Discurso del Embajador Song Yang en la recepción con motivo de la celebración del 98° aniversario del Ejército Popular de Liberación de China
Es un honor darles la bienvenida a la recepción organizada por la Embajada de la República Popular China en la República del Perú, donde conmemoramos juntos el 98º aniversario de la fundación del Ejército Popular de Liberación de China. Estos días, el Perú está celebrando con júbilo su 204° aniversario de independencia. Aprovecho esta ocasión para expresar mis más sinceros deseos de estabilidad nacional, armonía social, desarrollo económico y bienestar para el pueblo peruano.
Este año conmemoramos también el 80º aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Antifascista Mundial. Hace ocho décadas, tras 14 años de lucha ardua y heroica, con un enorme sacrificio de más de 35 millones de bajas, el pueblo chino logró la gran victoria en la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa. China apuntaló el principal frente en Oriente de la Guerra Antifascista Mundial, haciendo contribuciones trascendentales a la victoria global.
Basándose en la victoria histórica referida, China, junto con los países aliados antifascistas, incluido el Perú, estableció un sistema internacional centrado en las Naciones Unidas, un orden internacional basado en el derecho internacional y normas fundamentales de las relaciones internacionales cimentadas en los propósitos y principios de la Carta de la ONU. China se convirtió, con pleno derecho, en miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Al recordar esta historia, no debemos olvidar que la recuperación de Taiwán a China fue uno de los frutos de la victoria de la Segunda Guerra Mundial, y constituye una parte importante del orden internacional de posguerra. Como enfatiza el Presidente Xi Jinping, documentos de peso jurídico internacional como la “Declaración de El Cairo” y la “Declaración de Potsdam” afirmaron la soberanía de China sobre Taiwán. Se trata de hechos históricos y jurídicos incuestionables, y la autoridad de la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU es innegable.
La historia es el mejor libro de texto, y también el más eficaz elixir de conciencia. Las profundas lecciones y la gran victoria de la Segunda Guerra Mundial nos llevan a una conclusión contundente y aleccionadora: la paz es duramente ganada y debe ser defendida. China siempre ha seguido una política de defensa de carácter defensivo, resguardando firmemente la soberanía, seguridad e intereses de desarrollo. Sabemos bien: “Armas abandonadas invitan al invasor, paz desprevenida camina al abismo.” Defender la paz requiere contar con una capacidad de defensa sólida. Hoy, China ha logrado importantes avances en la modernización de la defensa nacional, y está mejor preparada para materializar la lógica pacífica del camino de fortalecimiento militar en la nueva era: “Solo teniendo la capacidad bélica se puede mantener la paz.”
Como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, China defiende con firmeza los logros de la Segunda Guerra Mundial y el orden internacional de posguerra, adhiriéndose siempre al camino del desarrollo pacífico, respetando la soberanía e integridad territorial de todos los países y, sin importar cuánto avancemos, nunca buscaremos hegemonía, expansión o impondremos a otros pueblos el sufrimiento que hemos experimentado. El pueblo chino está comprometido con la amistad con todos los pueblos del mundo, siendo constructor de la paz mundial, contribuyente al desarrollo global y defensor del orden internacional. En febrero de este año, China presidió una reunión de alto nivel de Consejo de Seguridad de ONU con Tema “Practicar el Multilateralismo, Reformar y Mejorar la Gobernanza Global”, inaugurando la conmemoración del 80º aniversario de la fundación de la ONU, impulsando a todas las partes a reafirmar el propósito original de la fundación de la ONU, observar los propósitos y principios de la Carta de la ONU, y practicar conjuntamente el verdadero multilateralismo, lo cual pone de manifiesto la responsabilidad de una gran nación.
Al observar el mundo actual, vemos cómo se multiplican los conflictos regionales y las turbulencias, se perpetúan el hegemonismo y la política del poder, mientras se entrelazan y superponen toda clase de amenazas a la seguridad, tanto tradicionales como no tradicionales. Ante el interrogante de nuestra época sobre el rumbo de la causa de la paz global, el Presidente Xi Jinping propuso con visión estratégica la Iniciativa de Seguridad Global, aportando sabiduría china para reducir el déficit de paz y ofreciendo soluciones chinas a los desafíos de seguridad internacional. Durante los últimos tres años, China, en su doble condición de segundo mayor contribuyente financiero a las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU y principal proveedor de tropas entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, ha demostrado un firme compromiso con el papel central de la ONU en la gobernanza de seguridad global. Nuestros cascos azules han sido desplegados consecutivamente en zonas críticas como Sudán del Sur, Líbano, la República Democrática del Congo y Malí. Frente a las acciones de ciertos países que buscan inflamar la rivalidad estratégica entre grandes potencias y avivar la confrontación entre bloques, China subraya la responsabilidad especial y crucial que tienen las principales potencias en la salvaguardia de la paz y seguridad mundial, y promueve la construcción de un marco de relaciones entre grandes potencias caracterizado por la coexistencia pacífica, la estabilidad general y el desarrollo equilibrado. En cuanto a los temas candentes internacionales y regionales, China ha sido activa en promover la paz mediante el diálogo, logrando con éxito la reconciliación entre Arabia Saudita e Irán, y continúa esforzándose por soluciones políticas para crisis como el conflicto ucraniano y la cuestión palestino-israelí. En mayo de este año, en la inauguración de la IV Reunión Ministerial del Foro China-CELAC, el Presidente Xi Jinping resumió sistemáticamente las experiencias exitosas del desarrollo de las relaciones China-América Latina y anunció el lanzamiento de “Cinco Grandes Programas”: El programa de Unidad, El programa de Desarrollo, El programa de Civilización, El programa de Paz y El programa de Conexión entre los Pueblos. Entre los cuales, El programa de Paz expresó claramente la voluntad de China de trabajar junto con América Latina y el Caribe para implementar la Iniciativa de Seguridad Global, intensificando la cooperación en áreas como prevención de desastres, ciberseguridad, lucha contra el terrorismo, anticorrupción, control de drogas y combate al crimen organizado transnacional, con el firme propósito de garantizar la estabilidad regional.
Estimados amigos, la amistad entre China y el Perú tiene profundas raíces y permanece arraigada en el corazón de nuestros pueblos. En el camino hacia la paz y el desarrollo, China está dispuesta a trabajar junto con el Perú bajo los principios de respeto mutuo, apoyo recíproco, trato en igualdad y beneficio compartido, para impulsar juntos la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad y avanzar hacia una mañana de paz duradera y seguridad universal. Con motivo del 98º aniversario de la fundación del Ejército Popular de Liberación de China, deseo que la amistad entre nuestros países y nuestras Fuerzas Armadas se fortalezca con el paso del tiempo.
Finalmente, comparto una importante noticia: para conmemorar el 80º aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Antifascista Mundial, China celebrará el 3 de septiembre de este año un solemne Desfile Militar en la Plaza de Tiananmen, en Beijing. ¡Invitamos cordialmente a todos a compartir este momento histórico!
¡Muchas gracias!
Song Yang

