Pero, la existencia de la levita, del lienzo, de todo elemento de la riqueza material que no esté dado por la naturaleza, se debió siempre a una actividad productiva especial orientada a un fin, que asimila materias particulares de la naturaleza a necesidades particulares del hombre. En cuanto creador de valores de uso, es decir, como trabajo útil, el trabajo es, por tanto, condición de existencia del hombre, independiente de cualquier forma de sociedad, una eterna necesidad natural de mediar el intercambio orgánico que se da entre el hombre y la naturaleza, de mediar, por consiguiente, la vida humana”
De la cita anterior podemos deducir muchas ideas. En primer lugar, el hombre siempre está en contradicción con su entorno geográfico y sus necesidades físicas como ser material. Para cubrir las necesidades nacidas de esta contradicción el individuo genera mercancías capaces de satisfacer esas necesidades ¿y cómo se crean esas mercancías? A través del trabajo, ¿y qué cosa es el trabajo? Es acción humana, actividad que transforma la materia a través del esfuerzo. El ser humano es, entonces, creador de todo su entorno social, desde la división social del trabajo, los diferentes modos de producción en la historia e incluso las clases sociales que los han representado.
Es así como se entiende, en El Manifiesto del Partido Comunista (1848), que: “la historia de toda sociedad ha sido siempre la historia de la lucha de clases», porque esta lucha de clases es en sí misma encarnación de los roles de producción de cada etapa histórica. Además, son distintos los roles de producción de la función que cumple nuestro trabajo de forma específica. Por tanto, es esta dialéctica histórica nacida de nuestras relaciones de producción la que ha ido construyendo la historia humana. Por eso cuando Sartre sostiene que el ser humano es un ser condenado a ser libre, se refiere precisamente a esto. De allí que su famosa frase: “soy lo que el mundo hizo de mí y lo que yo hago con lo que el mundo me hizo”, lleva engastada en su seno la visión de que el hombre es producto de sus relaciones materiales de producción, que son a su vez reproducidas por los propios seres humanos; e ahí precisamente su condena a la libertad, pues las condiciones materiales en las que vivimos son creación humana y, por ende, también pueden ser cambiadas por el ser humano.
Por eso la libertad no necesita ser pensada, sino alcanzada en acto, es decir, realizada. En tal sentido, todos los debates en torno a qué es la libertad se tornan estériles, pierden sentido y se revelan solo como mero ejercicio teórico incapaz de ser resuelto en el plano de la razón, ya que esta es acción concreta, material y se realiza en tanto los individuos y las masas accionan para transformar el mundo.
En tal sentido, si el problema de la libertad no consiste en saber qué es sino en cómo realizarla, es importante señalar que en el capitalismo la libertad solo está dada para la clase social que dirige el sistema productivo, ya que esta ha creado al Estado, y sus herramientas legales, mediante los medios de producción ideológicos que controlan, para asegurar sus intereses de clase y direccionar el pensamiento colectivo, a través del falso consenso. Por su parte, el proletariado y las clases trabajadoras en general carecen de libertad y es que si bien hemos dicho que la libertad nace de la acción humana que podemos ver concretizada en el trabajo humano, no hay que olvidar que no importa cuánto trabaje un proletario, pues, su trabajo es siempre ajeno. Ello debido a que el proletariado vende su fuerza de trabajo, pues, es su única posesión y al vender su fuerza de trabajo es reducido a mera mercancía, mercancía consumible para la producción. Es así como, lejos de la verborrea idílica de los liberales, el ser humano, en el capitalismo o al menos en ser humano proletario, no es un fin en sí mismo, sino un mero objeto de consumo.
Sin embargo, esto no termina aquí, ya que hay que recordar que el trabajador no solo vende su fuerza de trabajo, sino que, además, el fruto de su trabajo no le pertenece. Le es tan ajeno como su trabajo mismo. Toda mercancía que produzca se le presenta por fuera, enajenándolo, bajo la ilusión de tener vida propia. Entonces el trabajador que inicialmente ha vendido su fuerza de trabajo se ve en la necesidad de usar el pago que ha recibido por dicha venta para comprar, muy posiblemente, la mercancía que el mismo ha producido y que en apariencia no solo es necesaria para la vida, sino que además tiene valor por sí misma, ignorando que el valor que posee es por ser producto del trabajo humano.
Este olvido es lo que nos presenta el problema real que imposibilita la concreción de la libertad en el sistema capitalista. Este no es otro que el trabajo asalariado, ya que es a través de este que el capital se reproduce, que el dinero da a luz a más dinero. Aquello porque la plusvalía, que no es otra cosa que la ganancia de la burguesía, es solo posible gracias a que el burgués reduce al proletario a mercancía, lo compra con un salario equivalente al valor que esta tiene como material necesario para la producción y no por el valor que la fuerza de trabajo agrega a las mercancías; he ahí la explotación del trabajador. Entonces, mientras persista esta forma de ganancia, el proletariado no puede ser libre, de aquí tenemos que la única manera en que el proletariado rompa sus cadenas es dejando atrás el sistema de producción capitalista, superándolo; es decir, negándolo. Ello es solo posible con una acción de liberación colectiva a la cual llamamos revolución y es que la revolución es la acción del ser humano que le permite transformar su realidad, es la más alta forma de praxis, es la concreción de sus intereses de clase, es la realización de su libertad.
Al cansar la conciencia de esto es ya otro asunto. Uno que, por supuesto, también es producto del trabajo humano, trabajo llevado a cabo por los marxistas en su praxis, en la creación de las condiciones subjetivas necesarias para la revolución. Sin embargo, de este tema nos ocuparemos en la siguiente parte de este artículo que pretende explicar la libertad como acción en el marxismo.
Poder político de magistrados debe eliminarse por reforma judicial
Vladimir Cerrón
El año 2019 fui sentenciado ilegalmente en el caso Saneamiento La Oroya, esto demostró que una sola persona, una juez unipersonal, podía tener más poder que los 221 mil 550 habitantes, quienes recientemente me habían elegido gobernador regional de Junín. La sentencia me inhabilitó políticamente, por lo que fui destituido del cargo y no pude postular en la fórmula presidencial el año 2021. Estaban satisfechos de su flamante poder político, decidir quienes gobiernan las regiones y el país. Pasaron de administradores de justicia a operadores políticos.
Este hecho fue denunciado, el 14 de julio de 2020, por el periodista Ricardo Uceda, con el titular: “El indefendible. El sorprendente caso de un radical de la izquierda, el exgobernador de Junín Vladimir Cerrón. Condenados sin pruebas por dos instancias. La justicia de las encuestas y el nuevo poder de jueces y fiscales”. Fue el primero en creer en mi inocencia y lo paradójico es que lo hizo desde una trinchera caviar, el diario La República.
El día de hoy, 19 de enero de 2025, el mismo periodista, publica un artículo similar: “Los fiscales encubiertos”, cuestionando duramente la labor de los jueces y fiscales, además de sus órganos de control, denunciando que el poder político mal habido de los operadores de justicia, que denunciara el año 2019, permanece intacto e impune, permitiendo el abuso de los magistrados “caneros”, quienes imponen prisiones preliminares y preventivas, en casos que no ameritan, para complacencia de las cámaras y de algún adversario político poderoso que no da la cara, y que los utilizan como mascarón de proa. Una vez más, lo paradójico de este artículo, es que lo hace desde la nueva trinchera caviar, el diario El Comercio.
El poder político de los magistrados nace a partir de la doctrina del lawfare creada en EE. UU. y aplicada en Latinoamérica con bastante éxito. En el Perú, las normas fueron introducidas por los congresistas caviares de períodos anteriores, quienes invistieron del marco legal necesario a los jueces y fiscales para crear los falsos positivos judiciales. Con estas facultades, pueden destituir, inhabilitar o encarcelar a cualquier político con solo una sentencia trucha en primera instancia, atentando al derecho constitucional de la presunción de inocencia y la pluralidad de instancias, aspecto que los posiciona por encima de la voluntad popular, haciendo del Estado un paraíso de la arbitrariedad y la antidemocracia.
El artículo concluye con la siguiente frase necesaria y premonitora: “Si estas instituciones (Fiscalía y Poder Judicial) no reaccionan de inmediato, introduciendo reformas radicales, el repudiado Congreso los va a reformar a su medida”, y parece que será así. Por lo pronto, la bancada de Perú Libre, está de acuerdo unánimemente por una reforma total del sistema de justicia en el país, contribuyendo a la extinción del deep state o estado oculto, que nos gobierna hace tres décadas.
Para abrir el año quiero compartir este artículo que escribí hace unos meses, pero por diversos motivos no se pudo publicar, espero sirva de reflexión de nuestra militancia.
Se dice que los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla, por ello me atreví a escribir sobre este tema, que considero debe ser una de las bases en toda organización política, más aún en Perú Libre.
Una constante en la política, en especial en la peruana, ha sido el infantilismo político (palabra que resume el título de este artículo), obviamente la izquierda no es ajena a ella, o peor aún está muy arraigada en esta, ya que va de la mano con la falta de disciplina, lo cual conlleva que los partidos políticos se terminen fragmentando y atomizando, ese es un tema largo y complejo, que espero poder dilucidar en otros artículos, digamos que este vendría a ser un adelanto.
Quiero empezar con el ejemplo de lo que sucedió con la Izquierda Unida (IU) en la década de los 80, esta organización política, que agrupaba a casi la totalidad de los partidos de la izquierda de esa época; se convirtió en la segunda fuerza electoral, pasando a segunda vuelta con el APRA, IU con Alfonso Barrantes (AB) a la cabeza, quien era alcalde Lima y tenía una gestión exitosa, lo cual a fin de cuentas se convirtió en el “máximo éxito electoral” de la izquierda de esos tiempos, pero luego con la renuncia de Barrantes a la segunda vuelta electoral, se proclamaría a Alan García como presidente del Perú.
Posteriormente, muchos líderes de izquierda cayeron uno tras otro en la trampa de la derecha, aunque más que eso, pienso que es una demostración de la débil formación ideológica. Los electos líderes de izquierda, (recordemos que muchos de ellos eran diputados o senadores, en ese momento) fueron víctimas de la clásica infiltración derechista, siempre con sus cantos de sirena, diciéndoles al oído que eran los iluminados de la izquierda, convirtiéndolos así en caudillos (¿se parece mucho a una historia reciente verdad?), cada uno de ellos creyendo que eran los próximos presidentes del Perú, el propio Barrantes cayó en la tesis de que él era la encarnación de la izquierda y que él, y solo él podía competir en las próximas elecciones y ganarle al APRA y a la derecha, ya que acababa de ser segundo en las elecciones presidenciales.
Como consecuencia de ello, se dividió la Izquierda peruana a finales de los 80 y para las elecciones de 1990, se presentaron dos partidos, Izquierda Unida con Henry Pease a la cabeza (sacó 8,23%), este había sido el teniente alcalde de Barrantes, pero a diferencia de AB era un NN. El otro bloque fue Izquierda Socialista con Alfonso Barrantes el exalcalde de Lima de gestión exitosa con el famoso y aún vigente Vaso de Leche, pero que solo le alcanzó para sacar 4,80 %, como vemos claramente la representación de la izquierda cayó por los suelos, todo ello sumado al 22,64 % del APRA a pesar de su desastroso gobierno, terminaron encumbrando a otro NN, un outsider que con el eslogan “honradez, tecnología y trabajo”, me refiero al sátrapa Alberto Fujimori, quien llegó a segunda vuelta con un 29,09 % para luego convertirse en Presidente de la República. Cabe recordar que el primer experimento de un outsider, se había realizado un año antes (1989) con la elección de Ricardo Belmont como alcalde de Lima, un hombre de la farándula televisiva de esa época, quien además fue reelegido.
Lo sucedido en el 2021 con nuestro partido y el profesor Castillo creo que está claro, finalmente es una historia similar, en otros tiempos y otros contextos, con similar infiltración de la derecha y demás, aunque de todos modos ese y otros temas los desarrollaremos en la escuela de líderes “Ángel Castro Lavarello” del CER de Lima, que dará inicio el próximo año.
Finalmente, esta reflexión nos debe llevar a un autoanálisis de nuestra militancia y respondernos las siguientes preguntas:
¿Estamos actuando como verdaderos militantes de un partido de izquierda socialista?
¿Nos estamos formando adecuadamente?
¿Estamos participando disciplinadamente de las actividades partidarias?
¿O sólo aparecemos cuando hay elecciones para cargos dirigenciales?, pero cuando perdemos brillamos por nuestra ausencia y desaparecemos, olvidándonos de continuar con el trabajo político del partido que es permanente, demostrando así falta de madurez política.
Peor aún, existen los que sólo se acercan al partido cuando se avecinan las elecciones generales a fin de tentar una candidatura, pero durante varios años no participan de reuniones, no colaboran económicamente; menos aún apoyan en las marchas u otras actividades partidarias.
A lo mejor nadie quiere tocar este tema, respecto a ejercer la militancia con disciplina, puede resultar un tema incómodo y quizás más de uno se sentirá ofendido (a), como dice el dicho criollo, “al que le caiga el guante que se lo chante”, es por ello que a través de este artículo quiero llamar a la reflexión de todos los militantes y dirigentes sin excepción, a fin de que en la próxima Asamblea Nacional o Congreso de nuestro partido, se abra un debate sobre el tema.
¡Es hora que pongamos orden en la casa!
(*) Secretario general del CER Lima Metropolitana.
“Mente Sana en Cuerpo Sano”, dice un antiguo refrán, y en verdad muchos estudios científicos demuestran la conexión entre la población microbiana de nuestros intestinos y el estado de salud de nuestra mente. Siendo un país inmensamente rico en recursos naturales con 44 pisos ecológicos de 48 a nivel mundial y un mar de 200 millas, deberíamos ser una de las poblaciones mas fuertes en salud y nutrición. Sin embargo, la realidad demuestra lo contrario. A la desnutrición por pobreza, ahora hay que agregarle la desnutrición por fines comerciales, los alimentos ultra procesados dando lugar a la epidemia por obesidad, y por último la desnutrición por motivaciones ideológicas y políticas. Siendo la desnutrición por motivaciones ideológicas la más difícil de combatir, porque se mezcla la cultura y la ética burguesa como instrumentos para manipular a la mente humana, en las escuelas políticas del partido Perú Libre se aprendió lo que era el fetichismo, sino se acuerdan aquí les dejo el concepto: Marx sostiene que, en el capitalismo, las mercancías (productos que se producen para el intercambio y el consumo) parecen tener un valor intrínseco y una poderosa existencia autónoma, independientemente de las relaciones sociales que las producen. Este fenómeno de atribuir cualidades mágicas o misteriosas a las mercancías, que parecen tener poder por sí mismas, es lo que Marx llama fetichismo de la mercancía. De este concepto nace las corrientes nutricionales que no tiene nada de ello, que son el ser vegetariano y el ser vegano. La agricultura y la ganadería pierde sus relaciones sociales de producción para ser aceptadas como “cosas” que tienen un valor intrínseco, la agricultura se relaciona mas a la naturaleza que a la fuerza laboral del agricultor, por lo tanto, sus productos se aceptan libremente por que son mercancías naturales y ultra baratas. Y la ganadería sufre un menosprecio total ante el pueblo porque sus productos caros elevados artificialmente y tienen sus productos afectados por el antropomorfismo que da al animal valores y aspectos humanos que los protege del sacrificio por el bienestar humano y solo se destinan a un exclusivo sector de la población que los consume sin el prejuicio de la corriente vegetariana o vegana. De esta manera se condena a la población a alimentos de poco valor nutricional y se tiene una población enferma y más fácil de explotar y engañar.
(*) Militante de la Base de Carabayllo, 23 de diciembre del 2024
PERÚ LIBRE EN EL CAMINO INTERNACIONAL PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA COMUNIDAD DE FUTURO COMPARTIDO
Waldemar Cerrón Rojas (*)
Resumen Se destaca la importancia de los partidos políticos en la construcción de una Comunidad de Futuro Compartido para la Humanidad, un proyecto que busca promover la cooperación internacional, la justicia social y la eliminación de las desigualdades. Además, los partidos juegan un rol crucial al promover la solidaridad y la equidad para un mundo más justo y sostenible, enfatizando la necesidad de una ideología que impulse la justicia social y la cooperación internacional en la toma de decisiones políticas. El Partido Político Nacional Perú Libre se presenta como una guía para la construcción de una sociedad internacionalista, moderna, más justa y equitativa, basada en una gobernanza de consulta ciudadana, inspirada en la ideología socialista de José Carlos Mariátegui y Jaime Cerrón Palomino. Se hace un llamado a la unidad de los pueblos para sumar esfuerzos para construir una Comunidad de Futuro Compartido.
La dirección ideológica orienta la historia de nuestros pueblos hacia la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad.
Muy buenos días a todos los representantes del Partido Comunista de China y partidos provenientes de América Latina y el Caribe. A nombre de nuestro secretario nacional Dr. Vladimir Cerrón Rojas y el Partido Político Nacional Perú Libre. Saludamos al Presidente Xi Jinping, y a todos los organizadores de este magnífico evento mundial. Este IV Foro de partidos políticos, que se realiza aquí en Beijing, significa una etapa muy importante para el desarrollo humano de América Latina y el Caribe. Mientras que en otros países se priorizan presupuestos económicos en la adquisición de armas y construcciones, cuyo único fin es la riqueza para empobrecer a otros países, en este IV Foro se piensa, se siente y se proyectan conceptos e iniciativas, en lo más grande que una generación humana puede heredar a otra: la formación del hombre, de su espíritu investigativo, productivo, sostenible, solidario, justo y equitativo, para la construcción de una Comunidad de Futuro compartido, no solo para China, Latinoamérica y el Caribe, sino también para la humanidad. El reconocimiento consciente de las diferencias socioeconómicas globales plantea un dilema fundamental para los partidos y organizaciones políticas del mundo: aceptarlas o cambiarlas. Esta decisión es eminentemente política e inevitablemente ideológica. Entendemos la ideología como un sistema de ideas, conceptos, expresiones y representaciones que unen a las personas para llevar a cabo sus propuestas e iniciativas con la finalidad de convencernos de que están en lo correcto. En estos tiempos, la práctica ideológica debe ser democrática y consensuada. Los partidos políticos juegan un papel fundamental en la construcción de la Comunidad de Futuro compartido. Para lograr este objetivo, se propone un mundo multipolar y equitativo, promover la globalización económica inclusiva, fomentar la gobernanza global basada en consultas, contribución conjunta y beneficios compartidos, impulsar la construcción conjunta de la «Franja y la Ruta» y profundizar la cooperación integral. Asimismo, se busca brindar apoyo mutuo en la búsqueda de caminos hacia la modernización, fortalecer los partidos políticos como impulsores del desarrollo e intensificar los intercambios interpartidistas. La participación activa en la construcción y reconstrucción de partidos políticos, impulsada por la investigación y la productividad, permite comprender la estructura ideológica, el sentido y el grado de cohesión política que se plantea para la humanidad. Como sentenció el gran José Martí, significa elegir conscientemente y de manera organizada entre el camino de los dioses o el de las bestias.
La ideología de la nueva izquierda popular
Si estamos comprometidos a compartir nuestra economía de manera justa, equitativa y solidaria, tenemos la misma ideología.
Las bases ideológicas socialistas del Partido Político Nacional Perú Libre, representante de la nueva izquierda popular, se fundamentan en el marxismo, el leninismo, el mariateguismo y el pensamiento filosófico de Jaime Cerrón Palomino. Su propuesta se sustenta en la interiorización de los intereses y capacidades organizativas del pueblo. En línea con esta perspectiva, Perú Libre busca guiar la construcción de una sociedad internacionalista más justa y equitativa, donde la felicidad de los pueblos se convierta en realidad. Este sentido ideológico requiere la unidad de las formas de sentir, pensar y actuar de todos los pueblos, fortaleciendo el compromiso de construir una sociedad democrática, solidaria, justa equitativa y solidaria sobre todo, en la toma de decisiones que abrazan las grandes mayorías, reforzando nuestra identidad colectiva y sentido de pertenencia al pueblo.
Toda decisión política, ya sea de cambio o no, parte de una ideología que busca persuadir. Antes de tomar una decisión política, es fundamental comprender la ideología que sustenta a cada fuerza organizativa, pues esta refleja los intereses de una clase social específica. Las desigualdades socioeconómicas son consecuencia de la imposición ideológica y política de unas clases sobre otras; por lo tanto, aceptarlas o modificarlas implica, en esencia, una decisión ideológica. La adhesión a la ideología de la construcción de la comunidad de Futuro compartido trasciende la simple afiliación y construcción partidaria unilateral; es una decisión histórica que redefine el compromiso de los partidos políticos y el sentido de la vida humana. Implica haber comprendido la cooperación entre China, los países de América Latina y el Caribe, especialmente en los ámbitos político y económico, rechazando la posibilidad de hegemonía para fortalecer el internacionalismo equitativo, intercultural y justo. Se trata de seguir el camino y la dirección del desarrollo global económico seguro, inclusivo, equilibrado y sostenible, que respete y defienda la autodeterminación y la soberanía de los pueblos. Conlleva a la práctica de gobernanza global basada en consultas, contribución conjunta y beneficios compartidos en el que se promuevan valores universales y comunes. Esta asociación estratégica entre China y los países de América Latina y el Caribe busca fortalecer esta relación a través de la construcción conjunta de la «Franja y la Ruta» y la profundización de la cooperación integral. Promueve la modernización pacífica, la libertad e intercambios de conocimiento sobre gobernanza, relaciones, construcción, reconstrucción y colaboración mutua de partidos políticos, con la finalidad de que todos nuestros esfuerzos se logren por el pueblo, con el pueblo y para el pueblo, hacia la construcción de una comunidad de futuro compartido. En consecuencia, la concepción, difusión y práctica de esta gran idea internacionalista implica ser parte de las tristezas, alegrías, cooperación, modernización, inversiones y luchas históricas del pueblo chino para superar y desterrar ideologías egoístas, racistas, discriminatorias, hegemónicas, opresoras y explotadoras en el mundo. Se trata de construir un mundo más justo, equitativo y sostenible, donde China y los países de América Latina y el Caribe puedan trabajar juntos para lograr un desarrollo común y próspero.
Estamos aquí hoy para comprender y hacer realidad la propuesta de la construcción de una Comunidad de Futuro compartido para la humanidad.
Hasta más allá de la victoria. Beijing, 03 de diciembre de 2024
(*) Político. Doctor en Ciencias de la Educación. Licenciado en derecho y ciencias políticas. Profesor de Investigación de la Universidad Nacional del Centro del Perú.
El artículo analiza la ideología socialista de la nueva izquierda popular, representada por el Partido Político Nacional Perú Libre, y su papel en la interpretación y transformación de la realidad social peruana. La ideología de la nueva izquierda popular busca satisfacer las necesidades e intereses de las mayorías, promover el desarrollo de capacidades y potencialidades de la clase trabajadora, y cambiar la estructura social y económica a través de medios democráticos y descentralizados. La fuerza política de Perú Libre se basa en una fuerte identidad ideológica y en la unidad de sus fuerzas organizativas para alcanzar el poder y promover la transformación social.
Introducción
La dirección ideológica orienta la historia de nuestros pueblos. La historia ha enseñado a la nueva izquierda popular peruana que la transformación social solo se logra con el poder. Con su ideología socialista, esta fuerza política continúa trabajando para atender las necesidades de la mayoría, consciente de que las profundas diferencias socioeconómicas exigen una respuesta colectiva, consciente y organizada. Nuestros pueblos han aprendido que sus necesidades e intereses sólo se resuelven desde el poder; por ello, la participación activa e informada en la política es fundamental. El encuentro consciente con las diferencias socioeconómicas plantea una decisión eminentemente política e inevitablemente ideológica: aceptarlas o cambiarlas. Marx concebía la ideología como un conjunto de ideas y creencias que buscan imponer una verdad que justifica los intereses de la clase dominante. Un ejemplo claro de esto es la concentración de la riqueza en manos de una minoría, mientras que la mayoría lucha por acceder a servicios básicos. Esta visión marxista abrió el camino para la adopción de una ideología socialista que promueve la justicia, la equidad y la felicidad, rechazando las ideologías de sumisión y sufrimiento impuestas por las clases dominantes. El estudio reflexivo e investigativo de la estructura ideológica social permite comprender el sentido y el grado de cohesión de la sociedad. Marx y Engels, en su conocida analogía, comparaban la ideología con el cemento que une la infraestructura, la estructura y la superestructura de un edificio, representando la sociedad. La solidez de este «cemento» ideológico determina la estabilidad del «edificio»; una ideología débil puede generar fracturas y conflictos sociales. Comprender la orientación ideológica de las organizaciones políticas permite tomar una decisión consciente, objetiva y fundamentada sobre si participar en el cambio o en la defensa del sistema vigente; una decisión que, como sentenció José Martí, significa elegir conscientemente y de manera organizada entre el camino de los dioses o el de las bestias.
La ideología de la nueva izquierda popular
Si estamos comprometidos a compartir nuestra economía de manera justa, equitativa y solidaria, tenemos la misma ideología.
La ideología de la nueva izquierda popular refleja y se nutre de los sentimientos de justicia social, los valores de solidaridad y los pensamientos de cambio que abrazan las grandes mayorías. Como señala Marta Harnecker, la ideología es parte inseparable del sentido de la vida, dirigiendo nuestras actitudes, acciones y comportamientos. En línea con esta perspectiva, la propuesta ideológica de Perú Libre busca transformar la manera de atender las necesidades fundamentales, como la salud, a través de programas sociales integrales. Por ejemplo, se propone la implementación de un programa de salud en colegios que incluya odontólogo y psicólogo, entre otros profesionales, con el fin de garantizar un acceso equitativo y de calidad a los servicios de salud para todos los estudiantes. El camino hacia el socialismo, como transformación social consciente, busca construir una sociedad basada en la propiedad colectiva de los medios de producción, la distribución equitativa de la riqueza y la participación democrática en la toma de decisiones. Este proceso requiere la unidad de las formas de sentir y pensar, fortaleciendo el compromiso de construir una sociedad más justa y equitativa. La unidad de sentir y pensar impulsa la acción colectiva, reforzando nuestra identidad colectiva y sentido de pertenencia al pueblo. Este camino se materializa en acciones concretas como la implementación de la economía popular, con mercados a través de cooperativas y empresas comunitarias. Estas iniciativas garantizan el acceso equitativo a diversos derechos y servicios, transformando gradualmente una sociedad individualista, mercantilista e injusta en una solidaria, justa y equitativa. Ejemplos concretos de esta transformación son la creación de cooperativas de producción y consumo que fomenten la autogestión y el acceso a alimentos saludables, o la implementación de empresas comunitarias de servicios que garanticen la atención médica, la educación y la vivienda de calidad para todos. Esta ideología define el sentido socialista que debe adquirir el pueblo peruano, basado en la propiedad colectiva de los medios de producción, la distribución equitativa de la riqueza y la participación democrática en la toma de decisiones. Su plataforma política y programática busca satisfacer las necesidades e intereses de la clase trabajadora mayoritaria, abordando las problemáticas específicas de la realidad peruana, como la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la falta de acceso a servicios básicos. La fortaleza de esta ideología se mantiene gracias a la unidad de sus fuerzas organizativas, lo cual permite la movilización popular, la construcción de alianzas estratégicas y la participación activa en la lucha política para alcanzar el poder. Este proceso guía a la clase trabajadora hacia una transformación social consciente para la construcción de una sociedad más justa y equitativa, donde la felicidad de los pueblos se convierta en realidad. La presencia y desarrollo de la nueva izquierda popular orientan el sentido e impulsan la dirección ideológica socialista, fomentando la unidad y cohesión de los sentimientos, pensamientos, representaciones y expresiones colectivas mayoritarias. Lenin sostenía que el socialismo avanza no sólo comprendiendo los intereses de la clase trabajadora, sino también demostrando su capacidad organizativa para la toma del poder. En Venezuela, Chávez no solo interpretó las necesidades y aspiraciones del pueblo, sino que también confió en su capacidad creadora. En Colombia, Petro narra su fascinante acercamiento a la cultura y las realidades campesinas, experiencia que marcó su conexión ideológica con la izquierda. El contacto con jóvenes activistas de un partido político organizado, con una ideología firme y comprometida con las luchas campesinas, fue fundamental. Las conversaciones, y especialmente las precarias condiciones de vida, las chozas cubiertas de palma, afianzaron su convicción de representar los intereses de las comunidades marginadas a través de un movimiento político. Comprender el modo de vida, la economía, las relaciones sociales, la cultura y el rol productivo de una población es fundamental para definir una ideología y acción política adecuadas. La histórica marginación y despojo de tierras a los campesinos peruanos, ejemplifica la necesidad de una reforma agraria que garantice la justicia social. El ideario de Perú Libre, con su propuesta programática, se presenta como una respuesta a esta realidad.
La confrontación práctica con esta propuesta permite una interpretación más precisa de la realidad social y una acción política efectiva para el cambio. La nueva izquierda popular busca fortalecer la unidad de los trabajadores, impulsando el desarrollo de habilidades sociales como la comunicación efectiva, la organización comunitaria y la gestión de conflictos, así como habilidades investigativas para analizar la realidad nacional y elaborar las estrategias de lucha democrática. En este sentido existe la necesidad de contar, tal como lo planteaba Lenin, con una vanguardia de activistas profesionales y revolucionarios, para liderar, educar y empujar al proletariado y a los campesinos a desafiar el sistema. Perú Libre prioriza la formación de líderes y militantes capaces de impulsar transformaciones socioeconómicas. La adhesión a la ideología de la nueva izquierda popular perúlibrista trasciende la simple afiliación partidaria; es una decisión histórica que redefine el sentido de la vida humana. Implica compartir equitativamente los frutos de la producción con la clase trabajadora, compartiendo sus alegrías, tristezas, luchas y aspiraciones en su camino hacia la conquista del poder. Consiste en demostrar, junto a nuestros pueblos, la fuerza de su organización para lograr una distribución justa, equitativa y mayoritaria de los beneficios económicos de la producción. Toda decisión política, ya sea de cambio o no, parte de una ideología que busca persuadir. Antes de tomar una decisión política, es fundamental comprender la ideología que sustenta a cada fuerza organizativa, pues esta refleja los intereses de una clase social específica. Las desigualdades socioeconómicas son consecuencia de la imposición ideológica y política de unas clases sobre otras; por lo tanto, aceptarlas o modificarlas implica, en esencia, una decisión ideológica. El descubrimiento de la línea ideológica que sigue una determinada agrupación política proyecta el destino social hacia lo humano o inhumano, hacia lo correcto o incorrecto, la felicidad o la tristeza. Al respecto, Hackneker refería que «Todo individuo y sociedad puede ser estudiado por su estructura ideológica, pues esa estructura ideológica asume la condición de realidad social”. Entonces, el estudio reflexivo e investigativo de esta estructura ideológica permite precisar la dirección ideológica que tienen los partidos políticos para el cambio o la conservación de una determinada estructura socioeconómica.
La poesía de Manuel Scorza, «Mientras alguien padezca, la rosa no podrá ser bella; mientras alguien mire al pan con envidia, el trigo no podrá dormir; mientras llueva sobre el pecho de los mendigos, mi corazón no sonreirá», revela la presencia de profundas desigualdades sociales dentro de la estructura ideológica de una sociedad. Su llamado a la acción, «Matad la tristeza, poetas. Matemos a la tristeza con un palo. Un Hombre Libre ¡es más puro que el diamante!», reorienta ese sentido ideológico hacia la libertad y la felicidad. A diferencia de la ciencia, donde la ideología se expresa a través de conceptos, categorías, estructuras y teorías, en el arte se manifiesta mediante representaciones, símbolos e imaginarios. Las bases ideológicas de la nueva izquierda popular socialista se sustentan en la interiorización de los intereses y la activación del potencial organizativo de la clase trabajadora para alcanzar el poder y transformar la estructura socioeconómica. Los líderes y militantes del partido político Perú Libre promueven su ideario para cambiar la realidad socioeconómica y contrarrestar el dominio del neoliberalismo. El estudio reflexivo e investigativo de la estructura ideológica social precisa el sentido y nivel de humanidad que alcanzan sus organizaciones y partidos políticos a través de la expresión y representación de sus ideas. En consecuencia, la ideología socialista de la nueva izquierda popular orienta la dirección correcta y consciente que asumen los pueblos organizados hacia la justicia y la equidad. Asumir la concepción, difusión y práctica de esta ideología implica ser parte de sus luchas históricas, superar y desterrar ideologías egoístas, racistas, discriminatorias, opresoras y explotadoras. Es investigar sobre sus necesidades e intereses socioeconómicos, plantear soluciones concretas a partir del reconocimiento de sus capacidades y potencialidades culturales, orientadas hacia la decisión política por lo humano, solidario y justo, a partir del control económico de su producción.
Referencias
J.S.B. (s. f.). Epístola a los poetas que vendrán – Manuel Scorza. Multiversos. https://www.multiversos.com.ar/otros-poetas/epistola-a-los-poetas-que-vendran-manuel-scorza María Gabriela. Karl Marx: el devenir de la «ideología» en el Estado capitalista. https://thetricontinental.org/es/dossier-chavez-pensamiento-estrategico/ https://www.teseopress.com/pensamiento-contemporaneo/chapter/karl-marx-el-devenir-de-la-ideologi a-en-el-estado-capitalista-2/ Transcompleja, R. (s. f.). ACTIVIDAD I TERMINO: MATRIZ EPISTÉMICA. http://realidadtranscompleja.blogspot.com/2011/07/actividad-i-termino-matriz-epistemica. html
Harnecker, M. (2007). Los conceptos elementales del materialismo histórico. Siglo XXI. https://www.proletarios.org/books/Harnecker-Conceptos_elementales_del_materialismo_historico.pdf
(*) Waldemar José Cerrón Rojas. Político, Doctor en Ciencias de la Educación. Licenciado en derecho y ciencias políticas. Profesor de Investigación de la Universidad Nacional del Centro del Perú.
El poder de los Aplicativos Móviles como herramienta socialista:desmantelando la desinformación en la era digital
Waldemar Cerrón Rojas Bertha RojasLópez El texto propone una comunicación socialista en el Perú para combatir la desinformación y la manipulación mediática de las clases dominantes. Se orienta a las grandes mayorías a utilizar aplicaciones móviles y redes sociales para difundir la verdad, fortalecer la conciencia colectiva y construir una sociedad más justa. Se destaca la importancia de la descentralización, la interculturalidad, la memoria colectiva y la participación activa de la población en la lucha por un espacio informativo más democrático.
Introducción El texto aborda la necesidad de combatir la desinformación y la manipulación mediática en el Perú, promoviendo una comunicación socialista que empodere a las grandes mayorías. Se critica el control de los medios de comunicación por parte de las clases dominantes, que utilizan la información para sus propios intereses, censurando y tergiversando la realidad. Se propone la utilización de aplicaciones móviles y redes sociales como herramientas para difundir información veraz y fortalecer la conciencia colectiva. Se destaca la importancia de la descentralización comunicativa, la interculturalidad y la memoria colectiva como pilares para construir una sociedad más justa y equitativa. El texto enfatiza la necesidad de un filtro comunicativo para analizar la información y detectar posibles sesgos o falsedades, así como la creación de comunidades virtuales para difundir la verdad y contrarrestar la influencia de los medios de comunicación tradicionales. Se reconoce el papel fundamental de los profesionales en la lucha contra la desinformación, y se anima a la participación activa de la población en la construcción de un espacio informativo más justo y democrático.
Aplicativos móviles: Un nuevo espacio para la difundir la verdad La línea ideológica de la nueva izquierda popular, considera dentro de su ideario, el uso de cualquier avance tecnológico a favor de las grandes mayorías. En la actualidad los aplicativos de los celulares, las redes sociales en general, han desarrollado espacios de resistencia, contradicción y contingencia frente al monopolio de los medios de comunicación. El contenido informativo y sobre todo formativo debe orientar el sentido humano, solidario, democrático, al hacer uso de estos espacios y herramientas comunicativas. Una mayoría de medios de comunicación han sido capturados por las clases dominantes o grupos importantes con poder económico. Estos medios direccionan la publicidad, tergiversan y censuran de acuerdo a un formato establecido, que responde a los intereses de los caviares. Frente a esta situación, el pueblo debe estar preparado y organizado para que la información sea sometida a un análisis o prueba de la “verdad” y de resultar falsa o generar dudas sea cuestionada, contrarrestar, combatir esa información falsa, venga de donde venga. Una gran mayoría de peruanos directa e indirectamente han encontrado, en los aplicativos de sus celulares, la posibilidad de difundir lo que realmente sucede en sus localidades. Mediante estos espacios virtuales dan a conocer sus necesidades, intereses, capacidades y potencialidades comunicativas, las que fortalecen los niveles de conciencia ideológica para alcanzar una sociedad más justa y equitativa. Situación que se manifiesta frente a la difusión de mensajes falsos y alarmistas. En tal sentido, la población puede recibir y emitir información variada e incluso contradictoria desde sus teléfonos móviles. Esta interacción comunicativa es un espacio para conocer y hacer conocer la verdad, tal como suceden los hechos y contrarrestar la fábrica de mentiras de programas radiales, televisivos, periodísticos, secuestrados por intereses económicos minoritarios. En consecuencia, es posible contrarrestar la pretensión de censurar, manipular, direccionar el sentido ideológico (ideas), opiniones y conciencia del pueblo que no tenía acceso a estos espacios más democráticos de información. En el ámbito político el direccionamiento y masificación de la información consiste en la difusión masiva de una única línea comunicativa, sin importar que sea verdadera o falsa. De esta manera se persigue y ataca a opositores políticos, se generan corrientes ideológicas de opinión que constituyen un peligro a la democracia porque generan espacios de frialdad, indiferencia y odio a la cultura política democrática. Estás formas negativas de comunicación que solo favorecen a opciones políticas que defiende intereses económicos minoritarios, constituyen nuevas formas de censura, sobre todo tipo de información, concerniente a los problemas, socio económicos de las grandes mayorías, así como a sus representantes, líderes y partidos políticos que los representan. Las nuevas formas de censura “democrática” se manifiestan a través de la sobreinformación, distracción y disimulación (maquillaje) de la información. La verdad se esconde y lo que realmente deberíamos saber, no se difunde, quitándonos la libertad de estar bien informados. Estamos frente a una dictadura comunicativa, la mayoría de medios de comunicación, que defienden sus intereses económicos, para lo cual, imponen la difusión de información direccionada, tergiversada y falsa, utilizando mecanismos de censura. Estás censuras no solo buscan ocultar la verdad sino convertir a los usuarios en los difusores de sus mentiras, convencidos que nos les queda otra opción que solo les queda escuchar estos medios. Las comunidades virtuales deben contrarrestar, mediante los aplicativos de sus celulares, pretensiones de dirigir la mente, voz y acción ajenas a los pobladores. Cada poblador, que posee un celular y conoce el uso de aplicativos de difusión masiva, es un potencial comunicador, un mensajero de la verdad en las redes sociales y la realidad social respectivamente. Fortalecer y fomentar buenas prácticas comunicativas mediante transmisiones en vivo, diálogos, conversaciones, debates virtuales y de esta manera recuperar y ganar terrenos comunicativos a favor de los pueblos. Uno de los grandes problemas que afecta a nuestros pueblos, es la organización comunicativa para difundir la verdad. Como mencionará F. Castro no se trata de que mientan sino de cómo nosotros decimos la verdad, por lo tanto, existe la necesidad de organizar la línea comunicativa de nuestros pueblos frente a las mentiras y direccionamiento de informaciones falsas. Es imprescindible organizar a los pobladores en comunidades virtuales para difundir la verdad, enfrentar para prevenir y contrarrestar los peligros y riesgos de la contaminación ideológica. Frente a los riesgos sociales de contaminación ideológica de la mentira, emerge la purificación ideológica de la verdad.
Los esfuerzos de las comunidades virtuales deben estar orientadas a la difusión del fortalecimiento de la democracia, la libertad, solidaridad, honestidad, respeto. Si bien es cierto, podemos ser víctimas del bombardeo de informaciones negativas, perversas; estamos en la capacidad de contrarrestarlas con la producción, difusión de información sana, saludable, elevada, para lo cual requerimos un filtro comunicativo. Se propone el siguiente filtro comunicativo, cuya respuestas conducen a la toma de decisiones para contradecir o difundir la información difundida. ¿Quién o quiénes difunden la información? ¿Beneficia o perjudica a nuestros pueblos? ¿Si no beneficia el pueblo, quien o quienes se benefician? ¿Se ha considerado la opinión, testimonio o narrativa de los pobladores? ¿Qué información pretenden esconder? ¿Cómo difundimos la verdad? Sin embargo, no solo se trata de realizar este filtro sino de contrarrestar y no dejarla como tal. No se trata de una actividad inofensiva, la desinformación y tergiversación, afectan la forma en que las nuevas generaciones conocen y hacen conocer la realidad social. Estas desinformaciones generan alienaciones, enajenaciones, indiferencias, inactividad, conformismo y pesimismo. Las organizaciones sociales mayoritarias deben ponerlas al descubierto, denunciarlas y contrarrestarlas utilizando tecnologías comunicativas a su alcance. Los medios móviles o celulares son herramientas fundamentales para esta lucha de carácter ideológico. A través de ellos, es posible difundir no solo el rechazo a la censura, tergiversación, invisibilidad de la información, sino también informar la verdad, fortalecer la identidad, difundir las actividades productivas, formas de trabajo, pertenencia a nuestra familia, sociedad y humanidad. Cada vez más crece el rechazo mayoritario a medios de comunicación capturados por las clases dominantes y grupo de caviares. El uso de los celulares, sobre todo de sus aplicativos, abre las posibilidades históricas para que los pueblos expresen ideas, opiniones, argumentos afines a sus intereses mayoritarios. Los escenarios virtuales permiten denunciar a los medios de comunicación, monopolizados en su mayoría, la forma en que se pretende distorsionar la personalidad, sobre todo, la conciencia ideológica popular mayoritaria. No se debe permitir que en el caos y desorden informativo se persiga a opositores políticos y desactiven diversas organizaciones de carácter reivindicativo.
El Poder de los Aplicativos móviles en la lucha contra la desinformación tradicional El sentido ideológico socialista mayoritario defiende la difusión de la verdad y la libertad de la información. La lucha por la difusión de la verdad informativa, a favor de la mayorías, tiene un nuevo aliado, los aplicativos de los teléfonos móviles. En la actualidad es posible la construcción y difusión de programas de emancipación mental, democrático, inclusiva, soberana, humanista, descentralista, e internacional. La dependencia informativa y necesidad de acceder a medios de comunicación falsos y mentirosos deben ser eliminados. La difusión de información que oriente a la comprensión de la realidad social, el uso del conocimiento para mejorar las condiciones socio económicas, culturales y de participación ciudadana serán considerados de prioridad. Las ideologías de pesimismos, racismo, discriminatorias, frívolas, grotescas, feas, inhumanas son perjudiciales para la humanidad; por lo tanto, no deben ser difundidas. En nuestro país, los medios de comunicación masiva capturados por los grupos económicos de los caviares en su mayoría y de la derecha, difunden informaciones falsas, censuran y desvían información real. Las portadas y titulares de los medios de información escrita como La República, El Comercio, Perú 21, Correo y revistas como Hildebrandt, Caretas, al parecer, hallaron en la persecución política una oportunidad económica para mejorar sus ventas. Difunden informaciones de carácter político, tendencioso, calumnioso con fuertes cargas de sensacionalismo, muchas de las cuales provienen de carpetas fiscales, confidenciales, obtenidas de manera posiblemente ilegal. Se suman a esta campaña nefasta, programas radiales, televisivos y canales virtuales cómo Exitosa, Frecuencia Latina, Willax entre otros con posibles prácticas extorsivas. Propalan la misma desinformación, direccionan y censuran la opinión, expresión y participación de los pobladores, trabajadores, comerciantes, agricultores, mineros, profesionales de la salud, educación, derecho, entre otros. Prefieren difundir novelas, escándalos de la farándula de carácter doméstico, así como programas deportivos o concursos variados que no son trascendentes para el desarrollo del país. La población peruana mayoritaria se encuentra expuesta a la recepción y acceso de información desviada de la realidad. No se informa sobre la situación socioeconómica, ni las causa verdaderas de las diferencias socioeconómicas económicas, tampoco cómo se puede resolverlas. Si bien es cierto en algunos casos hay duras críticas al gobierno de turno, no se informan sobre los intereses, necesidades de nuestros pueblos, peor sobre sus capacidades creativas e invencibles del sentido ideológico socialista de la unidad de sus fuerzas organizativas.
Unidos por la verdad: El papel de los profesionales en la lucha contra la desinformación En un mundo donde la información fluye a gran velocidad, los profesionales tienen un papel fundamental para combatir las fake news. Su formación especializada les dota de una gran fortaleza para demostrar su compromiso profesional y responsabilidad social. Las aplicaciones móviles permiten a cualquier persona, especialmente a los profesionales, acceder a información, contrarrestar las noticias falsas, esclarecer la verdad y compartir sus hallazgos con mayor autoridad. ¿Cómo podemos combatir la avalancha de información falsa que nos inunda? En un mundo saturado de información falsa, calumniosa, censurada y con un sesgo ideológico, los profesionales tienen la responsabilidad de utilizar sus conocimientos para informar la verdad. Su conocimiento profesional les permite desmentir las afirmaciones falsas y defender la verdad. De esta manera, podemos contribuir a la construcción de una sociedad más informada y crítica. Los profesionales y estudiantes de las ciencias de la comunicación tienen un papel crucial para combatir la desinformación, en la era digital, donde la información falsa se propaga a gran velocidad. Deben enseñar a la población a utilizar herramientas de verificación de hechos, analizar la procedencia y veracidad de la información, identificar y eliminar noticias falsas, reproducir y difundir información verdadera. La cooperación comunicativa a través de aplicaciones móviles y plataformas digitales para desarrollar políticas y líneas de acción que identifiquen, eliminen y desmientan las noticias falsas, es fundamental para combatir la desinformación y la contaminación ideológica. Los profesionales de la educación tienen una responsabilidad educativa en la formación de ciudadanos críticos contra la desinformación. Su labor es la enseñanza de ciudadanos críticos capaces de utilizar herramientas que permitan organizar de manera crítica y amigable la información verdadera: identificar los aspectos negativos, los positivos y proponer soluciones o medidas de rectificación, luego de verificar la información, analizar su procedencia y evaluar su veracidad. La educación crítica, que enseña a identificar lo negativo, lo positivo y a proponer soluciones frente a la desinformación, debe ser una prioridad para que las futuras generaciones puedan navegar por el bosque informativo y tomar decisiones informadas. Los profesionales de la salud tienen un papel crucial en la lucha contra la desinformación, especialmente en el ámbito de la salud. Su conocimiento especializado les permite identificar y desmentir las noticias falsas que circulan sobre enfermedades, tratamientos y vacunas. Deben ser voceros confiables de la información científica, educando a la población sobre la importancia de la prevención, la consulta y el tratamiento profesional de las enfermedades. Su compromiso con la difusión de la verdad sobre la salud pública es fundamental para combatir la desinformación y promover la buena salud y el bienestar de la sociedad. Los ingenieros, con su enfoque lógico y analítico, tienen una misión fundamental en la lucha contra la desinformación. Su conocimiento de las tecnologías de la información y la comunicación les permite comprender cómo se propaga la desinformación en el mundo digital y cómo se utiliza para manipular la opinión pública. Deben utilizar sus habilidades para desarrollar herramientas y soluciones que permitan combatir la desinformación. Su compromiso con la innovación y la ética es fundamental para construir un mundo digital más seguro y confiable, en el que la atención humana no se vea afectada por la desinformación. Orientar, defender y difundir la información verdadera es de vital importancia. Esta acción requiere la participación organizada de estudiantes, profesionales, investigadores, políticos y el pueblo en comunidades comunicativas, utilizando aplicativos móviles. Utilizando esta herramienta comunicativa, se debe cuestionar, criticar y proponer alternativas e iniciativas de solución viables, desde las decisiones políticas hasta las organizaciones sociales y partidarias. Es hora de dejar de consumir pasivamente información tendenciosa, alienante, enajenante y falsa. El silencio de los profesionales es un mal precedente para las nuevas generaciones, que podrían aceptar e incluso defender falsedades. La participación política y profesional en los aplicativos móviles demuestra que estos espacios pueden usarse para expresar sentimientos, pensamientos e ideas políticas individuales y colectivas de interés social, fortaleciendo el sentido humano solidario. El pueblo peruano debe exigir a los políticos, líderes, funcionarios y a la sociedad en general el cumplimiento de sus funciones y deberes. Necesitamos formas de comunicación libres y emancipatorias para comprender la realidad. La lucha por la libertad de comunicación está precedida por la democratización de los medios de comunicación, especialmente las redes sociales.» La verdad en la era digital: descentralización, interculturalidad y la lucha contra la desinformación. Pasar de la manipulación exclusiva de la información a la inclusión de diversas voces que representen la verdad. El monopolio de los medios de comunicación y su uso para difundir información falsa representa un riesgo para la seguridad nacional y regional del país. Esta es una guerra ideológica, más que una guerra psicológica, que busca influir en la opinión pública y desestabilizar el orden social. En consecuencia, el Estado debe defender los intereses de la mayoría frente a los intereses mercantiles de una minoría, mediante el desarrollo de políticas emancipadoras y descentralizadas de comunicación que fomenten la diversidad de voces y la interculturalidad en la información. Ante la indiferencia o complicidad estatal frente a la desinformación, la descentralización comunicativa, mediante el uso de aplicaciones móviles, se propone como una estrategia política clave. Esta lucha por el acceso equitativo a la información se inspira en las mismas estrategias ideológicas y prácticas utilizadas para combatir la pobreza, la injusticia y la desigualdad. Su objetivo es empoderar a las poblaciones y mayorías, permitiéndoles transmitir sus realidades: sus formas de vida, condiciones socioeconómicas, aspiraciones, conflictos, logros y fracasos. Se busca que compartan información crucial sobre sus actividades productivas, incluyendo costos, beneficios y su impacto en la comunidad. La descentralización comunicativa para difundir la verdad es posible mediante el uso de aplicaciones móviles por parte de las mayorías. Esto permitiría lograr una mayor transparencia y alcance masivo de la información, superando el control que ejercen determinados grupos económicos que manipulan la información para beneficio propio. Las aplicaciones móviles ofrecen herramientas para controlar, dirigir y planificar el contenido y la difusión de la información de manera inclusiva y equitativa. La difusión de la información veraz, que refleje la realidad de nuestros pueblos, debe ir de la mano con el conocimiento de sus condiciones de vida, tanto espirituales como materiales. El uso de aplicaciones móviles facilita la descentralización del contexto informativo, permitiendo observar la situación socioeconómica intercultural de manera transparente y sin manipulación. A través de estas herramientas, podemos acceder a información valiosa sobre la organización social del trabajo, las herramientas que se utilizan, los procesos productivos, la estructura jerárquica, la distribución de beneficios y el impacto de la actividad económica en la comunidad.
La interculturalidad no debe implicar dispersión, sino un desarrollo conjunto de los pueblos. La unidad en la diversidad cultural, sin pretensiones hegemónicas, es la forma más poderosa para que los pueblos difundan su identidad y verdad. El intercambio y la interacción cultural permiten comprender los valores morales e intelectuales compartidos, que se expresan a través de representaciones, símbolos y expresiones culturales en el imaginario colectivo. Esta unidad en la diversidad trasciende las diferencias de clase social, generando un sentido de pertenencia común. Parte de nuestra interculturalidad radica en la difusión de la conciencia sobre la posición, extracción, lucha y acción de clase. Sin embargo, muchos medios de comunicación, incluidos algunos autodenominados «caviares», no toman decisiones que favorezcan a la humanidad. En lugar de ello, manifiestan una «independencia» que, en realidad, es una indiferencia y un apego al dinero, priorizando sus propios intereses sobre los de nuestros pueblos. Así, defienden los intereses de quienes les pagan o les favorecen, en lugar de comprometerse con las necesidades comunitarias. La difusión de mentiras se desmantela con el sentido ideológico de la verdad. La descentralización e interculturalidad de la información, promovida por la nueva izquierda popular, prepara y fortalece nuestra identidad y compromiso en las acciones solidarias. La humanidad debe mantener y avanzar con una moral firme y honesta, capaz de contrarrestar mentiras, falsedades y desilusiones, porque estamos convencidos de que tenemos la razón.
El poder de los aplicar móviles en la verdad de las mayorías La diferencia económica y el uso de herramientas comunicativas con que cuentan los difusores de mentiras parece imposible de contrarrestar, si pensamos de manera individual. Sin embargo, de manera colectiva, con el uso de los aplicativos móviles, el pueblo, cada poblador, con el solo hecho de difundir la verdad, ha realizado una gran hazaña comunicativa. Aunque la diferencia de recursos sea abrumadora, las grandes mayorías pueden triunfar porque el acceso a las herramientas tecnológicas está a su alcance. Las grandes mayorías necesitamos un programa teórico-práctico que permita organizar nuestra forma comunicativa democrática, con alcance interno y externo, cerrado y abierto, de manera planificada, organizada, dirigida, controlada por la nueva izquierda popular para que sean los mismos usuarios, los creadores de los espacios virtuales. En todas las actividades humanas sean sociales, económicas, productivas se debe emplear un lenguaje verdadero y sincero y libre. De lo contrario, solo se estará afianzando el lenguaje superficial, aparente, falso, dominante y opresivo de los grupos de poder. Si no hay un direccionamiento investigativo, con moral elevada de la conciencia hacia el plano ideológico socialista, de acción y práctica democratizadora, solo será una pantomima o un ejercicio humorístico vacío. Imaginario y memoria colectiva como herramienta de transformación Enfrentar la difusión de la mentira y el denominado cuarto poder implica, ante todo, transformar la conciencia de los pobladores. De una conciencia pasiva a una conciencia con ideología socialista, justa, transparente y libre, basada en una comunicación emancipadora. En este escenario, la crítica, la autocrítica y la rectificación son posibles para cualquier información que se difunda. No basta con recibir la información de manera crítica, también debemos producirla y reproducirla con veracidad. Debemos contrarrestar el sentido y significado falso con opiniones, argumentos, conceptos, categorías, estructuras, teorías, imágenes, expresiones, símbolos, e imaginario que reflejen las formas de conocer y hacer conocer la realidad socioeconómica. Es necesario fomentar el uso de herramientas y habilidades investigativas, como el autocontrol, la precisión, la flexibilidad, la economía, la transferencia y la solidez, considerando lo siguiente: ● Identificar el tipo de información. ● Comparar la información difundida con la realidad. ● Revelar las ideas y corrientes de opinión que se pretende promover. ● Masificar la difusión de la verdad. ● Utilizar los aplicativos móviles. ● Masificar la difusión de problemas. ● Crear e integrar grupos y comunidades interculturales virtuales. ● Masificar la difusión de soluciones o propuestas de soluciones reales.» Una postura socialista puede utilizar cualquier herramienta comunicativa para enfrentar una estructura económica mercantilista, individualista y dominante. Desde cualquier ángulo del sentido y significado ideológico humano, a través de signos, símbolos, conceptos y teorías, puede desmantelar poco a poco las diferencias sociales. La descentralización comunicativa, con base dialéctica y científica, fortalece el imaginario intercultural de la memoria colectiva. La memoria colectiva no es solo una secuencia de recuerdos, sino que representa una batalla simbólica entre lo bueno y lo malo, lo bajo y lo elevado, lo bello y lo feo. La memoria colectiva, en el tiempo y el espacio, almacena el patrón de la conducta y el comportamiento. Este patrón o plan se encuentra en el imaginario de la conciencia colectiva. El imaginario colectivo socialista proyecta la liberación de los pueblos y la consecución de niveles humanos elevados. Su fuerza reside en la unidad de sus fuerzas organizativas, en contraste con las penurias que padecen los indiferentes, los conformistas o aquellos que actúan de manera individual. Es claro que la movilización de la organización colectiva y masificada es la mejor opción para la difusión de la verdad, la cual nos hará libres. La movilización organizada, tecnológica, científica y política está en permanente crecimiento. Esta movilización comunicativa socialista virtual destruye las mentiras creadas por las clases dominantes, utilizando fotografías, filmes, videos, escritos, dibujos, palabras, sonidos, e incluso inteligencia artificial. Se suman también las prácticas de métodos investigativos, tanto cualitativos como cuantitativos.
Los pueblos originarios de Latinoamérica pueden representar y expresar la verdad en comunidades virtuales. Los agricultores, los comerciantes, los mineros, los transportistas, toda la clase trabajadora puede utilizar los aplicativos móviles para difundir noticias verdaderas. Durante mucho tiempo, fueron silenciados, ignorados y discriminados por este sistema neoliberal que compra al mejor postor la mayoría de los medios de comunicación para seguir engañando y explotando. La práctica revolucionaria y la acción socialista de difundir la verdad son la manifestación más clara de la lucha de clases. En particular, aquellos que asumimos la acción ideológica inmediata del sentido que adquieren las luchas sociales, y la fe necesaria para sumarse y ondear la bandera de la libertad. A diario observamos cómo la selección de personajes, locutores y lugares privilegiados censura al pueblo y la realidad social. Las clases mayoritarias deben desarrollar una organización comunicacional con dirección ideológica socialista verdadera. Es necesario difundir el sentido humano de las acciones y sacrificios de los héroes de carne y hueso, y el símbolo humano de las luchas en el tiempo y espacio histórico concreto. Este imaginario latinoamericano, descentralizado e intercultural, es más grande y supera la mezquindad informativa de las clases opresoras.
Shanghai 2024, diciembre 10.información en la era digital
SOBRE LA DECISIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL EN EL CASO VLADIMIR CERRÓN
Prof. Dr. Raúl Pariona Arana
Abogado penalista – Profesor universitario
La decisión del Tribunal Constitucional en el caso “Vladimir Cerrón” (Exp. N° 174.2024-PHC/TC Junín)
Primero. El Tribunal Constitucional establece que el computo de la prescripción requiere determinar la naturaleza del delito contenido (instantáneo, continuado o permanente) y, aunado a ello, desde qué momento se inicia la prescripción. En consecuencia, la omisión de este extremo, al momento de realizar el cómputo, constituye una clara afectación al derecho a la debida motivación de las resoluciones judiciales.
Segundo. La sentencia refiere que el delito de colusión es un delito instantáneo, como lo asume la propia jurisprudencia del Poder Judicial. Este criterio constituye doctrina dominante. Por tanto, en virtud de las normas vigentes, el inicio del plazo de la prescripción es en el momento mismo de la consumación de la concertación.
Tercero. Respecto a la consumación de la colusión simple, el TC señala que ocurre en el momento del acuerdo colusorio. Los hechos posteriores, que constituyen indicios de la concertación, no pueden considerarse como punto de inicio para el cómputo de la prescripción.
Cuarto. En cuanto a los plazos de prescripción del delito de colisión simple, el Tribunal Constitucional enfatiza que no existe controversia. La prescripción ordinaria se da por seis (6) años y la extraordinaria a los nueve (9) años, debiendo adicionársele a este último plazo un (1) año en razón de la suspensión de la formalización de la investigación. Esta interpretación es conforme con los artículos 82°, 83° y 84° del Código Penal.
La justicia penal será legítima en la medida que se respeten las garantías del debido proceso, por ello, es bueno que los principios de la justicia de un Estado democrático de Derecho sean resguardados por la justicia constitucional.
El uso bélico de los instrumentos jurídicos en una guerra no convencional, ha creado a los falsos positivos judiciales, quienes generalmente son los políticos de izquierda, sobre todo los antimperialistas.
Para que esto sea creíble, recurren a una estrategia de envenenar al pueblo con informaciones falsas, escoltado por una investigación fiscal para darle la apariencia de legalidad y seriedad. El chivo expiatorio es casi siempre el “combate a la corrupción”, algo que no tienen dudas que el pueblo apoyará con más energía inquisitiva que cuando se trataba de narcotráfico o terrorismo, las décadas del 80 y 90, respectivamente.
A mi generación política le llegó lidiar con el sambenito de la corrupción a partir del inicio del milenio, extendiéndose hasta la actualidad. Todo esto se acompaña de una legislación promovida por el imperialismo a través de sus oenegés y parlamentarios caviares, quienes promueven leyes abiertas, generales y severas, con lo que pueden sentenciar a cualquiera.
Un ejemplo claro es la muerte civil que se le impone a los sentenciados por corrupción en primera instancia, violando el principio constitucional de la presunción de inocencia y la pluralidad de instancia, para luego despojarlos de sus derechos políticos. En la práctica, esto ha otorgado un poder político a los jueces, fiscales y procuradores, para eliminar adversarios políticos que pueden despojar del poder a la oligarquía dominante.
El Partido Perú Libre y sus dirigentes son víctimas frecuentes de esta guerra jurídica, conocida como lawfare, que ha conllevado, a quien escribe, enfrentar más de 220 procesos penales con fines de descabezar a la organización. El fenómeno se intensificó cuando el Partido llegó a ganar el proceso electoral nacional el año 2021, asentando en la historia el primer triunfo electoral de la izquierda marxista.
Después de procesos largos y una serie de medidas restrictivas, los procesos finalmente se archivan, sobreseen, anulan o absuelven, pocos se sentencian. En mi caso se archivaron más del 93 % de los casos y me sentenciaron en dos, tan simples legalmente, pero políticamente complejos.
El año 2019, me sentencian por negociación incompatible, en el caso Saneamiento de La Oroya, donde solo ordené se cumpla una conciliación extrajudicial entre la empresa y el procurador del Estado. Asimismo, el año 2023, me sentencian por colusión simple, en el caso Aeródromo Wanka, que había prescrito, además, donde el Estado no había invertido un solo centavo, sustentando la condena en un “daño potencial”.
Con la primera sentencia me despojaron del cargo de gobernador regional de Junín, al que había accedido por elección popular del 2019 hasta el 2022; y, con la segunda sentencia, evitaron mi postulación en la fórmula presidencial el 2021. Siempre buscando la inhabilitación política.
Hoy demostré, después de una ardua lucha legal, que las sentencias han sido ilegales, inconstitucionales y arbitrarias. La primera sentencia fue anulada por un habeas corpus de fecha 18 de agosto de 2023, pero esto fue posible solo a nivel de la justicia constitucional, más no de la justicia ordinaria, la misma que se encuentra tomada por el poder caviar, que en la práctica funciona como un Deep State.
Al haber recuperado mis derechos políticos, el lawfare nuevamente se pone en marcha y luego de 2 meses, el 6 de octubre de 2023, me imponen la otra sentencia, volviendo a inhabilitarme. Posteriormente, esta sentencia también fue anulada por un habeas corpus, el 3 de diciembre de 2024, volviendo a recuperar mis derechos políticos.
Ante estas nefastas experiencias, debemos prepararnos para enfrentar nuevos embates jurídicos, condición permanente mientras los aliados del imperialismo permanezcan en la conducción de los órganos de justicia, pero también de la misma forma irán cayendo, como ha caído hasta ahora el 93 % de sus intentos de darnos la muerte civil, uno por uno.
Habeas corpus fundado del Caso Saneamiento La OroyaHabeas corpus fundado del Caso Aeródromo Wanka
Habeas corpus anula sentencia del caso Aeródromo Wanka
Vladimir Cerrón
Frente a voces discrepantes, a cerca de la sentencia de habeas corpus fundada por el Pleno del Tribunal Constitucional (TC) en la Sentencia N.º 326/2024, es necesario hacer algunas precisiones.
Algunos adversarios manifiestan que la demora de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en emitir el fallo casacional, circunstancia que hasta ahora no ocurre, permitió que el caso Aeródromo Wanka prescriba el 26 de julio de 2024. Esta afirmación es falsa.
En realidad, el caso prescribió el 26 de julio de 2023, pues la acusación fiscal sostiene que el presunto delito se habría cometido el 26 de julio de 2013, por lo que al momento de emitirse la sentencia condenatoria el 6 de octubre de 2024, ya había transcurrido más de diez años, tiempo en que prescribe el delito de colusión simple.
Lo resuelto por el TC fue: “Declarar FUNDADA la demanda de habeas corpus; en consecuencia, NULA la sentencia de vista de fecha 6 de octubre de 2023, respecto al beneficiario de esta demanda, en el extremo de su punto resolutivo tres que declara infundada la excepción de la acción penal, debiendo emitirse una nueva resolución”.
Esto implica que la Corte Superior de Justicia de Junín (CSJJ), debe volver a computar el tiempo de prescripción del delito a partir de la fecha que dice la acusación fiscal, desde el 26 de julio de 2013, siendo que actualmente habría transcurrido diecisiete meses en demasía, teniendo que prescribir la acción penal indiscutiblemente.
La CSJJ no puede negarse aplicar la Ley 31751, como lo han hecho algunos jueces que la consideran inconstitucional, puesto que la misma fue aplicada en su sentencia de vista del 6 de octubre de 2023, reconociendo su aplicación al haberle prescrito la pena al extraneus. Evidentemente, fue arbitrario prescribir para algunos y otros no en la misma sentencia, atentando el principio de igualdad ante la ley.
También debemos resaltar que la votación en el Pleno del TC a favor de declararla fundada obtuvo cuatro votos a favor y tres en contra. Los votos en contra por unanimidad fallaron improcedente, pero no infundada, es decir, también reconocen la prescripción, pero creen que no deben avocarse aún, mientras la CSJ no emita el fallo casacional, sin la cual la sentencia no tendría el carácter de cosa juzgada.