Médico Cirujano, Especialista en Neurocirugía, Magíster en Neurociencias, Doctor en Medicina, Expresidente de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales - ANGR, Gobernador Regional de Junín, Secretario General Nacional del Partido Político Nacional Perú Libre.
Uno de los grandes aportes de Roma al mundo fue el Derecho. Espartaco fue el primer revolucionario del mundo de quien se tienen evidencias y reportes históricos sin mayores dudas, emprendió una lucha sin cuartel enfrentando a dos clases sociales irreconciliables: esclavos y esclavistas.
Una vez derrotado fue sometido, él y su ejército, a la pena de muerte mediante crucifixión, castigo que no era para cualquier delincuente, sino para el delincuente político, para el subversivo, para el que se atreviera a levantarse contra el régimen establecido.
Cuando Jesús de Nazareth comenzó su periplo político, consciente o inconscientemente, desafió al poder del César, logrando captar adeptos. Esto comenzó a preocupar a la clase dominante que sostenía al imperio.
El Estado Romano, al ver amenazado su existencia, ante el nuevo liderazgo, no solo decide acabar con él, sino también aprovechar las circunstancias para escarmentar al pueblo en la posibilidad de que hubiera otros potenciales revolucionarios.
Los presos comunes, como Barrabás, también estaban tras los barrotes, pero sin mayor castigo que el encierro en condiciones deplorables, casi no había presos políticos, porque estos últimos eran ejecutados de manera sumaria.
Pero Jesús de Nazareth era un político químicamente puro que el César no pudo imputarle nada concreto y, ante esta orfandad y la presión del Sanedrín, decidió que el pueblo sugiera el castigo. Así, Poncio Pilatos se lavó las manos.
Cuando el César somete al escrutinio popular a Jesús versus Barrabás, la pregunta fue a quién se debía liberar, la pregunta no fue a quién debía crucificarse, esta surgió incentivado por operadores políticos infiltrados en el populorum.
No es que Jesús no tuviera pecados para el sistema opresor, claro que sí, pero estos eran del orden político. El Sanedrín lo acusaba de subvertir el orden, de oponerse al pago de los impuestos y hacerse llamar el Mesías. Es decir, eran acusaciones de orden político e ideológico.
Sin embargo, el Estado represor necesitaba darle otra figura, encontrar una “apariencia de legalidad”, justificarlo de otra manera para que no sea percibido como tal, como hasta nuestros días, una de ellas era acusar a los políticos de ladrón, malhechor o bandido. En esa época a los judíos sublevados en Jerusalén contra Roma los catalogaban como “una nueva especie de bandidos”.
Jesús fue crucificado con otros dos personajes, el “ladrón bueno” y el “ladrón malo”. Las preguntas que hasta ahora no ha respondido Roma al mundo son: ¿Por qué se crucificó a estos dos señores?, ¿Quién decidió esa pena extrema?, ¿Eran realmente ladrones o agitadores políticos? ¿Por qué escoltaron a Jesús en su muerte? Estos personajes también han trascendido por los siglos de los siglos, motivo por el cual sus casos debieron haberse dilucidado a la luz de la historia y no reducirlos al mísero adjetivo calificativo.
En realidad, no eran ladrones, sino subversivos, agitadores políticos o seguidores de Jesús, pero no los imputaron como tal para justificar la crucifixión. Fue la misma razón del porqué crucificaron a Espartaco, escoltado por su ejército, por sublevarse contra el Estado Romano.
Recordemos además que este método capital era de uso exclusivo en el imperio, instalándose en estos casos descritos, lo que podemos interpretar al día de hoy como uno de los primeros falsos positivos judiciales. Es así como el Derecho legado al mundo, también es legado con su negación: el lawfare.
Crucifixión de Espartaco y su ejército. Un crimen político.Crucifixión de Jesús y dos subversivos. Un crimen político.
Reelección de autoridades y eliminación de movimientos regionales
Vladimir Cerrón
La reelección reafirma la voluntad popular. No cabe duda de que la reelección es un mecanismo democrático de reafirmación de la voluntad popular, a través de las urnas, donde el pueblo expresa su satisfacción con la autoridad en ejercicio para nuevamente delegarle su confianza.
Permite hacer una carrera política. La reelección permite un ejercicio y capacitación continua en la gestión pública, evitando improvisados en el camino que ingresan al cargo para recién aprender a gobernar, lo que lleva al estancamiento del desarrollo de la jurisdicción a cargo, salvo excepciones.
Proyectar grandes obras. Existen megaobras que, por su propia naturaleza, necesitan más de un período de gobierno para su culminación, caso contrario, las autoridades se limitan a hacer obras pequeñas e intrascendentes por el temor a que la gestión entrante, generalmente un enemigo político, la boicotee sin culminarla, acarreando un desprestigio a la autoridad saliente, como el que “abandonó” o “no culminó” su obra emprendida.
Consolida el liderazgo político. La reelección permite que la autoridad brille más allá de su jurisdicción y, como es lógico, aspire a otros altos niveles de gobierno, dando el salto cualitativo en la conducción de un gobierno local a uno regional o nacional, al adquirir la experiencia necesaria. Para el statu quo esta es la mayor amenaza.
No genera corrupción. Hace algún tiempo empezó una intensa campaña contra la reelección de las autoridades políticas a todo nivel, bajo el único pretexto de que esta generaba corrupción. Creen equivocadamente que para ser reelecto hay que ser necesariamente corrupto; lo cierto es que esto responde a otras motivaciones políticas, como mencionamos en el párrafo anterior, el de liquidar los liderazgos nacientes.
Antes el pretexto era el narcotráfico y el terrorismo. Actualmente, la corrupción es la palabra mágica que han encontrado los poderes fácticos para justificar la persecución a sus adversarios políticos, la que por sí sola no sería efectiva, si no fuera porque tienen los otros tres componentes esenciales, los medios de comunicación, el sistema de justicia y los órganos de inteligencia estatal, bajo su dominio.
Atrasa, desordena y paraliza la ejecución de obras. El último año de gestión, la mayoría de los alcaldes ni siquiera asisten al presupuesto participativo, menos traen nuevos proyectos para su ejecución, porque en realidad, según su lógica errada: “ese ya no es su problema”, el problema ahora le corresponde resolver a la autoridad entrante.
Obliga la postulación a otro nivel de gobierno. El alcalde que no puede ser reelecto en su mismo cargo, para continuar en el ejercicio de la política, es obligado, contra su voluntad, a postular a otro cargo de mayor jerarquía. Así, vemos exalcaldes que son electos gobernadores regionales sin tener la menor idea para qué sirve esta instancia de gobierno y gobiernan erróneamente como si estuvieran frente a un municipio grande, craso error.
La política de la fragmentación. La potencia dominante sobre Latinoamérica se encargó de infiltrar al Estado durante muchos años, mediante ONG y otros medios, siendo uno de los fines lograr en nuestro país la máxima fragmentación política posible, a esto responde la existencia de 40 partidos políticos y cientos de movimientos regionales en el país, que se comportan como pequeñas y medianas empresas, hipotecando a sus candidatos al mejor postor y debilitando a los verdaderos partidos políticos.
Eliminación de los movimientos regionales. Se debate en el Congreso de la República la eliminación de los movimientos regionales y Perú Libre está de acuerdo, pese a que tiene una génesis en un movimiento regional. Esta aparente paradoja, podemos explicarla mejor: sucede que un movimiento regional debe tener una ideología definida, una acción política real y un programa de gobierno que involucre paulatinamente a toda la sociedad, lo cual debiera convertirlo en el mediano plazo en un partido político de alcance nacional. Si estas características no se consolidan, el movimiento regional no deja de ser una caricatura política que debe desaparecer.
Perú Libre es el único movimiento que se hizo partido. En la historia del Perú, en su tránsito del campo a la ciudad, esto solamente ha ocurrido con Perú Libre; razón de por qué apoyamos la eliminación de los movimientos regionales que, pasado el tiempo suficiente, no han podido ascender al peldaño político inmediato superior.
La República Popular Democrática China, claro que sí es un Estado socialista y no debe encerrar ninguna duda frente a los cuestionamientos liberales, anarquistas o fundamentalistas. Empero, lo preocupante no es esta guerra avisada, sino la carencia o desconocimiento de elementos políticos objetivos de nuestros militantes que no les permite defender el socialismo aplicado a su realidad, lo que contribuye a perder terreno en la lucha ideológica mundial.
Para entender a China es necesario analizar su vigente constitución política, promulgada el 4 de diciembre de 1982, caso contrario, caeríamos en la duda de su esencia ideológica, política y programática, camino al que quisieran llevarnos los capitalistas. Este documento rector indudablemente se desarrolla sobre las bases ideológicas del marxismo-leninismo y se reconoce como tal.
También debemos considerar que China desarrolla el socialismo con características propias, atendiendo a su identidad cultural, política y social, dentro de China, por lo que debemos entender que, al estar en un ámbito planetario capitalista, fuera de sus fronteras tiene que adaptar su política comercial exterior atendiendo a las leyes de este sistema, lo cual es aprovechado por sus enemigos para tildarla de capitalista.
Ahora, veamos qué ocurre en la realidad china. Según el marxismo, el socialismo no es anticapitalista, sino poscapitalista, lo que quiere decir que no desecha la buena herencia que deja el modo de producción anterior, pero que, a diferencia de ello, en el período socialista el capitalismo pasa a ser de un capitalismo privado a un capitalismo estatal, es decir, todo el usufructo para la sociedad, no para el dueño de los medios de producción. Finalmente, recordemos que el mercado no es un patrimonio exclusivo del capitalismo, sino una herencia de la humanidad.
La economía se subordina a la política, en otras palabras, el capital se subordina al trabajo o, dicho en nuestro lenguaje, el mercado se subordina al Estado. Esto es marxismo puro. Para China, la primera fase del socialismo, es el capitalismo de Estado, su segunda fase es el socialismo de mercado, para aspirar a su tercera y última fase, el comunismo. Esta segunda etapa, muy controversial, por cierto, es el aporte chino a la teoría marxista en los hechos.
Engels decía que el capitalismo es un producto social y no privado, razón por la que sostenemos que el empresario no genera trabajo ni riqueza, sino que son los trabajadores que generan la riqueza, más específicamente el proletariado. La prueba es que, en la economía socialista, siempre existen trabajadores y producción de riqueza, en ausencia del usurero empresario privado.
Stalin diferenció muy bien el anarquismo del socialismo, estableciendo que el primero era federalista y el segundo apostaba por el Estado unitario con un poder centralizado. Efectivamente, el Estado chino no es una república federal, como los países de occidente, siguiendo los lineamientos marxistas, sino un Estado unitario, inclusive pueden coexistir en una sola China dos sistemas, como en el caso Hong Kong, donde la mitad del parlamento lo elige el pueblo y la otra la cámara de comercio. El caso Taiwán es otra particularidad.
En esta etapa del socialismo, aún persiste la existencia de clases sociales, por ello es que China llama a la unidad pluriclasista, la misma que está representada por el proletariado, como vanguardia, el campesinado, la pequeña burguesía y la burguesía nacional patriótica. Es esta alianza la que hace posible que el Estado socialista no quede paralizado durante la transición. Como en la bandera de la URSS, donde la hoz y el martillo representan la alianza del campesinado y el proletariado, análogamente en la bandera china se representa al partido con una estrella grande y al costado cuatro estrellas pequeñas, que representan las cuatro clases sociales aliadas.
El Estado socialista apuesta por la economía planificada, es decir, lo contrario al libre mercado, a la mano invisible del capitalismo. China aplica sus planes quinquenales, similar a los aplicados por Stalin después del comunismo de guerra y la Nueva Política Económica de Lenin. Para garantizar el éxito de este método, el Estado tiene que ser dueño del poder financiero, es decir, de todos los bancos, constituyéndose el sector estatal como la fuerza rectora de la economía, sin ella, la planificación no podría tener seguridad de éxito. El resultado desde 1953 permitió que 900 millones de chinos salgan de la pobreza.
Las grandes empresas nacionales y transnacionales son propiedad del Estado chino, propiedad del pueblo chino, como las empresas de telefonía móvil, construcción, ferrocarriles, petróleos, bancos, electricidad, etc. También existen empresas mixtas con capitales estatales y privados, además de cooperativas privadas cuyos dueños son los trabajadores, como Huawei, Sinopharm, Chinalco, Lenovo, etc., pero estas no pueden ser componentes de la gran economía, solo de la mediana y pequeña. Este control es un rasgo fundamental del socialismo, la economía supeditada a la política.
China no tiene ambigüedades al declararse constitucionalmente una dictadura democrática popular, dirigida por el proletariado en alianza con las otras clases. Su gobierno unitario tiene un gobierno nacional y gobiernos locales, toma sus decisiones en asambleas populares y aplica el centralismo democrático, para la toma de decisiones. Todo funcionario es electo, fiscalizado, revocado o ratificado por el pueblo y en gran medida está sujeto al mandato imperativo de sus electores.
En China todos los medios de producción son propiedad del pueblo, no se pueden enajenar, alquilar, prestar, etc., está prohibido la explotación del hombre por el hombre y, según el postulado marxista del Manifiesto del Partido Comunista y la experiencia de la Comuna de París, todos reciben los beneficios de la sociedad cada quien según su necesidad y según su capacidad (o trabajo en la Constitución).
Otro principio leninista aplicado es la conducción del Estado por un partido de vanguardia, el partido único que garantice la unidad del pueblo, el Partido Comunista de China, quien dirige al Ejército de Liberación Nacional y todo el sector estatal. Es decir, la unidad marxista-leninista: Partido, Ejército y Frente (Estado).
Respecto a las empresas transnacionales extranjeras, China obliga constitucionalmente la incorporación en sus directorios a sus funcionarios, quienes son técnicos militantes del Partido Comunista de China con la misión de salvaguardar los intereses del pueblo. Cuando una empresa extranjera invierte, sus derechos pasan a ser amparados solamente por las leyes nacionales y de las utilidades obtenidas, el 60 % pertenece al Estado (Ejemplo, el tratado con Mac Donalds).
China deja establecido en su Constitución que son propiedad del pueblo: los yacimientos, los minerales, las aguas, los bosques, las montañas, las praderas, las tierras vírgenes, los bancos de arena, los bancos de tierra, etc., prohibiendo a toda organización o individuo a apropiarse, excepto, la propiedad colectiva, donde los dueños son los trabajadores, prevista en ley.
La macroeconomía siempre es socialista en el Estado chino, y ningún privado puede conducirla, ni disponer de ello. En la microeconomía se permite la libertad de empresa y la promoción del sector privado, incluyéndose también la economía individual. Estas dos últimas son consideradas como un suplemento o complementaria al sector social de la economía socialista, en ningún caso están por encima del interés social.
Las tierras urbanas y las tierras del campo son propiedad del Estado, pero además existe la propiedad colectiva, cuyos dueños son los trabajadores. China protege el derecho de propiedad de los ciudadanos sobre sus ingresos, ahorros, casas vivienda y herencia. Es falso que en el socialismo nada le pertenezca al individuo, campaña de miedo y desinformación frecuentemente utilizada por el capitalismo.
La educación, la salud, la cultura, el arte, la capacitación académica continua, son garantizados por el Estado. El estudio del materialismo dialéctico e histórico, del patriotismo y el movimiento socialista, son obligatorios. Asimismo, los medios de comunicación, periódicos, radio, televisión, casas de cultura, museos, etc., son propiedad del pueblo y del socialismo.
La planificación familiar está dirigida por el Estado, para garantizar que el crecimiento poblacional coincida armónicamente con el desarrollo económico de la sociedad china, evitando una explosión demográfica que rompa ese equilibrio, conllevando escasez y regresión a la pobreza que impida salir del subdesarrollo. Todos los estados socialistas tienen esta premisa, lo que les permite lograr objetivos de buenos índices de desarrollo humano a corto y largo plazo.
El Estado controla el monopolio del orden público, reprime la alta traición y las actividades contrarrevolucionarias. No hay ejércitos privados como en los países capitalistas altamente desarrollados. Las fuerzas armadas pertenecen al pueblo y desarrollan tres misiones principales: fortalece la defensa nacional, protege el trabajo pacífico del pueblo y asume tareas de construcción en la producción social. El ejército no tiene una política injerencista sobre otros países. El Estado intensifica la revolución continua de las fuerzas armadas.
En la cúspide estructural del Estado chino se encuentra jerárquicamente la Asamblea Popular Nacional, como órgano supremo en lo político, cumple exclusivamente las funciones legislativas, constituyendo en la práctica una asamblea constituyente permanente y, debido a su magnitud, delega algunas funciones específicas en el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional que lo representa. Lo integran los diputados regionales, provinciales y distritales, pero todos subordinados al Poder Central del Partido Comunista de China y al Ejército de Liberación Nacional. Se renueva cada cinco años, mediante el voto popular.
La Asamblea Popular Nacional tiene por funciones reformar la Constitución, elabora el código penal, el código civil y las leyes orgánicas del Estado, elige al Presidente y Vicepresidente de la República, decide el nombramiento del Primer Ministro del Consejo de Estado a propuesta del Presidente de la República, a propuesta del Primer Ministro del Consejo de Estado, el nombramiento de los Viceprimeros Ministros del Consejo de Estado, Consejeros de Estado, Ministros, el Auditor General y el Secretario General del Consejo de Estado. Elige al Presidente de la Comisión Militar Central, Presidente del Tribunal Popular Supremo, Fiscal General de la Fiscalía Popular Suprema, aprueba el plan de desarrollo socioeconómico, examina y aprueba los presupuestos del Estado, ratifica la creación de provincias, regiones autónomas y municipios, decide la guerra y la paz.
El Presidente de la República Popular China, de acuerdo con las decisiones de la Asamblea Popular Nacional y de su Comité Permanente, promulga las leyes, nombra o destituye al Primer Ministro, los Ministros, Auditor General y Secretario General, otorga las condecoraciones y los títulos honoríficos del Estado, decreta la amnistía especial, impone la ley marcial, declara el estado de guerra y decreta la movilización. No puede reelegirse más de dos mandatos continuos.
La Comisión Militar Central dirige las fuerzas armadas, ejército y policía, de todo el país, está integrada por: el Presidente, los Vicepresidentes y los miembros. Practica el sistema de responsabilidad personal de su Presidente, tiene el mismo periodo de mandato que la Asamblea Popular Nacional y responde ante la Asamblea Popular Nacional.
El Estado chino tiene la concepción de que la liberación de China se tiene que dar en el mundo real y con los medios reales, no a través de subjetividades ideológicas o de otra índole. La burguesía utilizó la imprenta para liberarse del feudalismo, pese a que la imprenta fue inventada en el feudalismo, en la misma lógica, el socialismo debe utilizar las herramientas del capitalismo para combatirlo y superarlo (desarrollo tecnológico, redes sociales, telefonía móvil, etc.), aunque en realidad, es la masa trabajadora la que produce las herramientas de producción, no el feudal y menos el empresario capitalista.
La gran lección que deja China como aporte del maoísmo a la teoría marxista es su gran salto dialéctico del modo de producción feudal al socialista, sin transitar obligatoriamente por un capitalismo desarrollado, del mundo de la rueda al mundo digital. China ha sacado de la pobreza no solamente a su país, sino a las ¾ partes de la población mundial, muchísimo más que las instituciones del capitalismo como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, etc., los cuales tienen fines contrarios.
Frente a estos irrefutables triunfos del socialismo chino, al capitalismo no le queda más que decir que China es capitalista, con fines de opacar el acierto político y el legado de la revolución, algo que definitivamente no lo lograrán, tan cierto como la imagen de Mao Tse Tung en su moneda nacional.
DISCURSO DEL SECRETARIO GENERAL NACIONAL, DR. VLADIMIR CERRÓN ROJAS, CON MOTIVO DEL XVI ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DEL PARTIDO POLÍTICO NACIONAL PERÚ LIBRE
Camaradas del Partido Político Nacional Perú Libre e ilustres invitados a esta ceremonia que conmemora el XVI año de fundación de nuestro Partido.
El mundo es testigo una vez más de la embestida del imperialismo norteamericano que desangra a la humanidad en las guerras de Ucrania, Palestina, Yemen, Libia, Siria, Irán, etc. Estos ataques tienen un objetivo común que es el apoderarse de todos los recursos naturales de los pueblos del mundo, entre ellos el recurso petrolero y gasífero, para ostentar la condición de monopolista energético mundial y con ello someter al mundo a sus designios.
Latinoamérica no es la excepción de esta regla y hace poco ha sido testigo de cómo el imperialismo pretendió dar un golpe de Estado en la República Bolivariana de Venezuela, con fines de derrocar al gobierno de la Revolución Bolivariana y controlar sus recursos petroleros, gasíferos y auríferos. El tema toma mayor relevancia cuando Venezuela es el país con mayores reservas petroleras del mundo y, algo más importante, se encuentra en una franca transición del capitalismo al socialismo.
Los países que han decidido ser soberanos como Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela, tienen que pagar un alto costo de vivir con dignidad y, en las actuales circunstancias, esto significa enfrentar un criminal bloqueo económico, comercial y energético, con fines de romper la cohesión del pueblo con sus líderes, de desmoralizarlos en sus actividades diarias, truncando los proyectos que aspiran como sociedad para ser mejores.
Este bloqueo es la vieja estrategia común, aplicado a todo el que se atreva a ser un mal ejemplo para el imperio, aplicando fundamentalmente cinco mecanismos. Primero, bloquear la salida de los productos de un país hacia los mercados internacionales, impidiendo su exportación; segundo, obstaculizar la inserción del país o expulsarlo del sistema financiero mundial, con lo que restringen sus transacciones y la subsecuente captación de divisas; tercero, embargo de todos sus activos, entre las que se encuentran cuentas bancarias en moneda extranjera, barras de oro, derechos especiales de giro, etc.; cuarto, afectación a empresas públicas banderas para desabastecer el mercado interno; y, quinto, impedir la importación de mercancías, alimentos y medicamentos. El pueblo tiene que tener el convencimiento de que un bloqueo de este tipo no es un asunto de carácter bilateral, sino mundial, porque directa o indirectamente termina afectando a todos los países.
A este bloqueo debemos agregar la modalidad bélica no convencional que se utilizó hace poco en Venezuela, pero que también se utiliza constantemente en nuestro país, la denominada Guerra de Quinta Generación, estrategia del enemigo consistente en un trabajo articulado de diferentes instituciones públicas y privadas con fines de neutralizar o destruir al adversario, pero siempre bajo la dirección de los Estados Unidos.
En el Perú, la primera víctima de esta nueva artillería es, sin duda, nuestro Partido. Por ello, es necesario analizar los últimos sucesos en el continente, como lo sucedido en Honduras, Paraguay, Ecuador, Brasil, Bolivia y Venezuela, que comprenden los golpes de Estado y la persecución a los líderes y organizaciones políticas populares, para entender mejor esta perversa estrategia.
La única diferencia con el Perú, es que aquí la Guerra de Quinta Generación librada contra Perú Libre tiene un carácter profiláctico, es decir, un carácter preventivo para impedir su llegada al gobierno con militantes propios y proceder a la transición del sistema. Están convencidos, inclusive más que algunos de nuestros militantes, que el Partido es el único que garantiza el cambio.
Esta guerra empleada contra Perú Libre tiene cinco actores a tomar en cuenta, quienes en el léxico marxista constituyen el sujeto reaccionario. El primer actor lo representa el Sistema Nacional de Justicia, integrado por el Ministerio Público, el Poder Judicial, la Procuraduría General del Estado, la Contraloría General de la República, el Sistema Nacional de Administración Tributaria y Aduanas – SUNAT, el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo y la Junta Nacional de Justicia.
El segundo actor, son los medios de comunicación dominantes, donde identificamos al Grupo El Comercio, que es dueño de trece periódicos y dos canales de televisión donde tiene incorporado al Grupo La República; al Grupo Latina, sostenido por las AFP o Administración de Fondo de Pensiones; y, al Grupo ATV, sumándose la prensa radial como el Grupo RPP y Grupo Exitosa. A estos medios debemos agregar con especial atención el ciberataque liderado por las redes sociales, en propiedad exclusiva de los magnates del planeta, como X (exTwitter), Facebook, Messenger, Instagram, WhastApp, Tiktok, YouTube, etc., plataformas que se utilizan políticamente para generar la desinformación, la mentira (fake news), el miedo, el pánico, el desaliento, la desmoralización, la desobediencia y la violencia, perseguir partidos y derrocar gobiernos incómodos al imperialismo, constituyéndose en nuestros días el mayor peligro existente contra la paz, la seguridad y la especie humana.
El tercer actor, son los servicios de inteligencia estatal de la Policía Nacional del Perú y del Ejército del Perú, pero además la Unidad de Inteligencia Financiera – UIF perteneciente a la Sociedad de Banca y Seguros – SBS, ambos ávidos para malinformar y procesar por lavado de activos a cualquier opositor u organización política.
El cuarto actor, lo constituyen las ONG, que son órganos de infiltración del gobierno norteamericano en nuestro país, entre los que se encuentra, por ejemplo, el Instituto de Defensa Legal – IDL, encargado de capacitar en EE. UU. a nuestros jueces, fiscales, procuradores, contralores, tribunos, etc., con todos los gastos pagos, residencias temporales y permanentes, viajes de placer y roce con el poder político yankee, de los cuales seguramente guardan las pruebas y filmaciones, con lo que se aseguran que cada actor de justicia no vaya a desconocer los compromisos asumidos.
El quinto actor, lo constituye la oligarquía nacional, representado por los empresarios agrupados en la Confiep, la Sociedad Nacional de Industria y la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía; también se encuentran a los banqueros, representado por la Asociación Nacional de Bancos – ASBANC, quienes controlan el monopolio financiero en el país; y, finalmente, algo que no debe pasar desapercibido es el narcotráfico que goza de toda la protección policial, jurídica y financiera, garantizándole éxito e impunidad en nuestro país.
Estos cinco actores articulados permanentemente trabajan contra Perú Libre, no solo para procesarlo, desacreditarlo, perseguirlo, confiscar sus activos y encarcelar a sus dirigentes, producto del cual tenemos a cuatro camaradas miembros del antiguo Comité Ejecutivo Nacional, actualmente presos, y a mi persona en la clandestinidad. Esta situación difícil, es necesario enfrentarla con el decoro que amerita un partido revolucionario, mientras libramos la defensa jurídica en los tribunales burgueses.
Critican al Partido que integre la Mesa Directiva del Congreso de la República, queriendo espantarnos de un derecho que nos asiste como representantes del pueblo y, de esa manera, seguir haciendo que el mencionado nivel de gobierno permanezca como una exclusividad de la oligarquía. Perú Libre está ahí no para sacar leyes en favor de los banqueros, de los empresarios nacionales y transnacionales, de los deudores de SUNAT, de los concesionarios de nuestros recursos, de nuestros prestamistas de deuda, etc., sino, por el contrario, está para crear las universidades públicas, para restablecer derechos del personal laboral explotado, para eliminar los abusos judiciales, para impedir la privatización del agua, para luchar contra la impunidad de los violadores de derechos humanos, para oponerse al aislamiento de nuestro país frente a políticas antintegracionistas, para impedir el neocolonialismo impuesto a nuestro país, entre otras tareas.
Critican al Partido que ha disminuido su representación parlamentaria y ciertamente es un hecho tangible, que es necesario analizarlo. Hace un año, en esta misma ceremonia, dirigía a mi lado unas palabras, elogiando al Partido, la última traidora que ahora milita en las filas caviares, como otros quienes también tomaron ese camino. Ella dice que nuestra bancada partidaria estaba preparando un “paquete legislativo que atentaba contra la democracia”, supuesta causal de su alejamiento, utilizando el mismo lenguaje que los terruqueadores del pueblo, pero lo cierto es que sus motivaciones eran totalmente ajenas a las proclamadas.
Lo que llama la atención de estos desertores, quienes llegaron al Parlamento de la mano de Perú Libre, es que ahora han dado su propio salto cualitativo, de la disidencia al transfuguismo. Efectivamente, una cosa es dejar un partido y otra diferente es irse a militar a otro. En esa transición regresiva tenemos que algunos exmilitantes quienes abiertamente proclamaban, incluso ideologías extremas y querían darnos cátedras de marxismo, terminen hoy en partidos caviares y gansteriles. Lo sucedido camaradas, no debe llamarnos la atención, este es el camino natural de la mesocracia emergente, quienes, deslumbrados por una economía que nunca pudieron tener en sus manos y al no poder conquistar sus objetivos políticos, terminan arriando sus banderas revolucionarias e izando las banderas de la reacción.
En toda esta vorágine el Partido se ha fortalecido, puedo dar fe de este acontecimiento como uno de los militantes más antiguos, de algo que pudiera pasar desapercibido para la mayoría de los nuevos militantes. Es cierto de la reducción parlamentaria, pero a contraparte puedo afirmar que hoy tenemos una militancia más consciente de su tarea, una organización nacional más sólida, que no estará a la espera de la casualidad de una victoria, cuadros militantes mejor identificados, profesionales técnicos más capacitados en el manejo gubernamental de alto nivel, contacto directo con las organizaciones de los trabajadores, leyes aprobadas en beneficio del pueblo como muestra tangible de nuestra consecuencia, entre otras.
Frente a esta problemática el Partido convocó, el 10 de agosto de este año, a la Asamblea Nacional Extraordinaria cuyo encargo ha sido aprobar nuestro nuevo estatuto, constitución por la cual se rige nuestra organización, incorporando en el mismo a los peruanos en el exterior, ampliando y descentralizando la comisión política, creando la secretaría de cultura nacional, regulando los nuevos aportes económicos e integrando el centralismo democrático, mecanismo por el cual las decisiones se acatan de manera vinculante, sin espacio a la duda, la disidencia, el disenso o el transfuguismo.
Algo que no debe pasar desapercibido es que, a pesar del viento y la marea en contra, muchos de nosotros decidimos quedarnos en el Partido, para dar la misma batalla prolongada, siempre contra el imperialismo y su hermano el colonialismo, porque como dijo Fidel: “Sería traicionero de mi parte si abandono el campo de batalla. Los revolucionarios nunca abandonan el campo de batalla, los revolucionarios no se jubilan, en tanto puedan ser útiles, tanto requieran de sus servicios y de sus esfuerzos”.
La resistencia que ofrece el Partido frente a los embates de esta guerra de nueva generación, no tendría sentido si esta no nos condujera a la victoria, ni el Partido podría lograr sus objetivos. En tal sentido, crear las condiciones para que en nuestro país pueda materializarse nuestro Programa, como por ejemplo, que la educación y la salud dejen de ser un negocio mercantil para ser un derecho universal, gratuito, de calidad, descentralizado y participativo, requiere que el Partido se reorganice, aprenda a resistir, despliegue una movilización de ideas y hombres que contraataquen la ofensiva, garantizando su llegada a la cúspide, permitiendo ganar el Ejecutivo con mayoría en el Legislativo, instalando un gobierno bajo custodia permanente del pueblo para lograr sostenerse y posteriormente sucederse con los nuevos líderes populares, pero nunca más permitiendo el retorno de la oligarquía.
El Partido enfrentará las Elecciones Generales 2026, como siempre en condiciones asimétricas, pero que no tendrá otro destino diferente que el triunfo. Completaremos todas las candidaturas, pero eso no es lo suficiente, pues en los partidos del pueblo la organización es vital para su nacimiento, crecimiento y logro de sus objetivos, por eso hago un llamado a fortalecer cada comité por pequeño que parezca, incluso en el lugar más lejano que pueda situarse, los mismos que deben ampliarse hasta involucrar a todo el tejido social. Somos nosotros quienes tenemos mejores condiciones de llegar personalmente al pueblo, mientras los ricos solo lo harán a través de sus medios de comunicación; ahí está la contradicción y a la vez nuestra fortaleza.
Camaradas, para medir lo revolucionario de nuestro Partido, solo basta con identificar a nuestros enemigos políticos y sus esfuerzos denodados que siguen desplegando con tal de desaparecer del mapa a la única organización política popular, la que estamos orgullosos de militar, que, a diferencia de la izquierda falsificada o caviar, quienes gozan de toda la protección jurídica y policial, nuestro Partido debe enfrentarlo con cuatro elementos: cultura de resistencia, férrea disciplina en las tareas, lealtad a nuestros principios y permanente convicción de victoria.
Cada uno de nosotros es un dirigente, no un dirigido, cada uno de nosotros es el líder de arriba y de abajo, no hay diferencias tras el objetivo común. El triunfo de Perú Libre el año 2021, marcó un antes y un después, un hito que debemos que resaltar revolucionariamente, como el primer triunfo de la izquierda nacional de las manos de nuestro Partido, lo que quiere decir que sí puede llegarse nuevamente al gobierno por esta vía demostrada, pero lo más importante es que la gente del pueblo pueda asumir las tareas más grandes, lo que implica estar dispuesto a no elegir nunca más a los oligarcas.
¡Viva el XVI Aniversario del Partido Político Nacional Perú Libre!
Describe ¿Cómo se articulan los oligopolios mediáticos; el Poder Judicial; las ONG; los servicios de inteligencia, y los representantes de la política oligárquica, así como, de la herramientas de las que se valen para llevarla adelante: Redes sociales; minería de datos; inteligencia artificial; golpes blandos y revoluciones de colores. La guerra cognitiva.
La Plata, 4 Nov (Por Gabriel Marcelo Wainstein para InfoGEI).- La teoría militar clasifica a la guerra moderna en etapas. Muy sintéticamente se pueden explicar así.
1° Generación: Uso de armas de fuego y ejércitos profesionales. El ejemplo son las Guerras Napoleónicas. 2° Generación: Formación de grandes ejércitos mecanizados. Trincheras. Ejemplo: Primera Guerra Mundial. 3° Generación: Guerra relámpago (Blitzkrieg). Movilización veloz de las tropas para evitar el estancamiento en trincheras. Uso de tanques, aviones, portaviones, etc. 4° Generación: Guerra contrainsurgente, terrorismo de estado. Ejemplo: Guerra de Vietnam.
A partir de la derrota en Vietnam y la conmoción interna que provocó en Estados Unidos el regreso de los cadáveres de los soldados caídos, se comenzó a plantear una estrategia de dominación diferente, que provocara menos bajas en la propia tropa.
En 1970, Zbigniew Brzezinski, Consejero de Seguridad Nacional durante la presidencia de Carter, proponía en su libro “La Guerra Tecnotrónica” el control de la población mediante la manipulación cibernética. Afirmaba que la clave estaba en el ataque al recurso emocional de un país por medio de la revolución tecnológica. La idea era manipular la conciencia de la población para evitar que los proyectos colectivos se consolidasen en su identidad y que los pueblos tuvieran como modelo a los países occidentales desarrollados. Se trataba de lograr el sometimiento colonial de una nueva manera.
Es en ese marco que se desarrollaron, como una de las primeras herramientas, los oligopolios mediáticos, en manos de las oligarquías locales en alianza con capitales estadounidenses.
Direccionamiento de la opinión pública
Esta operación permite el direccionamiento de la opinión pública no sólo por el dominio de los principales medios sino también por la violación de las reglas básicas del periodismo. Se entremezcla la información falsa con noticias verdaderas para dar un marco de verosimilitud. Cambia el contrato tácito entre el medio y el lector/oyente/espectador. Supuestamente, en el pasado, el periodismo partía de hechos reales verificados a través de varias fuentes para ofrecer distintas interpretaciones de acuerdo a la óptica de cada medio. En esta nueva realidad la función de los medios es producir la satisfacción de quienes lo consumen a través de la consolidación de sus prejuicios: “El diario dice que las cosas son como yo pensaba”.
La doctrina militar de los Estados Unidos fue adaptándose al correr de los tiempos de acuerdo a su política exterior. A partir de mediados de los 70, a la Doctrina de la Seguridad Nacional se le sumó la Guerra contra las Drogas, que otorgó el marco para las acciones en Panamá, Colombia, México y Bolivia, entre otros países. Luego vino la Guerra contra el Terrorismo que sirvió de paraguas para intervenir en el mundo islámico. Ante el surgimiento de los gobiernos populares en América Latina en la primera década del siglo XXI sacaron de la galera una nueva estrategia: la Guerra contra la Corrupción, basada en la Foreign Corrupt Practices Act (Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero) que hace posible investigar no sólo las prácticas corruptas de empresas norteamericanas en otros países, sino que desarrolla principios de extraterritorialidad para aplicarse a funcionarios o individuos de otras naciones, tengan o no conexión con la actividad de las empresas norteamericanas. Por supuesto que esta búsqueda de la transparencia no incluye a las guaridas fiscales como Delaware, en su propio territorio, ni a las que se encuentran en otros países como Suiza, Panamá y, sobre todo, las que están bajo jurisdicción británica.
Formateo de jueces
A partir de la Guerra contra la Corrupción se implementan las operaciones de domesticación de los poderes judiciales. Numerosas ONG’s financiadas por los Estados Unidos y países europeos desarrollan seminarios de formación para jueces y fiscales. La idea es formatearlos para que sean funcionales a sus intereses. Miami, hoteles de lujo, playas paradísíacas, vinculación con sectores del poder norteamericano, son parte de los atractivos de estos cursos. Por supuesto que los magistrados y funcionarios no tienen que poner un peso, todos los gastos corren a cargo de la ONG anfitriona.
Mientras tanto, los servicios de inteligencia locales, que desde hace décadas están en coordinación con sus pares norteamericanos, se ocupan de falsificar pruebas y de realizar acciones de espionaje ilegal, manipulando la información obtenida para darle sustento a las operaciones.
Manipulación de la opinión pública
Tenemos ahora una parte del mecanismo: los servicios de inteligencia producen pruebas falsas, las ONG´s las respaldan, los medios se ocupan de la difusión de los supuestos actos de corrupción y difaman a los líderes populares, los políticos de la oligarquía se encargan de las denuncias, los jueces y fiscales completan el disciplinamiento hostigando a los denunciados, sometíéndolos a procesos judiciales, encarcelándolos y, eventualmente, sirviendo de sustento a los llamados golpes blandos.
Pero esto no es todo, el auge de las redes sociales permite amplificar el alcance de estas operaciones. Por una parte, la minería de datos y la inteligencia artificial, hacen posible que la manipulación ya no se direccione hacia el conjunto de la opinión pública sino que tenga un carácter personalizado de acuerdo a las informaciones que obtienen de cada uno de los usuarios de esas redes. Así se diseñan operaciones a medida que permiten su captación.
Desestabilización de gobiernos
Por otra parte, las mismas redes hacen posible otra forma de intervención de los EEUU en otros países. A partir de demandas sociales, muchas veces justas, -lo que yo llamo “operación buenas almas”- se convoca a la movilización de la población para desestabilizar a gobiernos que no son sumisos a los intereses yankis. De esta manera surgieron las llamadas Revoluciones de Colores que facilitaron la dominación por parte de la OTAN de los países del norte de África y Medio Oriente. En caso de no lograr el sometimiento, implementan la disolución del aparato estatal, como en el caso de Libia y la expansión del Estado Islámico (ISIS) para destruir a Siria, valiéndose de lo que se llama ejércitos difusos a que combinan la utilización de terroristas y tropas mercenarias. Varios de los manuales utilizados en estas operaciones, coordinadas desde la CIA, tienen estado público.
Sometimiento económico
Hay otro elemento que también se suma a esta estrategia, que es previo a la guerra de quinta generación: el sometimiento económico, en particular a partir de la imposición de deudas externas impagables.
En el “Concepto Operativo Integrado 2025” de Reino Unido, donde se se enuncian los nuevos enemigos principales de Gran Bretaña, que son China y Rusia, define la llamada guerra política: «La estrategia de guerra política está diseñada para socavar la cohesión, debilitar la capacidad de recuperación económica, política y social, y competir por una ventaja estratégica en regiones clave del mundo».
Una de las herramientas a utilizar es la llamada guerra cognitiva. La propaganda bélica y la guerra psicológica son parte de las estrategias desde hace mucho tiempo, pero ahora, se pasa a otro nivel. Ya no se trata de dirigir lo que los ciudadanos deben pensar sino de implantar los mecanismos del pensamiento, la construcción de ideas.
Guerra cognitiva
En una nota del portal de Alejandro Kirk, enviado al Donbass de Telesur TV, encontré una definición muy clara: “La «guerra cognitiva» consiste en desarticular el raciocinio cartesiano y reemplazarlo por uno que «parece» lógico, pero en realidad es una representación manipulada de la realidad. Se planta una idea matriz en el colectivo, asimilada en cada persona, que pasa a ser la premisa desde donde se juzga todo lo que ocurre. Esto hace que personas con educación formal y un elevado nivel intelectual comiencen a aceptar incondicionalmente información dirigida y arbitraria de múltiples fuentes -formales e informales-, para elaborar conclusiones que en su mente aparecen como reflexión propia.”
Algunos teóricos consideran que la “guerra cognitiva” y las operaciones de disolución de los Estados-Nación corresponden a lo que se llama guerra de sexta generación, que incluye la destrucción del orden jurídico internacional.
Operaciones no convencionales
Las operaciones de guerra no convencional dirigidas desde los Estados Unidos son una realidad que debemos afrontar los movimientos nacional-populares de América Latina y específicamente en nuestro país. Son notorias las declaraciones recientes de funcionarios norteamericanos que señalan que las relaciones de nuestros países con otras naciones, por ejemplo con China, son consideradas por los EEUU como cuestiones que afectan a su propia seguridad nacional.
Comprender esta realidad es el primer paso para comenzar a construir en conjunto una estrategia para afrontarla.
(*) El autor es periodista, productor y conductor del programa “Hilando Fino”, en Mestiza, la radio de la Universidad Nacional Arturo Jauretche. (InfoGEI)Jd
Redes sociales: las nuevas herramientas que se utilizan en la guerra de quinta generación. Foto: Nodal/InfoGEI
Lecciones que debemos aprender de la agresión imperialista a Venezuela
Los golpes de Estado en Latinoamérica dirigidos por EE. UU. no han cesado en su intento de controlar a nuestros países. La motivación principal de EE. UU. no es la democracia, sino apoderarse de los recursos naturales, los que, de llegar a controlarlos, le darían la condición de monopolista en el mundo, más aún, al tener Venezuela la mayor reserva mundial de petróleo.
Los países imperialistas si quisieran todo el petróleo podrían comprarlo, están en toda la capacidad económica, pero se han acostumbrado históricamente a llevárselo gratis, lo que ha conllevado al saqueo, el neocolonialismo y el incremento de la pobreza de los explotados países tercermundistas por cientos de años.
Esta es la razón del por qué las elecciones en Venezuela no solo tenían una repercusión de carácter nacional, sino que era un asunto de soberanía continental antimperialista, hecho que inducirá a cambios obligados en la geopolítica mundial.
Las elecciones en Venezuela, como constan, se desarrollaron de manera voluntaria, ordenada y pacífica, pero como los resultados favorecieron una vez más a la izquierda, la derecha oligárquica pretendió desconocerlas. A la luz de los acontecimientos, la oposición no ha podido demostrar pruebas contundentes de fraude, lo que concluye que las mismas fueron transparentes.
Se dirigió un ciberataque a Venezuela sin precedentes, llegando situarlo en el país número treinta y nueve (39°) a nivel mundial, el día de las elecciones y los tres días posteriores, denunciando un falso fraude, incitando a la desobediencia y la violencia contra el gobierno legítimamente constituido.
Este ataque planificado en la modalidad de Guerra de Quinta Generación, proveniente desde varios países aliados a EE. UU., consistió en la participación conspirativa de las principales redes sociales de alcance mundial, las mismas que han fracasado por una sola razón: la capacidad de comunicación del gobierno con el pueblo.
Comunicación importante que debemos destacarla y realzarla como ejemplo estratégico, en la cual se identifica una defensa en tres niveles:
7.1. A nivel local, un total de 327 radios comunales defendiendo las conquistas de la Revolución Bolivariana.
7.2. A nivel nacional, con los programas similares a Aló Presidente, Diálogo Bolivariano, Con el Mazo Dando, Los Domingos con Maduro y Con Maduro Más, que se transmiten diariamente, además de Venezolana Televisión, y el haber recuperado el Estado sus frecuencias que antes estaban en manos privadas; y, finalmente,
7.3. A nivel continental, con el canal de señal abierta Telesur.
Esta fue la gran fortaleza para revertir el ataque comunicacional, caso contrario, el golpe habría tenido éxito, porque debemos ratificar una vez más que la guerra política, hoy más que nunca, es una guerra comunicacional.
Venezuela terminó por dar el tiro de gracia a la intentona golpista cuando el presidente Nicolás Maduro advirtió con quitarle el petróleo y el gas a EE. UU. para entregárselo a los BRICS, lo que hizo retroceder al imperio por el temor a experimentar un bloqueo energético, desconociendo a su candidato oligarca. Esto ha expuso una debilidad de EE. UU. que no podría haberlo imaginado: él puede bloquear a Venezuela, pero que también puede ser bloqueado por Venezuela.
Ahora, pueden haber cuestionamientos al gobierno, como es natural en todos los países, pero las amenazas de intervención militar, el bloqueo económico, comercial, financiero, sanitario y alimenticio, y los ataques cibernéticos, lejos de derrocar al gobierno han sido un boomerang, terminando de fortalecerlo ante los ojos del pueblo.
Los venezolanos deben sentirse orgullosos, una vez más, al ser protagonistas de la independencia continental, primero con la gesta emancipadora del norte y ahora con la Revolución Bolivariana. Sentirse orgullosos además de vivir sin tener precio, en un país enteramente soberano, que a pesar de las dificultades que son producto de las 930 sanciones económicas, impuestas por EE. UU. y la Unión Europea, ha decidido vivir con dignidad.
Once puntos a tomar en cuenta en el análisis, bajo la lupa del materialismo histórico.
1. En la batalla de Junín, librada el 6 de agosto de 1824, se pone fin a la alianza hispano-huanca, lealtad al compromiso que duró 291 años, desde 1533 hasta 1824.
2. En Chacamarca, escenario de la batalla de Junín, es el lugar donde se encontraron enterrados el mayor número de cráneos de la raza negra en el Perú, pertenecientes al Ejército Unido Libertador.
3. Esta batalla muestra lo vital del internacionalismo, participando argentinos, venezolanos, ecuatorianos, colombianos, panameños, chilenos, etc. Las naciones vecinas llegaron a la conclusión de que de poco servía su independencia si la principal metrópoli no era liberada.
4. No se rescataron heridos, el anochecer lo hizo imposible, todos sucumbieron por la gélida temperatura.
5. El pueblo de Junín como tal no existiría hace 200 años, aunque sí algunos pobladores dispersos.
6. Fue una batalla real sin arreglos, a diferencia de la batalla de Ayacucho, la que fue más bien un pacto de capitulación. Canterac pidió en la negociación que se diera la batalla, porque no podría justificar su retorno a España, rindiéndose sin condiciones, a pesar de que en el documento de capitulación de los 18 puntos, 16 los favorecían.
7. Roldán: “En las batallas de Junín y Ayacucho culmina la empresa llamada Independencia. Simón Bolívar se retira del Perú a los pocos años, dejando el control del Estado en manos de los “españoles americanos” (criollos). Se quebró el dominio español, pero la base económica, la organización social y las instituciones quedaron casi intactas”. Fue una oportunidad favorable, una situación revolucionaria perdida por el pueblo.
8. Mariátegui: “El advenimiento de la República no transforma sustancialmente la economía del país. Se produce un simple cambio de clases: al Gobierno cortesano de la nobleza española, sucedió el Gobierno de los terratenientes, encomenderos y profesionales criollos. La aristocracia mestiza empuñó el Poder, sin ningún concepto económico, sin ninguna visión política.”
9. El neofascista Carlos Miróquesada: “Se habló de República porque esa era una moda, no se diferenciaba mucho de la colonia española.”
10. Macera sentenciará: “Gracias a la victoria de Ayacucho, la República terminó siendo una colonia sin rey. Más feudal, más colonial que nunca”.
11. El departamento de Junín, lleva ese nombre para inmortalizar la gesta heroica, fundación decretada por Simón Bolívar el 13 de septiembre de 1825.
Esta declaración final fue aprobada en la plenaria final del XXVII Encuentro del Foro, realizado en Tegucigalpa, Honduras, en el marco de la CELAC Social 2024.
Foto de la plenaria final del XXVII Encuentro del FSP, el 27 de junio
Los partidos y movimientos políticos miembros del Foro de São Paulo (FSP), presentes en este XXVII Encuentro en Tegucigalpa, Honduras, expresamos nuestra profunda gratitud al partido Libertad y Refundación, LIBRE, de Honduras y a la Secretaría Ejecutiva del FSP por la organización de este significativo evento.
Agradecemos, de igual forma, la presencia de todas las organizaciones amigas del mundo, que se han unido a las delegaciones políticas, sociales y populares de América Latina y el Caribe para participar de las jornadas realizadas esta semana junto al pueblo hondureño, la realización de la CELAC Social y los 15 años de la resistencia popular al golpe contra el Presidente Manuel Zelaya.
El XXVII Encuentro del FSP se desarrolla en momentos en que el mundo enfrenta colosales amenazas que ponen en riesgo el bienestar de las actuales y futuras generaciones. Las pretensiones hegemónicas del gobierno de los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN; el avance electoral en algunos países de Europa y de América de las fuerzas políticas de derecha y extrema derecha; los devastadores efectos del cambio climático; la inequidad económica y social; la barbarie de la guerra y sus consecuencias mundiales, la migración forzada y los atentados a los derechos humanos. Estos desafíos y muchos otros, demandan acciones urgentes y concretas.
Igualmente, merece la más firme condena el genocidio israelí contra el hermano pueblo palestino, que desoye todas las normas del derecho internacional humanitario con el respaldo cómplice el gobierno de los Estados Unidos. Las cifras son desgarradoras: 37 mil palestinos, fundamentalmente mujeres y niños han fallecido y más de 70 mil han sido heridos y lesionados. El Foro de Sao Paulo demanda en los términos más enérgicos un cese al fuego inmediato y una solución justa y duradera al conflicto Israel-Palestina. Reitera su apoyo al legítimo derecho del pueblo palestino a la libre determinación y al establecimiento de un Estado soberano e independiente, con sus fronteras anteriores a 1967 y con Jerusalén Oriental como su capital y en el que se garantice el retorno a los refugiados.
En el escenario continental, la extrema derecha neoliberal continúa aplicando métodos de guerra no convencional y violando, de manera flagrante, el Derecho Internacional. Los ejemplos más bochornosos han sido la destitución del presidente Pedro Castillo y la condena al dirigente político Vladimir Cerrón en Perú; la violenta detención del exvicepresidente Jorge Glas en Ecuador, después de haber recibido asilo político por el gobierno mexicano, así como la prisión preventiva ante hechos no probados del alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, en Chile. Todos estos hechos demandan nuestra condena y denuncia enérgica y por estas y muchas otras razones que justifican nuestra lucha por un mundo de paz, justicia y derechos para todos y todas, la realización de este XXVII Encuentro constituye un hecho político trascendental.
Este Encuentro se realiza apenas unas semanas de que, con récord de votos, Claudia Sheinbaum obtuvo una contundente victoria electoral y será la primera mujer en ocupar la presidencia de México. Este resultado demuestra el reconocimiento y respaldo social a la gestión de gobierno realizada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Es importante resaltar que desde el XXVI Encuentro del FSP a la fecha, se han registrado multitudinarias manifestaciones populares en contra de la aplicación de políticas neoliberales de los gobiernos de derecha y en defensa de los derechos sociales, económicos y culturales de los pueblos. Entre ellas es importante destacar las justas protestas del pueblo argentino en contra del retroceso que representa el programa de gobierno de Javier Milei.
Este Foro también reitera su compromiso en la lucha contra el colonialismo, por la libre determinación y la independencia de Puerto Rico y con una solución justa y pacífica a la causa del pueblo saharaui, en la que se respete su derecho a la libre determinación y a vivir en paz en su territorio.
Para enfrentar esta compleja realidad debemos unirnos en nuestra diversidad. Solo la unidad de las fuerzas políticas de izquierda, revolucionarias y democráticas, con los movimientos sociales y populares y la intelectualidad progresista, nos permitirá articular iniciativas para construir un orden internacional justo y equitativo.
En este empeño, la integración es nuestra mayor fortaleza, de aquí la importancia de continuar fortaleciéndola. Este 2024 estamos conmemorando el X aniversario de la firma de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, cuyos postulados mantienen plena vigencia y nos recuerda el irrestricto compromiso de desterrar de nuestra región el uso y la amenaza del uso de la fuerza y de fomentar las relaciones de amistad y cooperación.
En este contexto, celebramos el liderazgo de la CELAC bajo la presidencia pro tempore del primer ministro Ralph Gonsalves. Al propio tiempo, reconocemos la actual conducción de este importante mecanismo por parte de la presidenta Xiomara Castro. Estamos seguros de que con su activismo se continuará en favor de la integración regional a la que aspiraban nuestros próceres. La celebración de la CELAC Social, contribuirá a este preciado propósito.
El enfrentamiento a las campañas de las fuerzas de derecha, extrema derecha, neoliberales e imperialistas es también en los espacios digitales y las redes sociales, dominados por conglomerados comunicacionales cuyos algoritmos reproducen los intereses hegemónicos imperiales y tergiversan la verdad.
Es por ello por lo que debemos promover y fortalecer los medios alternativos de nuestra región, que representen la realidad de nuestros pueblos sin sesgos políticos ni manipulaciones. Al propio tiempo es necesario trabajar en la formación y conciencia política, así como aprender las lecciones de la historia de América Latina y el Caribe, en la que tantos héroes han ofrendado sus vidas para que nuestras naciones sean independientes y soberanas.
El incremento de las migraciones, motivadas esencialmente por el impacto de las políticas neoliberales sobre los pueblos de América Latina y el Caribe, es otro de los desafíos que enfrentamos. En ese sentido, el FSP contribuirá y hace un llamado a los países de origen, de tránsito y de destino para incentivar políticas dirigidas a una migración regular, ordenada y segura y para la protección de los derechos de los inmigrantes.
Así mismo, reconocemos el liderazgo ejercido por el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador en materia de migración en nuestra región, y su tratamiento conjunto con las y los mandatarios de América Latina y el Caribe como una materia urgente y pendiente, siempre desde un enfoque humanitario y responsable.
El Foro de São Paulo reitera la firme condena al genocida bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, por más de seis décadas. Esta política unilateral se ha recrudecido de manera sin precedentes en los últimos cinco años, a través de la aplicación de 243 medidas por el anterior gobierno de Donald Trump, que se han mantenido en el actual gobierno del presidente Biden. Al propio tiempo, y como parte de una política de máxima presión, ese gobierno imperial mantiene a Cuba en una espuria e ilegal lista de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo, la cual obstaculiza sobremanera la actividad financiera de este país. El FSP coherente a sus posiciones de apoyo y solidaridad con el pueblo cubano, reclama el levantamiento incondicional del bloqueo, exige la exclusión de Cuba de la lista terrorista y demanda la devolución del territorio ilegalmente ocupado en la base naval de Guantánamo hace 121 años. Al propio tiempo condena las campañas mediáticas y de subversión contra Cuba, que pretenden tergiversar la realidad que enfrenta ese hermano pueblo.
El FSP rechaza la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra Nicaragua, Venezuela y cualquier país del mundo, aplicadas por el gobierno de los Estados Unidos y sus aliados, como mecanismo moderno de presión económica para lograr sus intereses políticos y de dominación. Este tipo de medidas son contrarias al derecho internacional e impiden el desarrollo sostenible de los pueblos.
. Venezuela y su pueblo, que sufren las más crueles medidas coercitivas económicas y las sanciones unilaterales por parte de EE.UU., siguen resistiendo y fortaleciendo su democracia. Las elecciones convocadas para el 28 de julio de este año son un proceso de amplia participación popular, que refleja la diversidad y riqueza del espectro político venezolano y el compromiso de la revolución bolivariana con la democracia, la ciudadanía y los derechos políticos del pueblo.
El Foro de São Paulo apoya el establecimiento de relaciones con espacios políticos similares como el Foro de Partidos políticos de los BRICS y asociados y la Conferencia de Partidos Políticos de Asia. La articulación con estos Foros permitirá fortalecernos y diseñar estrategias que contribuyan a la consolidación de la izquierda progresista a nivel global.
La lucha contra el colonialismo y el neocolonialismo en América Latina y el Caribe constituye uno de los ejes fundamentales del Foro de São Paulo. Expresamos nuestro respaldo a la lucha por la independencia de Martinica, Guadalupe, Curazao, Bonaire y Aruba, entre otros. Y ratificamos nuestro respaldo al derecho de los pueblos del Caribe a recibir un trato justo, especial y diferenciado, y sus reclamos de reparación por los daños del colonialismo y la esclavitud, en especial Haití, que demanda nuestra total y permanente solidaridad.
Recordamos el golpe de estado al presidente Manuel Zelaya, hace ya 15 años, como antecedente de la contraofensiva fascista que se iniciaba contra la primera oleada de gobiernos progresistas en la región. Debemos aprender la lección que ante el avance de la derecha neoliberal es necesario construir la unidad en la diversidad de nuestras fuerzas políticas, para lograr así una América Latina y el Caribe, libre, soberana, independiente y equitativa.
El Foro de São Paulo expresa su respaldo a una solución diplomática, constructiva y realista al conflicto en Europa que garanticen la seguridad y soberanía de todos; así como, la paz y la estabilidad regional e internacional. Rechazamos las amenazas a la paz en el Pacífico y los intentos de la OTAN de avanzar sobre esa región y sobre las fronteras rusas. Igualmente rechazamos las incursiones del Comando Sur de los Estados Unidos, la promoción de los Acuerdos de militarización en América Latina y el Caribe para intentar comprometer nuestros pueblos en conflictos internacionales, por constituir graves amenazas a la paz regional.
Expresar el firme e invariable apoyo al principio de “una sola China”. Reconocer a la provincia de Taiwán como parte inalienable del territorio de la República Popular China. Reiterar que esta posición es consistente con la Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptada el 25 de octubre de 1971; y que cuenta con el apoyo de la abrumadora mayoría de la comunidad internacional, que reconocen oficialmente a la República Popular China como el único Gobierno legítimo que representa a toda China.
Resaltamos los esfuerzos y /compromisos del presidente Petro por alcanzar la paz en Colombia, a pesar de los disímiles obstáculos internos, muestra de su perseverancia para lograr la armonía en América Latina y el Caribe, consecuente con la responsabilidad asumida por los pueblos y gobiernos de la región por mantener y lograr este noble propósito. Al propio tiempo, reiteramos nuestro reconocimiento el rol de Cuba, México y Venezuela como garantes del proceso y de los Acuerdos de Paz en Colombia.
Desde el Foro de São Paulo, reconocemos a los presidentes de Brasil y Colombia, Luis Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro, por sus esfuerzos conjuntos para garantizar la supervivencia de la Amazonía, la mayor selva tropical del planeta, amenazada por la deforestación, la minería ilegal y el narcotráfico.
Así mismo respaldamos la lucha incesante del gobierno y la bancada del Pacto Histórico por avanzar en las reformas sociales estructurales y alertamos de las intenciones de la ultra derecha por desestabilizar el gobierno e irrespetar la voluntad popular.
El Foro de São Paulo se solidariza con el FMLN y las organizaciones sociales y populares en El Salvador, en la lucha que libran ante la grave crisis política, social y económica que se vive en el país. El actual gobierno de derecha e inconstitucional ha creado un nuevo escenario político y social que ha deteriorado cada vez más las condiciones de vida de la gente al paso en que utiliza el régimen de excepción para encarcelar, perseguir y asesinar el pueblo salvadoreño.
Valoramos la importancia histórica de los movimientos sociales, como parte de la lucha de clases; la resistencia indígena, campesina, negra y popular en defensa de la democracia y los procesos de elección libre y soberana. El ejemplo de los pueblos originarios, quienes históricamente, han sido actores decisivos en las transformaciones sociales en nuestro continente, recientemente en Guatemala fueron factor determinante en contra del modelo neoliberal y en defensa de la democracia y el voto popular, para que un gobierno progresista, como el de Bernardo Arévalo, asumiera la presidencia de la República.
Condenamos el intento de golpe de estado contra el gobierno boliviano que atenta contra la democracia, la paz y la seguridad de ese país y expresa su solidaridad con el presidente Luís Arce Catacora. Declaramos nuestro repudio ante los intentos de proscribir al MAS-IPSP e inhabilitar al hermano y expresidente Evo Morales Ayma.
En el XXVII Encuentro del FSP, reiteramos que, en pos del bienestar de nuestros pueblos, tenemos la histórica responsabilidad de no cesar en la lucha por alcanzar en América Latina y el Caribe una mayoría de gobiernos integrados por fuerzas políticas y movimientos sociales progresistas. Superemos las diferencias y construyamos la más amplia unidad en la diversidad.
¡Unámonos frente a las constantes amenazas que nos impone el imperialismo estadounidense y no permitamos que se reimponga la Doctrina Monroe! ¡Solo con la participación y la unidad en la diversidad de nuestros pueblos lograremos avanzar hacia la verdadera integración regional y preservar la independencia y soberanía latinoamericana y caribeña!
El pueblo de Ayacucho es un referente para la izquierda peruana de nuestros últimos tiempos, tanto así que, en Lima y las medianas ciudades, los enemigos políticos se han esforzado por hacer del gentilicio ayacuchano un sinónimo de terruco. Sin embargo, el pueblo ha resistido, menguando esos adjetivos y superado cualquier complejo, aunque la estigmatización todavía perdure en su zona de selva, como el nuevo epicentro del terruqueo.
La reapertura de su universidad pública en 1958, la calidad de docentes e investigadores que tuvo en las décadas de los 60 y 70, convirtieron de facto a Ayacucho en la capital ideológica del país, desde diferentes concepciones, pero con supremacía marxista. Esto condujo al desenlace de la guerra interna en la década del 80 y la consecuente represión militar estatal hasta mediados de la década del 90, que costó la vida de miles de personajes, organizaciones gremiales y comunidades andinas.
Desde entonces, todo el que quiera llegar al poder nacional en representación de Ayacucho, no puede tener un discurso contra toda esa historia, esa corriente de pensamiento y ese legado. Algunos lo emitirán con convicción y, como es de esperar, otros tendrán que maquillarse, autocalificándose como combatientes del pueblo en las nuevas condiciones, prometiendo llevar el mandato imperativo del pueblo al parlamento burgués, declarándose de izquierda hasta la última célula y jurando que nunca traicionarán a su líder, al partido y al pueblo.
Una vez electos, el sistema estatal se encarga de vulnerarlos, otorgándoles los mismos beneficios y privilegios del que goza la clase contra la que habían prometido luchar durante su campaña. Los sueldos dorados, los viáticos, los bonos y el estatus social, los lleva a perder la noción de su misión popular, aunque mantengan el discurso de izquierda para seguir traficando con la “representatividad”. Más adelante, al advertir que la función del circo no puede sostenerse, se romperá el equilibrio, patearán el tablero, buscarán el burdo pretexto que justifique su deslealtad y, sin ascos, migrarán a otro partido diametralmente opuesto al que habían jurado fidelidad.
Esto pasó con los tres últimos congresistas electos por Ayacucho, quienes traicionaron a la izquierda popular. Germán Tacuri Valdivia, un castillista a quien no hay que reclamarle mucho, porque no era militante de Perú Libre, sino un oportunista improvisado. Alex Flores Ramírez, un exetnocacerista, quien, ganado por los sentimentalismos, la indisciplina y el hedonismo, decidió alejarse para engrosar las filas caviares, es decir, de los enemigos del pueblo, mejores disfrazados, con mejor economía y presencia en las instituciones capturadas por ellos. Margot Palacios Huamán, es la última congresista que traicionó el encargo popular y nos detendremos a analizar las causales reales.
La congresista caracterizada por los discursos “revolucionarios” más explosivos, sucede que después de su alejamiento denunció a la bancada de Perú Libre, de la cual tuvo el honor de ser vocera, con el fin de justificar su disidencia, manifestando que la amenazan, la intimidan, le restringen su libertad de expresión, de opinión, de reunión y de asociación, optando por solicitar un socorro popular a la ONG Inter Parliamentary Union Committee on the Human Rights of Parliamentarians. ¿Cómo? ¡Así mismo! ¡Vaya ridiculez!
En realidad, cabe dilucidar ¿cuáles son las verdaderas razones de la renuncia de Palacios? La carencia de una ideología definida que la hizo militar catorce años en Acción Popular, un partido de derecha, responsable de genocidios en Ayacucho, del intento de ahogar a la Universidad de Huamanga quitándole su presupuesto, responsable de las matanzas en Putis, Cabitos y demás comunidades, además de los crímenes selectivos del periodista Luis Morales Ortega y la alcaldesa de Huamanga Leonor Zamora Concha.
Este partido oligárquico jamás la hubiera concebido como su representante en ninguna parte. Consciente de su condición en un partido de ricos y al ver que no tenía futuro, renunció y se acercó a Perú Libre, siendo acogida sin condición alguna. Claro que fue un error, nos equivocamos. Personalmente, defendí su candidatura cuando Alex Flores se oponía afiebradamente a verla como colega.
Este salto le hizo ver que el oportunismo sí da frutos, llegando a convertirse en una trepadora de posiciones, lo que le permitió ir a Nicaragua, Honduras y Francia, como parlamentaria de Perú Libre, caso contrario, no hubiese existido en el mapa. Pero, como las mentiras tienen patas cortas, esta inconsecuencia fue advertida por la Federación Rusa, quien después de hacer un análisis a su comportamiento político vetó su participación en Moscú, situación incómoda que me fue informado por el personal diplomático, solicitando otra representación. Hice presente el desagradable suceso al partido, pero para salvaguardar “honras” no revelé su identidad, pensando escuchar su autocrítica. Prefirió guardar silencio, aunque había sido detectada.
En el año 2023 fue electa vocera de la bancada, delegando todo el partido en ella nuestra libertad de expresión. Se benefició de este estatus, para sus intereses económicos, que detallaré líneas abajo, renunciando solo cuando se acercaba al término de su período. Sin embargo, la militancia del CER Ayacucho se percató de sus inconsecuencias, advirtiendo cuatro meses antes que renunciaría, pues había retirado el logo del partido de sus redes, empezando una campaña de marketing personal. Los caviares le habían calentado el oído y desde entonces la hacen soñar enfundándose la banda presidencial o regional. Hablé con ella este tema, pero como siempre lo negó en todos los idiomas.
Frente a esto, decidimos mantener una conducta expectante, especialmente hacia uno de sus asesores, de quien obtuvimos información que mantendría negociaciones ocultas con un asesor de de Dina Boluarte. Le comuniqué personalmente a la congresista de lo peligroso que eso significaba, pero su respuesta fue la misma: que todo era falso y que se sentía “indignada” por las especulaciones. Nunca sustituyó al asesor y, por el contrario, lo afianzó. Para demostrar su «consecuencia», presentó varias solicitudes de vacancia contra Boluarte, en las que todos no estábamos de acuerdo por su inviabilidad, pero que la bancada por disciplina y lealtad no contradijo a su vocera.
La gota que rebalsó el vaso no fueron las cosas que ella menciona en la carta dirigida a la ONG, sino la llamada de atención que se le hizo porque inconsultamente a la bancada firmó con los demás partidos, en Junta de Portavoces, el aumento de sueldo a los congresistas, algo que contradecía su discurso “revolucionario” y nuestra posición de clase. Esta vez no lo negó, pero hizo la del avestruz, no dio la cara, ni hizo el menor esfuerzo para revertir esta actitud que mancha la honra de Perú Libre.
Podría enumerar más situaciones, pero se expondrá en la medida que sea necesaria. No tenemos el fin de dañar la dignidad de nadie, pero sí responder a este ataque, coordinado con la prensa caviar, porque puntualmente se pretende dañar al partido.
A partir de estos sucesos, Ayacucho se ha quedado sin representante congresal orgánico, porque no es lo mismo estar en un partido, una bancada, una comisión, una vocería o una mesa directiva, a ser un paria, cuya tranquilidad encuentra asidero solo por mantener sus privilegios económicos.
El puente Comunero fue un anhelo de los pueblos del valle del Mantaro por más de setenta años, prometido por senadores, diputados, alcaldes y presidentes de la república, quienes al final lo tomaban solo como caballito de batalla electoral.
Fue el gobierno regional socialista de Perú Libre que hizo realidad esta monumental obra, iniciada el 2011 y concluida el 2019, tras innumerables sabotajes. Como era de esperar, no gustó al enemigo político porque, así como daba fe de la capacidad y triunfo de los comunistas, también certificaba la mediocridad e incapacidad de ellos, no pudiendo superar hasta ahora su derrota.
Entonces, decidieron inventar toda una historia de corrupción, promovida desde los niveles centrales del gobierno, acompañados de la prensa dominante, con el único fin de desprestigiar al presidente regional, Vladimir Cerrón Rojas, e intentar evitar posteriores triunfos políticos.
Fue en esa circunstancia que la militante del Partido Popular Cristiano, congresista Marisol Pérez Tello, presidenta de la comisión parlamentaria que investigaba el caso, calificó la obra como un «monumento a la corrupción» el 22 de abril del 2015. Luego de esta intensa politización, el caso se judicializó.
Han pasado casi tres gestiones regionales, para que la obra, una vez inaugurada y puesta en marcha, pueda liquidarse técnica y financieramente. Aquí vienen las agradables sorpresas, pues cualquiera que vea la inmensidad de dicho puente a “ojo de buen cubero” afirmaría que la misma tendría un costo promedio de 200 millones de soles.
Sin embargo, la liquidación concluye que el puente ha costado un total de 53 millones, 817 mil, 359 soles, gastándose puntualmente lo que tenía que gastarse justificadamente, como podemos ver en la Resolución Directoral Administrativa N.º 840-2024-GR-JUNÍN/ORAF, del 17 de junio de 2024 (http://perulibre.pe/wp-content/uploads/2024/06/Liquidacion-Puente-Comunero-I-Resolucion-840-2024.pdf). Es más, existe un saldo a favor del Gobierno Regional Junín de 180 mil, 467 soles, que ha sido debidamente retenido.
Con este resultado técnico-financiero, realizado por una gestión ajena políticamente a Perú Libre, queda claro que todo lo que se habló respecto a una presunta corrupción del puente Comunero, no es más que una falacia, como todas las que se han tejido alrededor de nuestra gestión socialista, permitiendo concluir que su construcción no es más que un verdadero “monumento a la honestidad”.