Fiscal de la nación Delia Espinoza interpelada por presunto delincuente
Vladimir Cerrón
Hace algunas horas la fiscal de la nación, Delia Espinoza Valenzuela, fue víctima de una celada en una plataforma virtual, en la que sorpresivamente fue confrontada a debatir con un presunto delincuente de alto perfil, Henry Shimabukuru, quien hizo el papel de fiscal y ella de imputada, teniendo que responder a sus interrogantes. ¡Increíble!
En la emboscada, para salir del apuro, con evidente incomodidad, la fiscal manifiesta que soy un prófugo debido a una sentencia. Aclaro a la señora que sobre mi persona no pesa ninguna sentencia. La última que tuve fue revocada por arbitraria e insostenible, siendo ABSUELTO por la Corte Suprema hace meses.
En esta ocasión enfrento un pedido de prisión preventiva, negándome a acatar una resolución judicial motivada políticamente, así como usted no acata una resolución de la JNJ, que da por concluido su cargo de fiscal de la nación, por considerarla arbitraria.
Empero, a diferencia suya, mi desacato no es considerado un delito, por estar considerado dentro de la excepcionalidad: «salvo que se trate de la propia detención», pero en su caso sí lo es, aunque a usted no la procesan, no la persiguen, porque abusa del monopolio de la impunidad, cuando debiera ser la primera encartada a cumplir con la legalidad.

