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NOTAS DE PRENSA

Juzgado Constitucional anula condena de cuatro años a Vladimir Cerrón

Juzgado Constitucional anula condena
de cuatro años a Vladimir Cerrón

Líder de Perú Libre queda expedito para postular a cargo de elección popular

El secretario general de Perú Libre, Vladimir Cerrón Rojas, quedó expedito para postular a cualquier cargo de elección popular, luego que el Tercer Juzgado Constitucional de Lima declarara fundada en parte el hábeas corpus que anula dos condenas por cuatro años de cárcel por el delito de negociación incompatible, conocido como el caso “Saneamiento de La Oroya”.

El Tercer Juzgado Constitucional que despacha el juez John Paredes Salas declaró nula la resolución del 18 de octubre de 2019 emitida por la Sala Penal de Apelaciones Transitoria de la Corte Superior de Justicia de Junín y suspende la resolución del 5 de agosto de ese mismo año que condenó a Vladimir Cerrón a cuatro años y ocho meses de cárcel.

Con esa resolución judicial Cerrón fue destituido de su cargo de gobernador regional de Junín y conducido al penal de Huamancaca de Huancayo en medio de cuestionamientos por la presunta politización de la resolución judicial.

El 5 de agosto de 2019, el Quinto Juzgado Penal Unipersonal Supraprovincial Especializado en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Huancayo condenó a Vladimir Cerrón Rojas, Henry López Cantorin, Carlos Mayta Valdez y Juan Sulca Yauyo como autores por la comisión del delito de negociación incompatible, imponiendo a cada uno cuatro años y ocho meses de pena privativa de libertad, un año de inhabilitación, así como el pago solidario de 850,000.00 soles por concepto de reparación civil.

Más adelante, el 18 de octubre de 2019, la Sala Penal de Apelaciones Transitoria Especializada de Delitos de Corrupción de Funcionarios de la Corte Superior de Justicia de Junín confirmó la sentencia de primera instancia en el extremo de la responsabilidad penal, inhabilitación, reparación civil y reformando la pena a cuatro años de pena privativa de la libertad con carácter suspendida.

Lima, 24 de agosto de 2023

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DISCURSO

Discurso de Vladimir Cerrón por el XV aniversario de fundación de Perú Libre

DISCURSO DE ORDEN DEL SECRETARIO GENERAL NACIONAL DEL PARTIDO POLÍTICO NACIONAL PERÚ LIBRE DR. VLADIMIR CERRÓN ROJAS CON MOTIVO DEL XV ANIVERSARIO DE FUNDACIÓN

Distinguidos camaradas:

El Partido cumple este 13 de agosto quince años de existencia institucional. Como es sabido, nacimos como un movimiento regional y hoy somos un partido nacional.

En este tiempo ha librado batallas de toda índole bajo las reglas del sistema neoliberal, es decir, siempre en condiciones desfavorables. En el campo electoral pudo lograr cientos de victorias en las alcaldías, dos victorias regionales que le permitieron conducir el gobierno regional de Junín y una victoria nacional que lo condujo históricamente a ser el primer partido de izquierda que alcanza la Presidencia Constitucional de la República en este país.

A raíz de los triunfos expuestos, el Partido en esta nueva etapa de su vida ha tenido que enfrentar también a nuevos adversarios, directamente proporcional a sus victorias, es decir, ahora contra grandes enemigos, en una nueva modalidad de guerra política más complicada, conocida como lawfare.

La persecución comenzó contra los líderes y funcionarios de Perú Libre a raíz de tres sucesos que consideramos importantes. La primera fue la inscripción del Partido que sonaba como una amenaza; la segunda, la unificación de la izquierda frente al próximo proceso electoral del 2021; y la tercera, nuestra abierta identificación con los procesos revolucionarios latinoamericanos en cuya labor se visitó a la República Bolivariana de Venezuela el 6 de junio del año 2019.

Estos tres sucesos conllevaron a sentenciarme, tras un proceso arbitrario y fugaz, retirándome del cargo de gobernador regional y encarcelándome el 5 de agosto del año 2019, creyendo que con ello el Partido podría sepultarse, a cuyo deseo un influyente medio de comunicación tituló en su portal: “Sentencia de Cerrón: devastador golpe al antisistema. Era considerado el enlace con Venezuela y países bolivarianos”.

Pese a estas duras adversidades, cuando las voces de propios y extraños habían declarado muerto al Partido, como dijo el camarada César Vallejo en su poema Masa: “les vio el cadáver triste, emocionado, incorporóse lentamente; abrazó al primer hombre; echóse a andar”.

El Partido se levantó y con su mensaje decidió ser la chispa en el pasto seco de un pueblo cansado de opresión y facilitado por el viento que fuera la pandemia, tuvo la “insolencia” de entrar a Palacio de Gobierno por la voluntad popular.

Poco antes de aquel inevitable histórico suceso, el real poder oligárquico estatal, representado por los grandes empresarios nacionales y extranjeros, siempre de la mano con la banca financiera, montaron una de las calumnias más grandes contra Perú Libre al querer mostrarlo como una organización criminal denominándola “Los Dinámicos del Centro”, poniendo a la vez en marcha a sus tres órganos ejecutores: la Fiscalía, los medios de comunicación dominantes y los servicios de inteligencia estatal, siempre al servicio de los ricos. Es bajo este argumento de la falsa e inexistente organización que se permitieron encausar judicialmente a nuestros líderes políticos, producto del cual existen al día de hoy tres dirigentes del CEN presos y cientos de procesados con medidas restrictivas, lo que en alguna medida inmoviliza al Partido.

Luego tuvimos que enfrentar la fractura entre el Gobierno y el Partido, propiciada por infiltrados que el presidente Castillo permitió a su alrededor, lo que trajo como consecuencia el golpe de Estado militar-parlamentario el día 7 de diciembre del año 2022, acto que fuera seguido de una insurgencia de los pueblos en el sur peruano que vieron burlados sus votos y su representación política. El nuevo gobierno usurpador, presidio por el triunvirato Boluarte-Otárola-Gómez, respondió con la frialdad y dureza que caracteriza al fascismo, reprimiendo brutalmente al pueblo con un saldo de 67 muertos y 800 heridos, un hecho sin precedentes.

Perdido totalmente el Poder Ejecutivo, contando con un adverso Poder Judicial, al Partido solo le quedaba una trinchera de combate, nuestra bancada del Poder Legislativo, un espacio de poder que también no fue ajeno a los golpes externos e internos. Es desde aquí que el Partido traza una nueva estrategia de lucha, adaptándose a las nuevas condiciones materiales de la sociedad.

A todo lugar que llegue Perú Libre tiene que responder con excelencia, no debe ni puede ser uno más del montón, por ello decidimos en nuestra magna Asamblea Nacional Extraordinaria del 23 de julio del 2023, corregir algunas falencias. Una de ellas fue que se debe integrar la Mesa Directiva del Congreso, un lugar donde la izquierda siempre debió estar representada, a pesar de tener un parlamento de mayoría derechista, una manera de quebrar la hegemonía oligárquica en la dirección del Legislativo, porque si el Partido se repliega, se encasilla, siempre estaría en condición de dirigido y no de dirigente.

Este poco entendimiento en quienes no han comprendido que la cadena política se construye de eslabones heterogéneos, algunos camaradas creen metafísicamente que la política debe ser una cadena constituida homogéneamente con eslabones idénticos, como la labrada por un herrero, se descolocan frente a las tácticas súbitas e inteligentes que realiza el Partido con sus dirigentes de base para la conquista de un nuevo espacio de poder, prefiriendo sumarse al coro de quienes quisieran ver al Partido fracasado, siempre en el llano, resistiendo, pero además de sectario, dogmático e infantil, y resignarse a escuchar permanentemente las acusaciones de no contar con cuadros preparados o experimentados para conducir el Estado.

Esta cadena heterogénea no significa que nos hayamos adherido ideológica, política o programáticamente a otras vertientes, por el contrario, eso ocurriría en una cadena homogénea. Integrado el Partido a ese nivel de gobierno, ahora tiene un eslabón firme del cual a un tiro de fuerza podría conducir a los demás eslabones en su dirección.

El haber llegado a la Mesa Directiva no es una gran conquista por ahora, pero no deja de tener una modesta trascendencia política porque en toda la historia del Perú esta es la primera vez que la izquierda popular, la izquierda chola, se ve representada en un espacio que antes solo estaba reservada para las fuerzas políticas tradicionales: la derecha y la izquierda caviar.

Un fenómeno semejante ocurre al haber logrado su bancada, algunos ministros o el propio Presidente, de la misma naturaleza popular.

La presencia de la izquierda popular en el más alto nivel, un breve tiempo en el Ejecutivo y ahora parcialmente en el Legislativo, a pesar del golpe de Estado militar-parlamentario, debe ir acostumbrando a las fuerzas políticas tradicionales de su existencia y verdadero encargo que es lograr el poder en favor de las grandes mayorías. Esa es la razón por la que la izquierda jamás debe volver a estar ausente en este importante espacio de conducción.

El Partido debe prepararse para futuras agresiones, como también para futuras victorias, no sería una sorpresa que dentro de poco se vea nuevamente en el campo de batalla electoral, por lo que nuestros secretarios generales regionales tienen la obligación de identificar y preparar a nuestros futuros cuadros, a nuestros futuros líderes, a nuestro relevo generacional, que no solo representará al Partido, sino también al pueblo.

¡Viva el XV Aniversario del Partido Político Nacional Perú Libre!

¡Hasta Más Allá de la Victoria!

Lima, 13 de agosto del 2023

Dr. Vladimir Cerrón Rojas

Secretario General Nacional

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El factor caviar en la falacia del fujicerronismo

EL FACTOR CAVIAR EN LA FALACIA DEL FUJICERRONISMO

Vladimir Cerrón (*)

La llegada de Perú Libre a Lima no solo fue incómoda para la derecha peruana, sino que fue peor para la izquierda limeña, aquella que se creía con el derecho de representarnos perpetuamente, la que aún piensa haber heredado la franquicia de la izquierda mundial, la izquierda pituca, la izquierda de la derecha, la izquierda amarilla, la izquierda socialdemócrata, la izquierda oenegera o simplemente, la izquierda caviar.

En esta primera etapa de incursión al escenario nacional comenzamos a disputar con estas organizaciones de “izquierda”, lo que conocemos como la legitimidad ante las masas, que, pese a sus desencantos, sigue convencida de su cauce político natural y, lejos de descartar su presencia en este flanco, opta por mejorar su posición en la medida que le permitan las condiciones objetivas a su alcance.

Era lógico que la izquierda popular devenía en la más legítima, no solo por sus propuestas, que al fin y al cabo cualquiera podría escribirlas, sino porque, además de ello, se configuraba en la forma y fondo de sus componentes humanos, como el origen provinciano cobrizo de la militancia, la génesis del partido a partir de un movimiento regional, la nueva composición generacional, el componente profesional con experiencia de manejo gubernamental subnacional, el soporte social del sindicato magisterial de mayor componente, la fortaleza organizativa real en el Perú profundo, el programa descentralista, el plan de gobierno nacido de la identificación de las necesidades reales de los pueblos y finalmente, el franco mensaje antimperialista.

Estos elementos son contrarios a los de la izquierda caviar, cuyos componentes humanos tienen un origen capitalino limeño, con buenas relaciones de servilismo con la embajada norteamericana, con estudios en el extranjero, quienes nunca emiten mensajes antimperialistas, poseedores de ONG financiadas por USAID, que no domicilian en las provincias ni en los conos limeños, sino en las residencias de lujo de la capital, centralistas y adversarios de la incipiente descentralización en el país, cuya fortaleza está dada por el componente intelectual clasemediero tradicional, expertos en capturar las instituciones públicas y los organismos llamados “autónomos”, con militancia dirigente solapadamente racista y clasista en su accionar diario.

El mayor éxito político de los caviares, derrocado el fujimorismo, fue la captura del Estado a partir del Ministerio Público, a través del cual pueden perseguir, amedrentar, procesar y encarcelar a cuanto enemigo político se les presente, incluyendo al Presidente de la República. Han logrado supeditar a la PNP como un órgano apendicular de la Fiscalía, es decir, se han hecho de un brazo armado a sus órdenes, mediante leyes en nombre de la democracia. También tienen una importante presencia en el Poder Judicial, la Procuraduría General del Estado y hasta hace poco tenían cuatro miembros de los siete en el Tribunal Constitucional. Razones por las que algunos editorialistas de medios derechistas los catalogan como el verdadero poder bajo la sombra y los medios de extrema derecha, como la verdadera organización criminal en el país.

El expresidente Pedro Castillo fue y sigue siendo perseguido por la Fiscalía, tiene procesos abiertos junto a su familia y sus maestros sindicalistas, acecho que se incrementó desde que los caviares fueron expulsados del Gobierno junto a su premier Mirtha Vásquez, con quien habían copado un total de doce ministerios de los diecinueve. Ningún caviar, así haya trabajado mano a mano con Castillo, fue procesado judicialmente, tales son los casos de los exministros de Economía y Justicia, Pedro Francke y Aníbal Torres, quienes permitieron licitar a sus familiares directos con el Estado estando en los cargos, pero el tema no pasó más allá de un pequeño escándalo mediático. La Fiscalía nunca los quiso investigar de oficio.

Debemos considerar que antes de debilitar a Castillo la Fiscalía tejió una estrategia para perseguir al partido Perú Libre y sus dirigentes, denunciándolos, procesándolos y encarcelándolos, por organización criminal y lavado de activos, todo un plan que tenía como finalidad quebrar la unidad Gobierno – Partido, que lo lograron por debilidad e inseguridad del primero. Tras los acontecimientos sucedidos y meditados, hoy podríamos afirmar que la Fiscalía es la verdadera madre de los Dinámicos del Centro, no el Partido.

Los caviares en tres décadas lograron infiltrarse en el aparato estatal y concebir reformas ajustadas a sus intereses, pero lo más peligroso es que forjaron constituirse en una sociedad anónima con solidaridad de logia, cuya misión es no abandonarse entre ellos, proveerse de protección judicial, rotar por todos los ministerios y organismos reguladores, sin importar qué gobierno esté, maniobrar los manuales de organización y funciones en estas entidades para que solo ellos cumplan los requisitos y se perennicen en los cargos estratégicos, no quieren un trabajo de planta porque el sueldo es bajísimo acorde a sus pretensiones, sino trabajan mediante cargos de confianza o consultorías millonarias, habiendo formado en la práctica un ente gubernamental paralelo.

Estas consultorías se pagan en millones de soles del erario nacional, no dejan de ser la nueva modalidad de robo, muchos de los funcionarios juegan a la puerta giratoria entre el Estado y sus ONG. Lo mismo ocurre en los demás ministerios, organismos reguladores, órganos de justicia, la policía y el Parlamento, las consultorías no faltan y uno se pregunta: ¿para qué existen los trabajadores de planta? Para poco o nada. Así todo en orden, solo queda perseguir a los que se atreven a ponerlos en evidencia.

Ellos tenían calculado que, para las elecciones generales del año 2021, el Parlamento debería componerse mayoritariamente por dos fuerzas políticas, la derecha y los caviares, pero el fenómeno de Perú Libre les jugó con el factor sorpresa colocando treintaisiete congresistas y ellos siendo reducidos a solo ocho escaños, lo que configuraba un parlamento de mayoría derechista, pero con buen componente de izquierdista popular. Esto frustró sus objetivos políticos previstos, desde lograr espacios ministeriales en el gobierno, aprobar leyes a su favor y preparar una candidatura nacional.

En conclusión, entre la derecha y la izquierda popular parlamentaria, sin necesidad de negociar o pactar, sino por necesidad y casualidad, se compuso espontáneamente un duro voto anticaviar, lo que condujo a desestructurar algunas conquistas logradas por ellos como, por ejemplo, las capturas de la Superintendencia Nacional de Educación (SUNEDU), del Tribunal Constitucional (TC), del Ministerio de Educación (MINEDU), con su imposición de ideología de género, de la Defensoría del Pueblo, entre otros.

Frente a este acto que podría significar el comienzo de su extinción, los caviares y sus voceros, entre ellos el órgano “oficial”, Grupo La República, quisieron impregnar en la mente del pueblo que se había consumado una alianza entre Fuerza Popular y Perú Libre, al que comenzaron a denominar el “fujicerronismo”, que en realidad no es así, sino ocurre que la coincidencia en algunas votaciones de perulibristas y fujimoristas nacen de un espontáneo anticaviarismo, para lo cual no se necesita ni siquiera la mínima conversación, pues es un enemigo común para los que quieran leerlo como tal.

El gran error de los caviares es partir de una introspección subjetiva que les sugiere ser los únicos dotados intelectualmente y de una incuestionable pulcritud, cuando en realidad, solo son bandidos de alto vuelo y buena elegancia. Esta ilusión los conduce a distorsionar la realidad, justificando dentro del marco moral e inclusive jurídico, elaborado por ellos mismos, que todos los que no están en su entorno son paradójicamente de dudosa reputación.

Esta percepción subjetiva de creerse la reserva moral del país, sumado al control objetivo de los órganos de justicia, hace que persigan implacablemente a la derecha y a la izquierda popular, porque en sus mentes quienes no comulgan con ellos deben ser combatidos como presuntos delincuentes. Ni el peor estratega podría hacer tal estupidez en una arena política, abrirse varios frentes que juntos terminarían por aplastarlos, salvo que vea mucho Netflix, por tanto, ellos mismos han terminado forjando un espíritu anticaviar en quienes se sienten afectados, teniendo que enfrentar el designio de ser desmontados de los poderes estatales.

Para evitar, o por lo menos frenar este propósito, han planificado fracturar el sólido voto anticaviar, pero que eso no puede ser mediante un llamado a la conciencia de Perú Libre, ni ofreciéndoles unas ONG, sino generando un enfrentamiento entre el fujimorismo y el mal llamado cerronismo, solo así podrían beneficiarse.

Pero como nuestros congresistas han madurado, conocen el manejo del Parlamento y tienen bien claro la psicología caviar, no caerían en el juego, por lo que han optado presionar a Perú Libre a través de la opinión pública creando la figura del “fujicerronismo”, generando una alucinación en las masas populares, a lo que se suman sus medios hegemónicos y una equivocada prensa alternativa que, cual cajita de resonancia, repite lo planificado por el enemigo, con el único fin de que Perú Libre se enfrente al fujimorismo, abriéndose un frente innecesario en este momento concreto, en favor de los únicos beneficiarios, los caviares.

También buscan imponer que Perú Libre se vea obligado a “demostrar” ante el pueblo y ante las masas populares que no es un aliado del fujimorismo, poniéndolo a prueba con el cambio en la dirección de sus votos, es decir, pasar del sentido anticaviar al procaviar, desnaturalizando al Partido y llevándolo a una posición de furgón de cola. Está de más precisar que Perú Libre jamás ha concertado con el fujimorismo una alianza política, pues no tiene coincidencias ideológicas ni programáticas.

Otro fenómeno que hemos percibido es la existencia de un pacto tácito entre empresarios y caviares, cuando de negocios se trata, los primeros no se meten a hacer consultorías millonarias y los segundos no hacen empresa así tengan la economía suficiente, es como un pacto del hampa, cada uno respeta la zona liberada del otro.

Parte del pacto también incluye la división del Consejo de Ministros, donde los caviares controlan mediante USAID los ministerios sociales como Educación, Salud, Cultura, Inclusión Social, Turismo, Trabajo, Justicia, etc., y los empresarios, mediante la CONFIEP, controlan los llamados ministerios productivos como Energía y Minas, Producción, Transporte, Economía y Finanzas, Agricultura y la propia PCM.

Pasada la primera vuelta electoral Perú Libre necesitaba aglutinar fuerzas, pero creo que fue un gran error abrirle la puerta a los caviares, quienes están convencidos de que con su trabajo político ayudaron a Pedro Castillo a sentarse en el sillón presidencial. Esto es fácilmente cuestionable porque a escasas 72 horas de la primera vuelta se hicieron sondeos para la votación del balotaje y Castillo alcanzaba el 56% y, por el contrario, creo que los caviares le hicieron descender algunos puntos, poniéndolo en peligro.

En mi ingenuidad provinciana fui contactado por ellos, mediante Glatzer Tuesta y Gerardo Saravia, pensando que se trataban verdaderamente de hombres de izquierda, quienes a la vez me contactaron con el exfiscal Avelino Guillén, a quien le abrimos las puertas del Partido y elaboramos un compromiso de diez puntos de gobernabilidad que Castillo debía lanzarlo en conferencia de prensa, como así se hizo y el diario La República dio gran cobertura desde su primera plana.

Pedro Francke manifestaba que todo debía gobernarse mediante estadísticas y las de mayor importancia con consultorías extranjeras, sugiriendo una ONG colombiana para realizar durante todo el gobierno encuestas que le permitan al presidente estar bien informado de la temperatura social antes de la toma de decisiones. Frente a esta propuesta inmediatamente le increpé que no era necesario porque si quería tener esa información debíamos poner en acción al Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el hombre montó en cólera.

Verónika Mendoza se encargó del trabajo político y de socavar la presencia de Perú Libre al lado de Pedro Castillo, recomendó en numerables ocasiones apartarnos de la campaña y flexibilizar el programa de gobierno porque era muy radical, indefiniendo políticamente al candidato y posteriormente, al Presidente.

Al ganar la segunda vuelta y Castillo estar proclamado como presidente, pasaron a cobrar la factura, sostuve una reunión con la congresista electa Ruth Luque, quien me trasmitió el requerimiento de su partido Nuevo Perú: cinco ministerios y el premierato para Verónika Mendoza. Ahí percibí la ambición desmedida e irracional de la caviarada y le prometí trasmitirle la solicitud al Presidente, pero que personalmente lo consideraba desproporcional.

Los caviares aceptaron la idea de que el Partido debería conducir el Gobierno como ganador del proceso electoral, pero esto solo podría suceder cuando sus cuadros estén debidamente “capacitados” o sus casos judiciales “resueltos”, algo que demandaría muchos años, y mientras esto ocurra ellos deberían llevar la vanguardia del gobierno copando gran parte del Consejo de Ministros.

Convencieron a Castillo y este cedió en demasía frente a la “orfandad” de técnicos en el Partido y en el magisterio. Así es como construyen el pretexto frecuente con el que los caviares le arrebatan al pueblo sus triunfos, montándose sobre varios gobiernos que ganaron tras el olor popular, derechizándolos, degenerándolos, llevándolos al fracaso e imputándoles falsas alianzas como el fujicerronismo, todo lo cual finalmente, fortalece al sistema neoliberal, desmoraliza a las masas y culpan a sus dirigentes.

(*) Secretario General Nacional del Partido Político Nacional Perú Libre

INSTRUCCIONES PARA SER UN CAVIAR EN 7 FÁCILES PASOS - La Abeja
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Fidel Castro : La deuda es impagable

Fidel Castro Ruz 28 de noviembre de 2016

Introducción a un discurso de Fidel Castro sobre la deuda

Eric Toussaint

En 1985, Fidel Castro lanzó una campaña internacional para la constitución de un frente de países endeudados confrontados a deudas insostenibles. En el discurso que pronunció en agosto de 1985, al término de un encuentro internacional dedicado a la deuda, declaró: «pero después nos dimos cuenta de que países petroleros como Nigeria, Venezuela, México, habían caído en una situación tal, que no se podía excluir a esos países de la consigna de anular la deuda también para ellos, en definitiva era válida para todos los países del Tercer Mundo».

Sus esfuerzos a favor de la unidad de los pueblos para la anulación de la deuda del Tercer Mundo tuvieron un amplio eco en Latinoamérica, entre los movimientos sociales y los intelectuales de la izquierda radical. En África, Thomas Sankara, presidente de Burkina Faso, retomó esa consigna e intentó lanzar un amplio movimiento africano contra el pago de la deuda (véase www.cadtm.org/Eric-Toussaint-parle-de-Thomas). En Europa, nació el CADTM siguiendo los pasos de esta campaña internacional que partió de Latinoamérica, (véase http://www.cadtm.org/La-genealogia-del-CADTM-y-de-su).

Publicamos el discurso de Fidel Castro pronunciado hace más de 30 años mientras se prepara una nueva crisis de la deuda de los países llamados en desarrollo, debido a una caída de los ingresos que éstos obtienen por la exportación de sus materias primas, y dado que es muy débil el crecimiento económico de los países más industrializados. Además, se han producido nuevas burbujas especulativas que terminarán estallando, especialmente, en el sector bursátil.

Fidel pronunció este discurso al final del encuentro sobre la Deuda Externa de Latinoamérica y del Caribe, el 3 de agosto de 1985. No le faltaba humor cuando afirmaba: «Me culpan a mí de decir que la deuda es impagable. Bien, pero la culpa hay que echársela a Pitágoras, a Euclides, a Arquímedes, a Pascal, a Lobachevsky, al matemático que ustedes prefieran, de la antigüedad, moderno o contemporáneo. Son las matemáticas, las teorías de los matemáticos las que demuestran que la deuda es impagable

Fidel consideraba que la abolición de la deuda del Tercer Mundo tendría que ser otorgada tanto por los países capitalistas industrializados como por los países llamados socialistas. «Cuando hablamos de abolir la deuda, hablamos de todas las deudas que tiene el Tercer Mundo con el mundo industrializado, no excluyo a los países socialistas. Cuando hablo del Nuevo Orden Económico Internacional y precios justos, no excluyo —ni mucho menos—a los países socialistas, y estoy seguro de que para ellos significará sacrificios, pero comprenderán y apoyarán

Cuestiona las políticas impuestas por el FMI.

Fidel afirma que la necesaria abolición de las deudas constituye una condición sine qua non, pero que es insuficiente. Se deben emprender otros cambios radicales: «Estos son principios básicos. No se trata de una sola idea, no es la sola idea de abolir la deuda; esto está asociado a la idea del Nuevo Orden. En la América Latina está asociado además a la idea de la integración, porque, incluso, si se logra la abolición de la deuda, si se alcanza el Nuevo Orden Económico, sin integración nosotros seguiríamos siendo siempre países dependientes.»

Fidel afirma que el pago de la deuda es insostenible por razones económicas y que hay que abolirla igualmente por razones morales: «El cobro de esta deuda y el sistema injusto de relaciones económicas es la más flagrante y más brutal violación de los derechos humanos que puedan concebirse.» « (…), una parte pequeña del conjunto de la deuda se invirtió en cosas útiles; pero todos sabemos que una gran parte se invirtió en armas, se despilfarró, se malversó, se malgastó, y sabemos, además, que una gran parte se fugó, ni siquiera llegó a la América Latina»

Fidel llama a la unidad de los países endeudados frente a los gobiernos de los países más industrializados. Afirma que lo ideal sería llegar a un consenso entre los países de Latinoamérica deudores, pero él no lo creía: «Lo ideal es un consenso previo. ¿Pero llegará el consenso previo de los países deudores de América Latina antes de que se desate la crisis? Lo ideal es un consenso previo y una discusión con los acreedores, ¿pero ocurrirá eso? El más probable desarrollo de los acontecimientos es que se desaten crisis serias y a partir de esas crisis demuestren interés entonces en negociar, es lo más probable. Nadie puede predecir con exactitud; pero yo nunca he creído realmente que se vaya a producir ese consenso previo antes de la crisis, aunque no lo veo imposible. Puede ser que a medida que se agrava la situación, ese consenso previo entre los deudores se produzca, es posible; no es imposible, lo que no lo veo muy probable

«Ahora, si esta lucha continúa, si las masas toman conciencia, si cada ciudadano de nuestros países entiende el problema, las posibilidades de influir y crear condiciones favorables se incrementan; un gobierno solo no puede librar esta lucha, entonces pudiera influirse en la idea de que se reúnan, que adopten una política y se adopte previamente una decisión firme y correcta

Fidel apelaba a toda su energía para organizar desde abajo un amplio movimiento por la anulación de la deuda del Tercer Mundo, y este combate sigue siendo de actualidad.


Discurso de clausura del encuentro sobre la deuda externa de América Latina y el Caribe, La Habana, 3 de agosto de 1985

No deben asustarse por la cantidad de papeles y de folletos que traigo aquí; es simplemente para consulta en algunos casos.

Muchas gracias, compañera Tencha, por tus cariñosas y generosas palabras.

El primer día les llamé distinguidos invitados, o estimados invitados, permítanme que hoy, después de casi cinco días de intenso y familiar trabajo, les llame: Queridos invitados.

Carlos Rafael empezó a decir en la tarde de hoy que yo iba a hacer el resumen. Inmediatamente protesté contra esa palabra: resumen. Creo que un resumen lo podrá hacer Gabriel García Márquez en una larga novela, dada la infinidad de ideas, de expresiones y de acontecimientos que han tenido lugar en estos días. Yo voy a tratar de expresar algunas impresiones personales y, a la vez, tratar de puntualizar algunas ideas, expresar mis ideas en torno al tema que nos reunió en estos días.

Tengo un privilegio, lo comprendo, y es el permiso que me ha dado Tencha para hablar, no sin límite de tiempo, porque todo tiene un límite: la paciencia de ustedes, la resistencia mía e, incluso, el sentido común, que aconseja no ser demasiado extenso. No tuvieron ese privilegio muchas de las brillantes, capaces e inteligentes personas que hablaron en estos días. Comprendo lo que tiene que haber sido para ellas restringirse en torno a un tema tan complejo, a 12 minutos, a 15 minutos, o a 20 en algunos casos. Pero yo he pasado también por esa experiencia, he asistido a muchos eventos y he tenido igualmente que atenerme muchas veces a los 8 minutos, 10 minutos, o 20 minutos, y no lo he podido hacer tan bien como lo han hecho ustedes aquí en estos días.

Me veo en la necesidad de responder a algunas de las imputaciones que se han hecho en torno a la actividad de Cuba con relación a este dramático problema. Una de las imputaciones que se le quiere hacer a Cuba es la de que tiene una posición oportunista —esa es una frasecita que les gusta mucho a nuestros vecinos del Norte—, y que estamos tratando de mejorar relaciones, mejorar la imagen de Cuba, y una serie de teorías parecidas, realmente peregrinas. Creo que el esfuerzo que venimos haciendo en torno a esto no lo justifica ningún intento de ganar imagen, y eso está muy alejado de nuestra mentalidad; creo que todo eso de imagen, de propaganda, es propio del sistema que ellos representan, y se imaginan por eso que todo el que hace algo o haga algo en este mundo, es por razones de propaganda o de imagen. Como les decía a los dirigentes sindicales de América Latina y el Caribe en la reunión anterior, y expresé recientemente en el acto del 26 de Julio, «con imagen no se puede alimentar ni siquiera un tomeguín». Creo que esto es un problema demasiado serio, y no debemos dejar que nos confundan, o nos engañen, ni debemos dejar que tales insidias prosperen.

Por eso yo traté de buscar algún antecedente, desde cuándo empezamos a hablar de este problema, y encontré un antecedente de hace 14 años, fue precisamente en Chile, cuando visitamos el país, a raíz del triunfo de la Unidad Popular. En aquella ocasión, entre infinidad de actos, me invitaron a hacer una breve visita a la CEPAL, cuya sede está en Santiago de Chile, y allí se improvisó un diálogo. De todos aquellos discursos quedaron versiones taquigráficas que fueron publicadas, y yo recogí algunas palabras de aquel día, ¡hace catorce años! La deuda de América Latina nadie sabe si se elevaría a 30 000 ó 40 000 millones de dólares en aquella época.

Y yo decía:

«Hemos leído en estos días que Chile debe más de 3 500 millones. Se sabe que, por ejemplo, Uruguay debe algo más de 800 millones y que ese país tiene que pagar ya 80 millones por año; exporta no sé si 190 ó 200 millones; tiene que importar por lo menos esa misma cifra para un mantenimiento, ¡para un mantenimiento!, para un difícil mantenimiento en condiciones en que sus productos básicos tienen problemas en los mercados. No solo problemas de intercambio desigual, sino problemas incluso de mercados. Se dice que la República Argentina debe unos 5 000 millones. Ignoro cuánto debe cada uno de ellos. Pero lo que me pregunto es cómo van a pagar, cómo le van a pagar a Estados Unidos, cómo van a satisfacer la deuda exterior con ese poderoso país, y cómo van a satisfacer los dividendos, y cómo van a mantener un nivel mínimo de subsistencia y cómo van a desarrollarse.

Problema en la realidad muy serio, de hoy, o de mañana, o de pasado mañana. Problema que nos lleva a la realidad de nuestros países. Problema que nos lleva a la consideración de ese famoso GAP, ese famoso abismo, esa famosa diferencia, y que aumenta como aumenta la distancia entre un automóvil que marcha a 10 kilómetros y uno que marcha a 100, o un automóvil que marcha a menos de 10 y otro que marcha a más de 150.»

El 29 de noviembre de este año se cumplirán 14 años de aquellas palabras. Me parece que todo lo que hemos dicho después, ya venía desde entonces constituyendo gérmenes de inquietud, de preocupación, y una interrogante que no tenía respuesta. Podemos preguntarnos si hay ahora respuesta, y si el cuadro de ahora se parece, acaso, al cuadro de 1971.

A lo largo de estos años, Cuba, en los organismos internacionales, fue planteando estos problemas, y me veo en la necesidad de recordar otro material que ya empleé en la reunión sindical, y por eso les pido a los casi 100 dirigentes sindicales que permanecieron aquí, que me excusen de tener que escuchar otra vez la misma referencia. Esto fue expresado en 1979, en las Naciones Unidas, después de la Sexta Cumbre de los No Alineados, que tuvo lugar en esta misma sala.

En el mes de setiembre de 1979 nosotros fuimos, como es tradicional después de la Cumbre, para el país que ha sido sede de la misma, a hablar en las Naciones Unidas. Ya entonces nosotros dijimos: «La deuda de los países en vías de desarrollo ha alcanzado ya la cifra de 335 000 millones de dólares. Se calcula que el pago total por concepto de servicios de la deuda externa asciende a más de 40 000 millones cada año, lo que representa mas del 20% de sus exportaciones anuales. Por otro lado, el ingreso per cápita promedio de los países desarrollados es ahora 14 veces superior al de los países subdesarrollados. Esta situación es ya insostenible»—año 1979.

Y al finalizar esa parte de la exposición, nosotros expresábamos:

«En resumen, Señor Presidente y señores representantes:»El intercambio desigual, arruina a nuestros pueblos. ¡Y debe cesar!

«La inflación que se nos exporta, arruina a nuestros pueblos. ¡Y debe cesar!»El proteccionismo, arruina a nuestros pueblos. ¡Y debe cesar!

«El desequilibrio que existe en cuanto a la explotación de los recursos marinos, es abusivo. ¡Y debe ser abolido!» Con posterioridad se llegó al acuerdo sobre los Derechos del Mar, que precisamente Estados Unidos se niega a suscribir junto a un pequeño grupo de aliados.

«Los recursos financieros que reciben los países en desarrollo, son insuficientes. ¡Y deben ser aumentados!»Los gastos en armamentos, son irracionales. ¡Deben cesar y sus fondos empleados en financiar el desarrollo!

«El sistema monetario internacional que hoy predomina, está en bancarrota. ¡Y debe ser sustituido!»Las deudas de los países de menor desarrollo relativo y en situación desventajosa, son insoportables y no tienen solución. ¡Deben ser canceladas!

«El endeudamiento abruma económicamente al resto de los países en desarrollo. ¡Y debe ser aliviado!»El abismo económico entre los países desarrollados y los países que quieren desarrollarse, en vez de disminuir se agranda. ¡Y debe desaparecer!

«Tales son las demandas de los países subdesarrollados.»

La deuda del Tercer Mundo era entonces de 335 000 millones, alrededor de esa cifra. Empecé a hablar en 1971 cuando era apenas de 35 000 la de América Latina, y posiblemente la de todo el Tercer Mundo no llegaba a 100 000. Continué hablando en años subsiguientes sobre el tema. En la Séptima Conferencia Cumbre que tuvo lugar en Nueva Delhi, el mes de marzo de 1983 se entregó un informe elaborado por Cuba sobre la grave crisis económica internacional a todas las delegaciones y se envió a los jefes de Estado de todos los países, igual que se había hecho con el discurso mencionado de las Naciones Unidas, tanto de países subdesarrollados como de países industrializados.

Volvimos a hablar en aquella reunión sobre este tema, incluso hablé con cierta extensión, entre otros problemas, del intercambio desigual en qué consistía, cómo nos afectaba, y cité algunos ejemplos. Así, explicamos:

«En 1960, con la venta de una tonelada de café podían comprarse 37,3 toneladas de fertilizantes. En 1982, con la misma cantidad de café solo se obtenían 15,8 toneladas de fertilizantes.» Nosotros, los países del Tercer Mundo, por lo general, exportamos café, cacao, otros productos agrícolas similares, e importamos fertilizantes de la industria química del mundo desarrollado. Para producir café hace falta fertilizantes, o producir maíz u otros alimentos; sin embargo, hay que entregar cada vez más café para tener cada vez menos fertilizantes, y no quieren que haya hambre.

«En 1959, con los ingresos obtenidos por la venta de seis toneladas de fibra de yute podía comprarse un camión de 7-8 toneladas. A fines de 1982 eran necesarias 26 toneladas de yute para adquirir el mencionado camión.»En 1959, con los ingresos obtenidos por la venta de una tonelada de alambrón de cobre podían comprarse 39 tubos de rayos X para uso médico. A fines de 1982, con esa misma tonelada solo podían adquirirse tres tubos de rayos X.»

Nosotros somos exportadores de yute, alambrón de cobre, estaño y otros minerales. Cobre exporta Perú, exporta Chile y exportan otros países como renglón principal, o exportan aluminio u otras materias primas. Y cuando se comparan todos los productos que exportamos con los que importamos, pasa lo mismo. Entonces, importamos equipos sofisticados, rayos X, maquinaria industrial, aparatos electrónicos, productos químicos, etcétera, que es lo que producen en el mundo industrializado, con salarios muy altos; mientras nosotros con qué salarios producimos nuestras exportaciones, si aquí se ha hablado de salarios mínimos de 30 ó 40 dólares al mes en Perú, en Bolivia, en Brasil, en Chile. En esa misma ocasión, yo cité otros ejemplos, no creo que hagan falta más para captar la idea de la tragedia que estamos padeciendo con este saqueo despiadado.

Entre las cosas que planteábamos allí en Nueva Delhi, en marzo de 1983, estaban:

«Luchar sin descanso por la paz, por mejorar las relaciones internacionales, por detener la carrera armamentista, por reducir drásticamente los gastos militares y exigir que una parte considerable de esos fondos cuantiosos sean dedicados al desarrollo del Tercer Mundo.»Luchar sin tregua por el cese del intercambio desigual, que deprime los ingresos reales por exportación, descarga sobre nuestras economías el costo de la inflación generada en los países capitalistas desarrollados y arruina a nuestros pueblos.

«Luchar contra el proteccionismo, que multiplica las barreras arancelarias y no arancelarias e impide el acceso a los mercados de nuestras exportaciones de productos básicos y de manufacturas.»Luchar para que la deuda externa sea cancelada para el gran número de países que no tienen posibilidad real de pagarla y que sea aliviada drásticamente la carga de su servicio para aquellos que, bajo nuevas condiciones, pudieran cumplir sus compromisos.»

Cuando en las Naciones Unidas, cuatro años antes, yo había hecho esta misma formulación, fue el punto más aplaudido por la generalidad de los países allí representados; incluso países industrializados, algunos de ellos comprendían que tal situación no podía seguirse tolerando. Son las mismas ideas planteadas durante años, se veía venir el problema, se veía venir y se veía venir.

Ya a fines de 1982, la deuda externa estaba llegando a los 600 000 millones de dólares, es decir que ya iba de 10 en 10, de 30 000 a 300 000, después al doble de 300 000, y después al triple. Ahora es exactamente el triple, y el problema ha hecho crisis. Ahora la América Latina sola debe más que lo que debía todo el Tercer Mundo en el año 1979. Es decir, la crisis maduró, se agravó terriblemente, se hizo insoportable, y es la razón por la cual estas mismas ideas, más adaptadas a cada nueva realidad, porque se va cambiando el tono, se va cambiando el tono de una ocasión a otra, la primera vez se dice: «Las deudas de los países de menor desarrollo relativo y en situación desventajosa, son insoportables y no tienen solución. ¡Deben ser canceladas!», y ya después se emplea otro tono.

«Luchar para que la deuda externa sea cancelada para el gran número de países que no tienen posibilidad real de pagarla», —en 1983 ya se habla de gran número de países—, «y que sea aliviada drásticamente la carga de su servicio para aquellos que, bajo nuevas condiciones, pudieran cumplir sus compromisos.» Fue agravándose cada vez más el problema, y llegó un momento en que para nosotros se hizo claro que ya ninguno podía pagarla, salvo muy pocas excepciones.

En aquella época, nosotros pensábamos que Venezuela o México debían estar entre los países donde debía aliviarse la deuda; pero después nos dimos cuenta de que países petroleros como Nigeria, Venezuela, México, habían caído en una situación tal, que no se podía excluir a esos países de la consigna de anular la deuda también para ellos, en definitiva era válida para todos los países del Tercer Mundo.

No tengo intención de ofender a nadie al plantear que se anule la deuda de todos los países del Tercer Mundo, porque estoy pensando que luchamos por algo justo, por algo razonable; esto no tiene el propósito, ni mucho menos, de ofender a nadie, sino de incluir a todos en una reivindicación que hace muchos años veníamos pidiendo para una parte de los países, cuando la situación no era tan grave como lo es hoy. Hoy todos los precios se han deprimido, incluso los del petróleo.

Es cierto que los drásticos aumentos de los precios del petróleo, que tuvieron lugar a mediados de la pasada década, incidieron en la crisis, pero no fueron la causa de la crisis, y la mejor prueba es que muchos países exportadores de petróleo sufren la crisis. Lo del petróleo agravó, pero, ¿quién fue el responsable de la crisis petrolera? Los países capitalistas industrial izados abandonaron las minas de carbón, se dedicaron a derrochar un combustible a bajo costo; las transnacionales obtenían enormes ganancias y, a la vez, mantenían el suministro de un combustible barato, que competía con el carbón, competía con todo, ¿a costa de qué? Prácticamente cada cinco años se duplicaba el gasto de combustible en el mundo, y lo que la naturaleza tardó cientos de millones de años en crear, estas sociedades de consumo lo estaban liquidando en 100 años. Se agotaba el combustible, lo dilapidaban, automóviles enormes, e instalaciones despreocupadamente diseñadas lo consumían sin límites; qué podía ahorrarse después de la crisis energética, cuando se propusieron ahorrarlo, y a la vez volvieron a pensar en el carbón, y a extraer petróleo de ciertos pozos que estaban abandonados. Pero ellos son los causantes también de la crisis petrolera, con su derroche, con su sistema insensato e irracional de despilfarro de los recursos humanos y naturales del mundo.

No lo ignoramos, sí, lo del petróleo influyó, agravó; pero los culpables eran exactamente los mismos.

El único cambio de 1979 y 1983 a 1985 fue llegar a la conclusión lógica de que cuando el Tercer Mundo debía casi un millón de millones de dólares, no se podía excluir ya a ningún país del Tercer Mundo de la consigna de anular la deuda.

Ahora, pregunto si alguno de los que les ha dado por impugnar el hecho de que Cuba se preocupe por estas cosas y lo haya planteado donde tenía que plantearlo, tantas veces, si uno solo de estos que están impugnando que Cuba sea sede de una reunión para discutir estos problemas, o el que alguien hable de un problema —como si las ideas fueran también propiedad I privada, igual que una industria capitalista; y tengo entendido que las ideas no son propiedad privada de nadie (APLAUSOS)—; si uno solo de ellos hace 15 años, 10 años, 6 años, 5 años, 3 años, ó 3 meses, habló del problema, porque aquí un hombre sí demostró que hace tres años habló del problema, que fue Miguel Angel Capriles; lo demostró con su editorial del mes de enero de 1983, en el que planteó el problema en términos bastante parecidos (APLAUSOS). Capriles dijo aquí que él era empresario y que era capitalista, espero que nadie sospeche de que sea comunista, o haya dicho eso por demagogia o por mejorar la imagen. Es posible, incluso, que muchos se hayan reído del editorial en aquel momento, pero yo siento respeto, y en este caso por un hombre que no fue nuestro amigo, que ha sido adversario y crítico fuerte de nuestra Revolución; me inclino y siento respeto ante un hombre que hace tres años planteó el problema en los términos en que lo planteó él, porque tuvo visión, tomó conciencia bastante tempranamente del problema. El sí vino al diálogo, él no tuvo ninguna objeción en venir, participar y hablar aquí.

¿Quién de los que impugnaron, o no quisieron venir para no hacerle el juego a Castro, ha hablado una palabra del problema, y cuándo habló?

Realmente, algunos han hablado en estos días; algunos, a la carrera, han estado hablando del problema. ¿Acaso por una preocupación vieja, arraigada? ¡No!, asustados porque Castro está hablando del problema (APLAUSOS), y hasta dicen: «¡Qué lástima que sea un comunista el que esté hablando de este problema!» (RISAS) Pues no, porque Capriles no es comunista, y el Cardenal Arns no es comunista (APLAUSOS). Y me alegro si hablar del problema ha servido, por lo menos, para que muchos que nunca ni pensaron en el problema, hablen ahora del problema. ¡Me alegro!, porque lo que hace falta es que ahora todo el mundo hable del problema (APLAUSOS).

Quiero aclarar, por otro lado, que nosotros no estamos contra ningún gobierno; o puedo decir, con toda propiedad, que no estamos contra ningún gobierno democrático.

Afortunadamente, en este momento, el número de países regidos por una Constitución, en proceso democrático o de apertura democrática, son mayoría. Esto es, en parte, resultado de la lucha del pueblo argentino, del pueblo uruguayo, del pueblo brasileño, tres países muy importantes que han cambiado la correlación de fuerzas democráticas en nuestra región (APLAUSOS). Ese proceso es resultado de la lucha de esos pueblos y de la crisis, se juntaron las dos cosas. Los que mandaban y gobernaban represivamente se dieron cuenta de que los países se hacían inmanejables.

Es decir, la crisis ayudó al proceso, y, a su vez, los procesos democráticos pueden ayudar ahora a la lucha contra la crisis. Porque muchos planteamientos que hemos hecho, era prácticamente imposible hacerlos, cuando la correlación de fuerzas era favorable a las dictaduras militares. Hoy podemos decir que la mayoría se rige por normas constitucionales, que hay procesos electorales, democráticos. Cada uno tiene sus ideas: cuánto hay de democracia real y cuánto de democracia formal, pero no estamos discutiendo eso. Creo que nadie discute lo positivo que han sido los recientes procesos de apertura democrática, y todos anhelamos el momento en que podamos decir: Ya en Chile hay también una apertura democrática (APLAUSOS). Y vendrá, no lo dudamos —Pinochet es el único loco de esa plaga que perdura todavía, que cree que su país en esas condiciones puede ser manejable—, por mucho que lo ayude el imperialismo, y trate de aliviarle la situación a costa de endeudar más y más a Chile.

Nosotros no estamos contra el desarrollo de ningún proceso democrático; al contrario, nos preocupa que esta crisis económica, si no tiene una solución correcta, puede hacer imposible la supervivencia de esos procesos democráticos.

Nosotros no estamos contra el Grupo de Cartagena en absoluto. Al Grupo de Cartagena la única objeción que le hacemos es que no haya incluido a todos los países de América Latina y del Caribe, como esta reunión de La Habana, para que estén todos (APLAUSOS). Se utiliza el argumento de que son los principales deudores, pero este mundo no es de principales y no principales, porque en las Naciones Unidas todos los países, grandes y pequeños, tienen un voto. Y esta batalla posiblemente haya que llevarla a las Naciones Unidas, a la OEA, a veinte lugares, y hacen falta esos votos. La solución puede ser que el actual Grupo de Cartagena lideree, que se constituya un comité director, coordinador, integrado por los fundadores del Grupo, y que los demás se sumen. No se puede explicar ni justificar bien por qué no hay ningún país de Centroamérica en el Grupo de Cartagena, a pesar de que la deuda per cápita de varios de ellos es mayor, y por qué no hay ningún país del Caribe en el Grupo de Cartagena, excepto República Dominicana. No está Jamaica, no está Trinidad-Tobago, no están otros muchos países.

Nosotros, en nuestra reunión, nos preocupamos mucho de que hablara cada país; no importa si tenía 250 000 habitantes o 100 000, se trata de países que tienen su himno, su bandera, su soberanía, sus derechos, y hay que respetarlos (APLAUSOS).

Es la única objeción que nosotros hemos planteado públicamente al Grupo de Cartagena. y entendemos que nuestra batalla ayuda a la lucha de ese grupo. No tenemos nada en contra, y estamos dispuestos a apoyarlos en su lucha por encontrar una solución correcta a este problema.

No estamos contra el SELA, ni mucho menos; Cuba fue uno de los primeros países que participó en la fundación del SELA.

Cuando a iniciativa del presidente Luis Echeverría, de México, se crea esa organización económica latinoamericana, uno de los primeros países con los que se habló, y que primero dio su apoyo, fue Cuba. Estamos en el SELA, apoyamos, y estamos de acuerdo con que el SELA, que es un organismo latinoamericano y del Caribe, juegue un papel en la búsqueda de una solución correcta a este problema.

Estamos de acuerdo y apoyamos la idea de una reunión de jefes de Estado, que fue lanzada primero por el presidente Alfonsín, de Argentina, a raíz de su visita a México; después lo hizo el presidente Febres Cordero, que propuso, incluso, que las Islas Galápagos, patrimonio de la humanidad, fueran la sede de la misma; y después la propuso el presidente Alan García, que acaba de tomar posesión del gobierno de Perú. Tres presidentes la han planteado. Ustedes la apoyaron, y nosotros apoyamos entusiastamente la idea de una reunión de jefes de Estado.

Ustedes saben que nosotros por la OEA no tenemos ninguna simpatía; pero, incluso, si la OEA se reúne, como dicen que se va a reunir, como se afirma que para septiembre está convocando a los ministros de Hacienda y de Economía del hemisferio a una reunión ,en Washington, ¡magnífico! Que se reúnan allí, que sienten a Estados Unidos allí delante, sí, en el banquillo de los acusados, que discutan con él, que le planteen las realidades y le exijan soluciones (APLAUSOS). Si la OEA sirviera alguna vez en toda su vida para algo, y sirviera precisamente para esto, bien vale todo lo que ha costado y la vergüenza que ha significado para este hemisferio. ¡Hasta incluso la OEA!

No estamos en pugna contra nadie, y todos los pasos que hemos dado los hemos dado conscientes de que esta lucha ayuda a los demás países. Y no se trata de que nuestras posiciones sean radicales por ser radicales, yo no creo que nuestras posiciones sean radicales ni maximalistas, como dicen. Han dicho algunos que son maximalistas, no, no, por el contrario, son muy realistas. Otros dicen que son ilusas; los ilusos son los otros, los que creen que esto tiene solución de otra forma.

Me culpan a mí de decir que la deuda es impagable. Bien. La culpa hay que echársela a Pitágoras, a Euclides, a Arquímedes, a Pascal, a Lobachevsky, al matemático que ustedes prefieran, de la antigüedad, moderno o contemporáneo. Son las matemáticas, las teorías de los matemáticos las que demuestran que la deuda es impagable.

Yo tengo que hablar de eso y quiero fundamentar por qué pienso que es impagable y cómo ninguna de las fórmulas técnicas de que se habla resuelve el problema. Pero antes de proseguir quería comunicarles que hoy hubo aquí, en esta sala, una falsa alarma ante la noticia de que Estados Unidos había decretado un bloqueo o medidas económicas punitivas contra Perú.

Esta tarde llegó un cable que trata de explicar la situación, y dice así:

«El canciller peruano, Alan Wagner, restó importancia a la anunciada suspensión de la ayuda económica y militar norteamericana a Perú y recalcó que es un asunto de menor cuantía, magnificado por la prensa internacional.»En declaraciones a la prensa, luego de una reunión con el Embajador de Estados Unidos en esta capital, David Jordán, el ministro de Relaciones Exteriores subrayó que se trata de una deficiencia de la agencia de noticias que propaló la información y la relacionó con asuntos que no tienen nada que ver con el caso. Agregó que la aplicación de la Enmienda Brooke-Alexander es un dispositivo legal que Estados Unidos pone en práctica en forma automática cuando se producen atrasos en los pagos de la deuda. Indicó que, efectivamente, Perú debe a Washington unos 100 000 dólares, parte de sus atrasos, los cuales se van a pagar de inmediato, y anotó que esta deuda no tiene mayor trascendencia y es consecuencia de un error administrativo del anterior gobierno que debía abonarla.

«Wagner insistió en que este ha sido un problema de menor cuantía, que no tiene implicación política alguna, y al cual no hay que darle mayor trascendencia.» De haberlo sabido antes, nos hubiéramos ahorrado un poco de las angustias que se expresaron hoy aquí.

«El Canciller peruano añadió que la decisión del gobierno del presidente Alan García de destinar solo el 10% de sus exportaciones al pago de la deuda externa, es un asunto que lo conoce todo el mundo y no ha tenido ni tiene efectos negativos en las relaciones con Estados Unidos.»Por su parte, el Embajador norteamericano afirmó que se trata de un pequeño error de apreciación en torno a las informaciones que difundieron agencias internacionales de noticia«—estas dichosas agencias que no hacen más que crear el alarmismo (RISAS).»Jordán añadió que Perú debe a Estados Unidos unos 100 000 dólares que se ha comprometido a pagar, es un asunto fácil de resolver y que no tiene que ver con la política económica aplicada por el gobierno peruano. Reiteró que todo ha sido un error de entendimiento, porque la noticia fue mal enfocada y se relacionaron unas cosas con otras que nada tienen que ver con este asunto. La noticia es falsa y las relaciones entre ambos países son buenas, concluyó Jordán.»

Son gente sincera estos norteamericanos (RISAS), nadie lo duda, su gobierno es un modelo; todo fue un mal entendimiento, un mal enfoque, una equivocación. Y lo que ocurrió —mi apreciación, por eso yo estaba esperando, cuando algunos compañeros se impacientaban en conocer la reacción de Perú— es que se trató de una zancadilla, una provocación, una trampa, una cascarita de plátano tirada en el camino. Porque la Enmienda Brooke-Alaxander la aplican cuando quieren, cuando les parece, y aquí se precipitaron. Está celebrándose esta conferencia aquí y al parecer se han puesto nerviosos. Hace apenas unos días fue la toma de posesión del gobierno de Perú, no le aplican la medida al anterior gobierno, y la aplican en cambio de inmediato al nuevo gobierno cuando declara que no va a discutir con el Fondo Monetario y que va a reducir el pago de la deuda al 10% de las exportaciones. Entonces, ¿qué casualidad? Una medida inmediata: suspendida toda ayuda militar y económica.

Pienso realmente que el nuevo gobierno de Perú actuó con serenidad y no se dejó provocar; pero las intenciones se ven claras. ¡Quién los va a conocer mejor que nosotros!

Quise explicar esto antes de proseguir, porque tendré que hablar también de la fórmula del 10%.

Decía que las matemáticas demostraban que era impagable la deuda, como regla, pero yo creo que la regla no tiene excepciones. Y créanme que escuché con mucho respeto y seguiré escuchando con mucho respeto los argumentos de todos aquellos que piensen que sí es posible pagar, y creen que es posible; pero yo no tengo esa apreciación. De algunos países no hay ni que discutir; pero de los pocos que pareciera posible, digo que es igualmente imposible.

¿Pero qué significan estos números? A veces hay que traducirlos a algo. Un día se me ocurrió calcular cuántos años tardaba en contarse la deuda externa de América Latina, si un individuo se ponía a contar la deuda a dólar por segundo. ¿Saben cuántos años? Once mil quinientos setenta y cuatro años (RISAS Y APLAUSOS). Pero después me pregunté, cuánto tardaba en contarse lo que tenía que pagar de intereses en los próximos 10 años. ¿Saben cuánto se tarda un individuo, contando a dólar por segundo las 24 horas del día? Doce mil ochocientos sesenta años (RISAS). Pero si dicen que somos unos exagerados, que hemos puesto a uno solo a contar, a dólar por segundo, les decimos: no, pongan 100 personas (RISAS).

¿Cuánto se tardan? Ciento veintiocho años. ¿Cómo se puede pagar en 10 años lo que 100 personas, a dólar por segundo, tardarían más de un siglo en contarlo? Es más, si todos los invitados al diálogo aquí presentes, que son más de mil, se ponen a contarlo, tardan más de 10 años en contarlo (APLAUSOS).

Otro día se me ocurrió hacer el cálculo por hectárea (RISAS). América Latina debe 175 dólares 30 centavos por hectárea, casi lo que cuesta una hectárea, y tiene que pagar en 10 años —solo de intereses, cuando yo digo que tiene que pagar en 10 años, no es de capital, sino solo de intereses— 194 dólares 80 centavos por hectárea.

Se me ocurrió calcular cuánto debía por kilómetro cuadrado y la cifra arrojó 17 530 dólares por kilómetro cuadrado, y son más de 20 millones de kilómetros cuadrados. ¿Cuánto tenía que pagar en los próximos 10 años por kilómetro cuadrado América Latina? Diecinueve mil cuatrocientos setenta y ocho dólares por kilómetro cuadrado, solo de intereses. Mira que hemos oído hablar de latifundistas, de explotadores, ¡no conozco a nadie que cobre tan cara la renta de la tierra! (RISAS) ¿Cuánto debe cada habitante?, unos más y otros menos, como ustedes saben. Pero como promedio deben 923 dólares por habitante, 390 millones de habitantes. ¿Cuánto tiene que pagar de intereses, no de capital? Mil veinticinco dólares por habitante en los próximos 10 años. El costo de la vida, por lo que se puede apreciar, se hace realmente insoportable si solo por respirar tenemos ya que pagar 1 025 dólares como promedio cada uno de nosotros.

Hay países, como Costa Rica, que no son muy grandes, que deben 100 000 dólares por kilómetro cuadrado. ¿Cómo pagan? Bueno, haría falta una pequeña mina de oro, o casi una gran mina de oro por kilómetro cuadrado para conseguir las divisas con que pagar, porque no se trata de que deben pesos de Costa Rica, o sucres, o bolívares, ¡lo que deben son dólares!, que hay que adquirir en el mercado internacional exportando cosas, si las puede producir, si tiene mercado y si le pagan lo que valgan. Nada de eso existe: ni tiene cosas, no tiene muchas cosas —es un país subdesarrollado—, ni le pagan lo que vale, ni tiene mercado. Pues digo que si alguien me demuestra que Costa Rica puede encontrar una mina de oro por kilómetro cuadrado y encuentra 50 000 minas de oro, entonces: bueno, sí, tal vez. Sobre todo si está en pepitas y puro, es posible pagarla; en piedras de oro como las que aparecen en el río.

Hice otro cálculo. En un continente donde se afirma que hay tal hambre, que hay personas que consumen 1 200 calorías y menos de 1 200 calorías por día, donde hay tantos desnutridos, donde hay 110 millones entre desempleados y subempleados, donde hay desnutrición —como lo han planteado ustedes—, donde el 70% de la población vive en los límites inferiores o por debajo de los límites inferiores de la pobreza, calculé, con lo que hay que pagar de intereses, cómo se podía alimentar la población de América Latina. El cálculo demostró que se le podía dar a cada uno de los 390 millones— yo hice el cálculo sobre 400, hay 10 millones más, por si los ratones se comen un poco de ese alimento—, a los precios actuales del trigo, 3 500 calorías y 135 gramos de proteína a cada uno, todos los días, durante 17 años.

Le piden, a un continente lleno de subempleo, de pobreza, que pague en 10 años, solo de intereses, el equivalente a 3 500 calorías y 135 gramos de proteínas diarios, mucho más de lo que se necesita para vivir, durante 17 años, solo de intereses. ¿Tiene lógica, tiene sentido, tiene racionalidad? Pues esa es la realidad, lo que los números demuestran.

El problema es que los hechos demuestran que no es fácil pagar eso —como decía—, se requiere mercado, ¿y dónde están los mercados? El Fondo Monetario dice: «Todo el mundo a exportar», pero qué es lo que van a exportar. ¡Ah!, ¿más café, más cacao, más azúcar, más carne? No, si les van a estar pagando menos cada vez por eso. Y exportar a dónde, si el proteccionismo se multiplica todos los días con medidas arancelarias y no arancelarias; todos los días hay un país afectado: hoy México, ayer otro, mañana otro. A México le afectaron las exportaciones corno en 3 000 millones de dólares este año, al suprimirle ciertas preferencias arancelarias. Así, de un plumazo se las quitaron.

Uno de los representantes de Colombia hablaba hoy de las minas de carbón y, efectivamente, un yacimiento grande de carbón a cielo abierto es una riqueza importante. Pero yo sé también que al bajar el precio del carbón de 50 dólares a 39 dólares, ya están en Estados Unidos proponiendo una medida proteccionista de nueve dólares por tonelada para que ese carbón colombiano no llegue a las termoeléctricas del este de Estados Unidos, donde alrededor de 79 plantas son potenciales compradoras de ese carbón, las empresas carboneras de Estados Unidos comenzaron ya a exigir un impuesto. Y puede ocurrir perfectamente que un país haga un enorme esfuerzo, un enorme gasto y cuando empiece a exportar el carbón le impongan una tarifa arancelaria de nueve dólares, porque esos señores tienen mucha más importancia y peso en el Congreso de Estados Unidos, que un país latinoamericano.

En Estados Unidos, solo con relación a Japón —ya que la guerra es entre todos ellos, no solo con nosotros—, hay más de 80 medidas proteccionistas propuestas en el Congreso de ese país contra Japón. Están desesperados, en el esfuerzo por quitarse la competencia de encima, ya no hallan cómo resolver el enredo e inventan el proteccionismo una vez más. Nos están aplicando medidas proteccionistas duras a los productores de azúcar. Aquí habló el martiniqueño de un central que cerró, los panameños saben que el central Bayano, que construyeron allí junto a una gran presa para electricidad y regadío, un moderno central, está cerrado hace cuatro años.

Claro, si en 1981 Estados Unidos importaba 5 millones de toneladas de azúcar, en el año 1984 importó solo 2,7, este año importa 2,6 y en el año 1987 estará importando posiblemente 1,7. ¿Cómo puede soportar la economía de unos países que producen azúcar el que les reduzcan el mercado de 5 millones de toneladas a 1,7 en seis años con azúcar subsidiada?

Fue el mismo mercado que nos quitaron a nosotros cuando repartieron dulces por todas partes; la cuota nuestra, a cambio del aislamiento de Cuba, ¿por qué se olvidan esas cosas? Nosotros no queremos recordarlas, pero pasó, es triste pero pasó. Y ahora les arrebatan la cuota. ¿Es que han hecho una revolución socialista? Que yo tenga noticias no, a no ser que esté mal informado por culpa de estas agencias cablegráficas (RISAS y APLAUSOS). Toman esas medidas, y les piden a nuestros países que aumenten las exportaciones para buscar dólares cuando cierran los mercados, dicen: «que todo el mundo exporte», y cierran los mercados. ¿A dónde van a exportar?

Sí, sabemos que en el mundo hay millones de necesidades, pero los que las tienen no cuentan con dinero para satisfacerlas. Y les exigen a los países latinoamericanos dólares para pagar los intereses de la deuda, ya nadie discute el capital, ni a ellos les preocupa, porque saben que cada ocho o nueve años recuperan el capital y lo vuelven a recuperar, y en 30 años lo recuperan tres veces y media. Se pueden olvidar del capital, que con los intereses solamente resuelven el problema.

¿Dónde van a exportar? Viene, además, el Fondo Monetario y dice: «reduzcan las importaciones». Pero, ¿cómo van a aumentar las exportaciones, si como se dijo aquí —y todo el mundo sabe— hacen falta determinados insumos, equipos, piezas de repuesto para incrementar la producción y aumentar las exportaciones? y si lograran ese milagro, ya algunos países lo lograron por un año, eso no se puede lograr mucho más de un año, se acaba el stock de materias primas, de piezas, de equipos, hay que reemplazar. Ya no hablo de desarrollo; aquello dura un año, lo que dura un relámpago. Dicen sin embargo: «Sí, importen menos.» De dónde van a sacar para incrementar las exportaciones; y si las incrementan, dónde está el mercado; y si las incrementan y hay mercado, qué precio les pagan. Sabemos que en el año 1984 los países latinoamericanos exportaron mercancías por 95 000 millones de dólares; mire usted qué esfuerzo, elevar la producción de 75 000 millones a 95 000 millones, y con precios deprimidos. Ese mismo poder adquisitivo lo habrían conseguido en el año 1980 con 75 000 millones, con un 22% menos de mercancías. Trabajaron, se mataron produciendo más; lo fueron a exportar, y les dan el mismo poder adquisitivo que les daban por el 22% menos de mercancías cuatro años antes. ¿Qué país y qué economía se puede adaptar a esas catástrofes y a esos efectos?

Y luego viene el Fondo Monetario Internacional y dice: «No, además, quiten la barrera arancelaria.» A todo el mundo le aconsejan la receta de Chicago o una parecida. El Fondo Monetario siempre perteneció a la Escuela de Chicago, por lo que se ve. «¡Quiten las barreras, compitan!» La competencia de que hablaba Rodomiro Tomic ayer, entre el león y el cordero. Cuando pasé por allí le pregunté: Rodomiro, ¿cómo tú dijiste, entre el león y la foca? Dice: «No, no, no me tergiverse, yo dije entre el león y el cordero, y entre el tiburón y la foca.» Correcto, dos ejemplos excelentes que puso ayer en su brillante intervención nuestro amigo Tomic.

Bueno, compitan. ¡Ah!, van a competir con las máquinas robot de Japón y con la producción automatizada. Por eso fue que, según me contó un uruguayo, hasta la fabriquita que tenían de hacer adornos para la cabeza la pusieron a competir con una transnacional de Corea del Sur, y a los pocos días estaba arruinada la fábrica, cerrada y se encontraron importando los adornos para la cabeza desde Corea del Sur. Esa es la receta. Dicen: «Quiten las barreras arancelarias», mientras ellos, los países industrializados, las elevan con relación a nuestros productos.

Todas estas son realidades que no debemos olvidar. Si nos olvidamos del intercambio desigual, si nos olvidamos de las tasas excesivas de interés, si nos olvidamos de todos los trucos y todos los actos de piratería que están cometiendo, entonces pudiera uno empezar a soñar un día, un solo día nada más, que la deuda se puede pagar. Pero es que hay otras muchas realidades, y cuando partimos de esas realidades, y les estoy hablando de realidades económicas, resulta imposible.

Ahora, ¿las fórmulas técnicas resuelven? No, no resuelven las fórmulas técnicas, ninguna. Precisamente en la entrevista de «Excelsior» trato de explicar distintas hipótesis, y en esa ocasión establecí cuatro hipótesis. Nuestro amigo Juan Bosch aquí partió de esas cuatro hipótesis para explicar el problema en Santo Domingo, qué ocurriría con la deuda dominicana. En ninguna de las variantes el problema tenía solución.

Ahora se ha planteado una nueva fórmula. Yo había analizado la de pagar con el 20% de las exportaciones, y demostraba que no resolvía el problema de la deuda. Ahora surgió la fórmula, planteada por el nuevo gobierno de Perú, del 10%. Indiscutiblemente que es un paso adelante plantear esa fórmula con relación a lo que está ocurriendo, plantear que no se va a discutir con el Fondo Monetario y que se va a pagar solo con el 10% de las exportaciones. Se sabe cuáles son las exportaciones de Perú, exactamente 3 100 millones de dólares; importaciones, 2 900 aproximadamente; deuda, ya se sabe, unos 14 000 millones, se explicó aquí. Solo de intereses hay que pagar más de 1 000 millones cada año. Al Fondo Monetario y al imperialismo no les agrada nada que alguien plantee que va a pagar con el 10%. Pero, ¿la fórmula del 10% resolvería este problema? Estoy hablando solo en términos económicos, en términos aritméticos. No resuelve, y se demuestra claramente. Les pedí a unos compañeros que fueran a la computadora y me hicieran los cálculos —yo, como ustedes saben, no tuve tiempo, porque estaba aquí reunido con ustedes— y les señalé otras cuatro hipótesis.

El gobierno de Perú dice que va a pagar con el 10% durante un año. Yo digo: bien, que no sea durante un año, que América Latina aplique la fórmula de pagar solo con 10%, no un año, sino 20 años, ¿qué pasaría? Suponiendo que haya 20 años de gracia, nada de amortizar capital y se pague solo el 10% de las exportaciones por los intereses de la deuda y, aunque estas exportaciones crecieran por encima de 100 000 millones al año— todavía no se exportan 100 000 millones, suponiendo que crecieran por encima de 100 000 millones—, que el pago de intereses no rebasara los 10 000 millones anuales, la tasa de interés aproximadamente igual a la actual y que no se contraigan nuevos préstamos, ¿qué pasaría?, ¿al cabo de 20 años cuál sería la situación? Toda la América Latina, aplicada esta fórmula al conjunto de países, habría pagado, en 20 años, 200 000 millones de dólares. Y al cabo de 20 años —cuando se sumaran el capital y los intereses y, a su vez, los intereses capitalizados empezaran a cobrar intereses—, con esta fórmula del 10% y suponiendo que nunca pagaran más de 10 000 millones por año, la América Latina deberá —déjenme explicarles, porque hay el millón, el billón y el trillón; el español le llama billón al millón de millones—: 1 billón 849 149 millones de dólares, más de cinco veces lo que debe hoy. Ese sería nuestro brillante porvenir con esta fórmula dentro de 20 años, y habríamos pagado, contante y sonante, 200 000 millones. ¡Lo que se puede hacer con 200 000 millones bien invertidos! Estoy hablando de millones bien invertidos, no fugados, ustedes lo saben.

Una segunda variante, esta es una variante milagrosa: supone 20 años de gracia, que se paguen los intereses de la deuda con el 10% del valor de las exportaciones, sin ponerle límite, aunque pase de 100 000, llegue a 200 000 de exportaciones al año y la rebase; que la tasa de interés se mantenga como la actual y que las exportaciones se incrementen en la cifra fabulosa del 10% por año durante 20 años. Podríamos preguntarles a los dominicanos, a cualquier país, si, en absoluto, pueden aumentar las exportaciones, durante 20 años, al 10% por año, como tasa promedio anual, sin recibir además un solo nuevo préstamo.

¿Qué pasaría al cabo de 20 años? Pues al cabo de 20 años, con ese 10% de las exportaciones que aumentan un 10% por año, se habrían pagado 572 752 millones de dólares de intereses. ¿Y saben cuánto se debería en ese fabuloso e hipotético caso?, 1 198 715 millones de dólares, aproximadamente cuatro veces lo que se debe hoy, otro «brillante» porvenir. Eso es lo que dicen las matemáticas: Pitágoras, Euclides, toda esa gente que mencioné.

Otra variante milagrosa, que los intereses se reducen al 6% y que, desde luego, no se paga más de 10 000 por año. Como en la variante uno, se pagarían 200 000 millones en 20 años, y al final —y suponiendo que se establezcan unos intereses que son la mitad de lo que son hoy— se deberán 786 712 millones de dólares. Un «brillante» porvenir, hemos «salido» de la dependencia totalmente. Habría que buscar a alguien que hiciera la cuenta, cuánto tardarían en contar la deuda en esa hipótesis.

Una cuarta variante, la «perfecta» ya: que sin un solo centavo nuevo de préstamo logren el milagro de encontrar los mercados, los precios, todo, para incrementar las exportaciones a una tasa promedio del 10%, durante 20 años, con un 6% de interés y pagando los intereses de la deuda con no más del 10% de las exportaciones cada año; esa es la «superóptima». ¿Qué pasaría al cabo de 20 años? Habrían pagado 427 292 millones de dólares por concepto de intereses y todavía la deuda pendiente será de 444 681 millones. Una cosa fabulosa, casi 100 000 millones más que lo que se debe ahora, ¡«brillante» porvenir!, después de hacer toda clase y todo género de milagros. De modo que no es una cosa caprichosa.

Si en vez del 10% ponen el 5% de las exportaciones, ocurre lo mismo y la deuda crece más.

El problema hay que entenderlo bien: la deuda es un cáncer, entiéndase que es un cáncer que se multiplica, que liquida el organismo, acaba con el organismo; es un cáncer que requiere una operación quirúrgica. Toda solución que no sea quirúrgica, les aseguro, no resuelve el problema (APLAUSOS). No se puede dejar una sola célula maligna; si dejan células malignas, hay metástasis, se reproduce el tumor y acaba rápidamente con el organismo. Hay que entenderlo, es ya una enfermedad irreversible.

Algunos hablaron aquí de enfermedades, de virus, de cosas parecidas. Monseñor Méndez Arceo habló del virus de las campañas anticomunistas, otros emplearon otras imágenes. Bueno, pues no hay nada más parecido a un cáncer que la deuda externa, y por eso, todo lo que se deje de ese tumor maligno, la mitad, un quinto del tumor maligno, el 1% del tumor maligno, propicia su reproducción.

El imperialismo ha creado esa enfermedad, el imperialismo ha creado ese cáncer, y tiene que extirparse quirúrgicamente, totalmente. No le veo otra solución. Todo lo que se aparte de esa idea, sencillamente se aparta de la realidad, toda fórmula técnica ante estas realidades, todo paliativo no tiende a mejorar, tiende a agravar el mal.

Por otro lado, el intercambio desigual es cada vez más desigual. Creo que eso lo comprende hasta un muchacho de primer grado, al que le enseñen a contar un poquito y le den una idea de lo que es un millón.

Eso es lo que demuestra cualquier análisis que se haga de la situación.

Pero bien, ¿cómo resolver esto? Se ve que hay un cáncer, se ve que hay que resolver quirúrgicamente el problema, y uno se pregunta de dónde van a salir los recursos para esta operación, que fue lo primero que yo me pregunté, meditando sobre esto: ¿Dónde están los recursos? Se ve claro que en el mundo existen los recursos para resolver este cáncer que está afectando la vida de miles de millones de personas, ¡y que mata! Yo estoy seguro de que mata más que el cáncer humano, cuando analizamos todos los niños que se mueren en el Tercer Mundo en el primer año de vida, cuando analizamos todos los que se mueren en los primeros cinco años de vida y los que mueren entre 5 y 15 años, cuando calculamos el promedio de vida de muchos países, como consecuencia de la subalimentación y la desnutrición. Y sin contar algo terrible: la cantidad de inválidos físicos e, incluso, inválidos mentales. Ayer se habló aquí de decenas y de cientos de millones de niños que crecen con sus facultades mentales limitadas por problemas de desnutrición.

¿El cáncer humano causa tanto daño? Sin embargo, los médicos recomiendan la extirpación cuando hay un cáncer. ¡Esto mata mucho más que el cáncer!

Entonces, ¿hay recursos? Sí, hay recursos, ¿a qué se dedican? A preparar la muerte de la gente, a la guerra, a la carrera armamentista, a los gastos militares. ¡Un millón de millones! En un solo año, el mundo desperdicia, en el juego de la guerra y en los gastos militares, un millón de millones de dólares, más que toda la deuda externa del Tercer Mundo completa. ¿No tiene una lógica elemental?, ¿no lo puede comprender cualquier ser humano?, ¿cualquier ciudadano, cualquiera que sea su ideología, no puede comprender que valdría la pena liquidar esta deuda con una parte pequeña de los gastos militares? Porque nosotros no hablamos de la deuda de América Latina, hablamos de la deuda del Tercer Mundo. Como máximo, y en dependencia de los intereses, un 12% de los gastos militares serían suficientes.

Pero, además, en los gastos militares están los recursos para el Nuevo Orden Económico Internacional, para establecer un sistema de precios justos para todos los productos del Tercer Mundo, para poner fin al ignominioso método del intercambio desigual. ¿A cuánto pudiera ascender todo esto? Bueno, grosso modo, unos 300 000 millones de dólares por año, se incrementaría el poder adquisitivo de los países del Tercer Mundo, que no van a guardar el dinero, tienen demasiada hambre y demasiadas necesidades para guardar el dinero, lo van a invertir en industrias y lo van a gastar de alguna forma. Todavía quedarían 700 000 millones de dólares para gastos militares, que alcanzarían para destruir varias veces al mundo, desgraciadamente, todo lo cual constituye una inmensa locura. En el mundo existen esos gastos. Debemos tomar conciencia de que existen los recursos para resolver este terrible cáncer, que mata a tantas decenas de millones y que invalida a tanta gente todos los años, que hace desgraciados a tantos millones de personas. Por eso asociamos las dos cosas: no se resuelve el problema con anular la deuda, con abolir la deuda; volvemos a estar igual, porque los factores que determinaron esta situación están ahí presentes. Y nosotros hemos planteado esas dos cosas muy asociadas: la abolición de la deuda y el establecimiento del Nuevo Orden Económico Internacional.

Planteamos algunas otras ideas, porque esto hay que instrumentarlo. ¿Cómo instrumentarlo? Hay que hacer conciencia; primero tenemos que hacer conciencia entre nosotros, los países de América Latina y el Caribe; pero hay que hacer conciencia no solo entre nosotros, sino en todos los países del Tercer Mundo, es lo que puede darnos la fuerza; hacer conciencia incluso en los países industrializados; hay que llevarle un mensaje a la opinión pública de los países industrializados, demostrarle que lo que viene ocurriendo es una gran locura; hay que dirigirles un mensaje a los trabajadores, a los estudiantes, a los intelectuales, a las mujeres, a las capas medias. Ellos tienen otros problemas, y tal vez la cura de nuestro problema pueda ayudar a resolver algunos de los problemas de ellos.

Es muy importante decirle a la opinión pública de los países industrializados: estas fórmulas que se plantean no los van a afectar, no van a incrementar las contribuciones, los impuestos, no hace falta si se utilizan recursos de los gastos militares.

Tenemos que enviarles un mensaje a los depositantes en los bancos. Cuando ellos dicen que cualquiera de estas fórmulas arruina el Sistema Financiero Mundial, hay que decirles: ¡No!, eso es mentira. Si los recursos para resolver el problema de la deuda y del Nuevo Orden Económico se sacan de los gastos militares, entonces ningún depositante va a perder su dinero.

No debemos olvidar que hay millones de ellos en el mundo capitalista industrializado, incluso obrero, capas medias, profesionales, mucha gente, y les dicen que las fórmulas que se están proponiendo van a traer la bancarrota del sistema bancario y van a perder su dinero los que lo tienen depositados en los bancos.

Hay que llevarles un mensaje a los obreros, cuyo azote es el desempleo, porque es el azote de Europa, el azote de Estados Unidos, y decirles: esta fórmula elevaría el poder adquisitivo de los países del Tercer Mundo, las industrias estarían más utilizadas y habría más empleo en los países industrializados.

Alguno por ahí mostró un artículo, que por cierto, decía: «Castro, keynesiano.» No sé si lo pregunta o lo afirma. Yo voy a decir la verdad: ni me acordé de que había existido Keynes cuando me puse a meditar en estas realidades. Puede haber una cierta coincidencia en el hecho de que el incremento del poder adquisitivo de toda esa enorme masa de necesitados del Tercer Mundo, desde luego, va a incrementar el comercio y va a incrementar las exportaciones, va a incrementar el empleo en el mundo capitalista desarrollado. ¡No se va a salvar el capitalismo!, porque el capitalismo no tiene salvación posible; el problema para el Tercer Mundo consiste en que no nos vayamos a morir nosotros primero que el capitalismo (APLAUSOS). Ese es el problema.

Si siguen matando de hambre al Tercer Mundo, si siguen invirtiendo esas cuantiosas sumas en armas, en cuestión de días pueden liquidar la vida sobre la Tierra. Es posible que antes de que se acabe el capitalismo se acabe la humanidad, y bien valdría la pena ponerle una camisa de fuerza, una pequeña camisa de fuerza, y decirles: no gasten un millón de millones, gasten solamente 600 000, 700 000 millones. Todavía les queda dinero para las locuras, para muchas de las locuras que están haciendo.

Yo creo que el mundo subdesarrollado, el Tercer Mundo, pudiera imponerle eso, sí; ¿vamos a renunciar a la idea de luchar?, ¿vamos a ser pesimistas, vamos a creer que de nada valen la opinión, nuestra conciencia, nuestra voluntad, incluso nuestra capacidad de ganar la opinión pública de los países industrializados?

Porque ellos tienen dos problemas y dos grandes temores. El hombre del Tercer Mundo no tiene casi tiempo de acordarse de la guerra, porque se está muriendo virtualmente todos los días; los del mundo rico, que tienen muchas cosas bellas, magníficas, excelentes ciudades, grandes comodidades, están más o menos bien alimentados. Ellos tienen, sin embargo, dos grandes preocupaciones: la guerra y el desempleo. Creo que es absolutamente correcto, es la táctica correcta, asociar nuestros problemas, constituidos por el subdesarrollo, la pobreza, todas estas calamidades sociales de que se ha hablado aquí, con las preocupaciones de la opinión pública del mundo industrializado: en primer término, el peligro de guerra, porque sí tienen tiempo de pensar lo que puede significar una guerra, y ven con claridad que toda esa locura de acumular cada vez más decenas de miles de armas nucleares puede conducir, y sin duda que si eso no se detiene va a conducir a un gran desastre.

Podemos asociar nuestras preocupaciones con las preocupaciones por la paz y por el desempleo que existe en el mundo industrializado. Debemos ser capaces de trasmitir ese mensaje.

Y hay mucha gente en esos países que piensa. No todos son propietarios de transnacionales, no todos son belicistas; creo que esta lucha puede ayudar a aislar a los belicistas, a los partidarios de la guerra.

Desde luego, el imperialismo necesita las armas. Alguien planteaba aquí —no sé si fue López Michelsen, o tal vez Capriles— si nosotros estamos planteando el desarme, el cese de la carrera armamentista no solo para el Occidente, sino también para los países socialistas. Cuando estuvo de visita en nuestro país el presidente de Ecuador, Febres Cordero, y yo estaba planteando estos problemas, él me hizo la pregunta: «¿Eso significa acaso que tienen que desarmarse solo los occidentales?» «No, no.» Le dije: «Mire, si realmente estuviera planteando esto con la idea de que Occidente se desarmara unilateralmente mientras los países socialistas continuaran armándose, no sería honesto lo que estaría diciendo, no merecería ningún respeto lo que estoy planteando» (APLAUSOS).

Lo que ocurre es que conozco cómo piensan los países socialistas; los países socialistas sí han conocido de verdad la guerra, mucho más de lo que la conoció la opinión pública de Estados Unidos, la Unión Soviética tuvo en la Segunda Guerra Mundial, 20 millones de muertos; Polonia, 6 millones de muertos; Yugoslavia, un millón y medio de muertos. El territorio de Estados Unidos no conoció la guerra, sufrió solo algunos cientos de miles de muertos, no tiene ni idea de lo que es la guerra, mientras el recuerdo de la realidad de la guerra está muy fresco en la conciencia de los países del campo socialista. Nunca les interesó la guerra. Lo rodearon de bases nucleares, lo rodearon de acorazados, de submarinos, de bombarderos, de todas las armas, y luego algunos se preguntan, por qué se arman. Es como si nos preguntaran a nosotros que por qué nos armamos, con un vecino como el que tenemos, amenazándonos todos los días. En realidad, yo les digo que un país como el nuestro, qué menos puede hacer que prepararse para vender bien cara su vida. Y no solo para vender bien cara su vida, ¡para hacer fracasar una agresión al país! (APLAUSOS)

Desgraciadamente, en nuestro caso, también el uniforme era visto con mucha desconfianza, con mucha reserva y, en general, con temor, con odio. Hoy día cada hombre y mujer en este país tiene un uniforme. Recuerdo lo que decía, con extraordinaria e impresionante honradez, el sacerdote boliviano sobre sus impresiones o las ideas previas con relación a Cuba. Claro, eso me recordaba el veneno de que hablaba Méndez Arceo, porque son especialistas en producir toxinas con lo que él llamaba la peor forma de guerra biológica. ¡Feliz imagen empleada para reflejar lo que es la propaganda imperialista! Es sembrar veneno por todas partes, en grandes cantidades. Pero hoy nuestro pueblo respeta, no es que respeta, quiere, ama el uniforme; lo tiene todo hombre y toda mujer, porque ya el ejercicio de las armas no es de un grupo, el ejercicio de las armas es de todo el pueblo, de todos los hombres y mujeres aptos para combatir en este país, y las armas están en manos del pueblo, ¡están también en las fábricas y en los centros de trabajo! (APLAUSOS) Nadie tiene por qué temer de los uniformes o las armas, porque el enemigo nos ha impuesto esa necesidad. Digo también que si a veces es deshonrosa la función del militar, a veces es muy digna y muy honrosa la función del combatiente, del soldado, sobre todo y únicamente —pudiéramos decir—, siempre que la causa del soldado y la causa del pueblo sea la misma causa (APLAUSOS).

También nosotros sabemos lo que se puede hacer con lo que se invierte en armas, y cuán duro es tener que invertir cuantiosas sumas en trincheras, fortalezas, túneles, fortificaciones de todas clases, y emplear decenas y decenas de miles de hombres en la flor de la juventud, y de técnicos, y de equipos y de recursos en la tarea de la defensa. Sabemos cuántas viviendas se hacen con lo que tenemos que dedicar a eso y cuántas escuelas.

Hemos hecho escuelas por miles: primarias, secundarias, tecnológicas, todos los niños y jóvenes de este país tienen escuelas; sin embargo, queremos hacer también escuelas de arte, una por provincia, vocacional y otras profesionales. Ahí va nuestro programita adelante poco a poco, porque nunca se satisfacen las necesidades, son ilimitadas; cuando has resuelto la escuela, el hospital, los medicamentos, entonces faltan casas, y cuando tienes las casas faltan otras cosas, faltan lugares de recreación y tienes que invertir en eso. Cuando ha llegado ya a un nivel de escolaridad de casi 9no grado, como el que tiene nuestro pueblo hoy día, se desarrollan otras aspiraciones culturales, y todas las provincias quieren tener sus escuelas de arte, sus grupos de teatro, de música y de danza.

¿No estarían mucho mejor invertidos en esas cosas los recursos que nosotros hemos tenido que gastar en estos 20 años en la defensa? ¿Para qué queremos las armas? ¿Para qué quiere un país socialista las armas? ¿Para qué necesita de carrera armamentista, para qué necesita de guerras? El socialismo, tal como yo lo interpreto, y lo interpretan todos los socialistas y lo interpreta todo verdadero revolucionario, no tiene nada que ver con las armas. Hay que estar loco para pensar en el mundo de hoy resolver esta contradicción por medio de las armas: la contradicción socialismo-capitalismo.

El que necesita las armas es el imperialismo, porque está huérfano de ideas (APLAUSOS). Para mantener este sistema oprobioso, para mantener todas estas situaciones de las que se han hablado aquí, necesita las armas, tiene que mantenerlas mediante la fuerza; pero si hay ideas, si existen ideas se pueden defender esas ideas y se pueden hacer que triunfen las ideas; las ideas no necesitan ni de las armas, en la medida en que sean capaces de conquistar a las grandes masas. La contradicción entre socialismo y capitalismo nadie puede pensar en resolverla por la fuerza, hay que estar loco para pensar en eso; y los que piensan en eso son los imperialistas, por ello mantienen bases militares en todas partes del mundo, amenazan a todo el mundo, intervienen en todas partes.

¿Dónde están las bases militares de los países socialistas? Estados Unidos posee cientos de bases militares, y tiene escuadras en todos los océanos del mundo. Aquí se ha hablado de Diego García, y se ha hablado de las Malvinas donde han instalado una base, quiere otra por allá, para sus locuras de la guerra de las galaxias, a 4 000 millas de Chile, en la Isla de Pascua. Está todos los días instrumentando la obsesión de buscar una isla, un islote, un pedazo de tierra, algo, para mantener su sistema de predominio por la fuerza, un sistema de saqueo sobre el mundo. Sí existe una filosofía de que al mundo hay que mantenerlo bajo el saqueo, y como el saqueo no se puede mantener más que por la fuerza, eso es lo que explica esa filosofía y esa fe ciega en las armas.

Si el socialismo no aspira a quitarle nada a nadie, ni un pedazo de tierra a nadie, ni explotar el trabajo y el sudor de nadie, realmente, ¿para qué necesita armas? Solo el imperialismo con sus continuas agresiones y amenazas es responsable de nuestros gastos en armas.

Parto de esa concepción y sé que todos los países socialistas conocen perfectamente lo que pueden hacer con esos recursos que se dedican a las armas. Y cuando lo digo con una completa seguridad no es que yo les haya escrito una carta a los dirigentes de los países socialistas preguntándoles si puedo plantear esto, o si están de acuerdo o no con esto, sino que la más elemental lógica me indica, me dice, me da la seguridad de que ese es el pensamiento socialista, y estoy seguro de que los socialistas, que no tienen los problemas que tienen los países del Tercer Mundo —aunque hay algunos países socialistas del Tercer Mundo—, también tienen una enorme preocupación por los peligros de guerra. No tengo la menor duda, y lo sé por las declaraciones que han hecho y sé cómo piensan, de que los países socialista apoyarían también al Tercer Mundo en esta lucha por resolver la crisis económica, el problema de la deuda y el Nuevo Orden Económico Internacional (APLAUSOS).

Cuando hablamos de abolir la deuda, hablamos de todas las deudas que tiene el Tercer Mundo con el mundo industrializado, no excluyo a los países socialistas (APLAUSOS). Cuando hablo del Nuevo Orden Económico Internacional y precios justos, no excluyo —ni mucho menos—a los países socialistas, y estoy seguro de que para ellos significará sacrificios, pero comprenderán y apoyarán.

Mencioné aquí la cuestión de los Derechos del Mar. Yo recuerdo cuando comenzó esa lucha por Perú, por Ecuador, por Chile, por México, ya los países socialistas tenían grandes flotas que pescaban en alta mar, ya nosotros, incluso, habíamos desarrollado una flota importante. Históricamente pescábamos en las inmediaciones de las costas de México, de Estados Unidos, de Canadá, de todas partes, cuando los límites de las aguas económicas eran 12 millas. A nosotros nos perjudicaban las 200 millas, sin embargo, nosotros no tuvimos ninguna vacilación en apoyar a los países latinoamericanos y del Tercer Mundo en esa demanda, en hablar con los países socialistas, en pedir que apoyaran, y los países socialistas apoyaron la demanda de las 200 millas. Lo conocen los peruanos, Mercado Jarrín, conoce eso, y lo conocen los que estuvieron en esos gobiernos. Y se afectaban considerablemente, puesto que tenían ya miles de millones invertidos en grandes flotas pesqueras. Nosotros nos afectábamos y fuimos de los que más defendimos lo de las 12 millas. Ahora se llegó a un acuerdo, pero Estados Unidos quiere ser dueño de todos los fondos marinos, fuera de las 200 millas, y exigen el privilegio de que sus transnacionales usando y abusando de sus tecnologías puedan explotar sin restricción alguna esos recursos para obtener cromo barato, minerales baratos, más baratos todavía, para arruinar aún más al Tercer Mundo que no tiene esas tecnologías para ir al Océano Pacífico, al Indico o al Atlántico a buscar minerales. ¿Qué porvenir nos depara?

En los acuerdos sobre los Derechos del Mar se contempla que las inversiones beneficien a todos los países. Estados Unidos no quiere aceptarlo, igual que algunos otros aliados suyos.

Yo no tengo la menor duda de que los países socialistas apoyarán esta causa; ahora, es muy importante que estemos conscientes de que esta no es una lucha solo de América Latina, debe ser una lucha de todo el Tercer Mundo, porque es lo que nos da la fuerza. Tienen los mismos problemas y algunos los tienen peores que nosotros, solo que América Latina es la que puede liderear esta lucha, es la que tiene más desarrollo social, incluso, más desarrollo político; una mejor estructura social, millones de intelectuales, de profesionales, decenas de millones de obreros, de campesinos, un nivel de preparación política, habla un mismo idioma.

Los africanos están en una situación más desesperada: ellos deben casi 200 000 millones, pero están peor todavía, más dependientes de los alimentos que les envían de cuando en cuando en medio de hambrunas desesperadas, una situación más terrible todavía, si cabe, que la de América Latina. Pero todos los países del Tercer Mundo, los que luchan en las Naciones Unidas, en el Grupo de los 77, los que lucharon por el Nuevo Orden Económico Internacional, tienen una conciencia de estos problemas.

En América Latina se habla casi un único idioma. Es verdad que aquí había interpretaciones en francés, inglés, portugués; los de habla portuguesa, que constituyen una parte importante de la población latinoamericana, escuchaban perfectamente en español y entendían, y nosotros los entendíamos a ellos cuando hablaban portugués; e, incluso, algunos de los países de habla inglesa, como el de Belice y el de Curazao, donde hablan papiamento —creo que así se llama el idioma que hablan—, incluso el de Haití, hablaron español aquí. De modo que la comunicación que existe en esta región no existe en ninguna otra región del Tercer Mundo: ni en Asia, ni en Africa, ni en alguna otra parte. Indiscutiblemente que la región del mundo que está en mejores condiciones de librar esta lucha es la América Latina, sería muy difícil en Africa poder hacer una reunión como esta que se ha hecho aquí, o en cualquier otra parte del Tercer Mundo. Es decir, hay un desarrollo político mayor, una estructura social mejor para esta lucha y la América Latina tiene mucha más potencialidad, no solo económica, sino también política.

Estos son principios básicos. No se trata de una sola idea, no es la sola idea de abolir la deuda; esto está asociado a la idea del Nuevo Orden. En la América Latina está asociado además a la idea de la integración, porque, incluso, si se logra la abolición de la deuda, si se alcanza el Nuevo Orden Económico, sin integración nosotros seguiríamos siendo siempre países dependientes. Si Europa no concibe que pueda vivir sin la integración, cómo pueden concebirlo estos países, numerosos países de diversos tamaños y niveles de desarrollo, unos son mayores que otros. Brasil, desde luego, tiene más posibilidades, pero aun Brasil necesita de la integración; Brasil necesita del resto de América Latina y el Caribe, y el resto de América Latina y el Caribe necesita de Brasil. Todos los países de este hemisferio necesitan la integración, por eso se habla de integración económica, que es otro de los puntos señalados por nosotros. Eso es esencial, elemental. Son ideas básicas. El problema de cuándo y cómo se va a instrumentar todo eso, es otra cosa. Yo creo que en la medida en que estas ideas salgan de las torres de marfil; en la medida en que estas ideas se hagan ideas de las masas, de la opinión pública, del pueblo; en la medida en que estas ideas se hagan las ideas de los obreros, de los campesinos y de los estudiantes, de los intelectuales y de las capas medias de América Latina, estas ideas, más tarde o más temprano, triunfarán, entre ellas la idea de la integración económica (APLAUSOS).

Está claro que si en una etapa histórica a los que les corresponde la responsabilidad de avanzar en una dirección no avanzan, las masas los sobrepasan, avanzan, y llevan a cabo los objetivos históricos (APLAUSOS).

Otra idea esencial es la siguiente, la idea de la unidad que hemos venido planteando desde el primer momento: unidad dentro de los países y unidad entre los países; dentro de los países, allí, donde haya las mínimas condiciones de unidad, y hoy se dan, por suerte, en la mayoría de los países de América Latina, no en todos, eso lo he explicado muy cuidadosamente. Nadie concibe una unidad con la tiranía de Pinochet, o con la de Stroessner, y hay algunos otros casos, pero no son tan abundantes. Es la idea de la unidad dentro, porque se necesita fortaleza interna para librar esta lucha, y la unidad entre los países de América Latina, y entre todos los países del Tercer Mundo, porque se necesita fortaleza externa. Buscar unidad con ciertos países industrializados, y estoy seguro de que esta lucha podría contar con el apoyo, incluso, de numerosos países industrializados, los que no son centro de poder mundial y que, en cierta forma, han sido afectados también por las políticas monetaristas y aventureras de la actual administración del gobierno de Estados Unidos.

Más bien creo que si esta lucha se lleva consecuentemente adelante, se quedan aislados Estados Unidos, con unos pocos socios, los mismos que se oponen a las sanciones al apartheid en Sudáfrica, los mismos que se oponen a firmar los Acuerdos sobre los Derechos del Mar. Estoy seguro de que si esta lucha se lleva adelante, hasta las últimas consecuencias, ellos se quedan aislados; por eso, van a tratar de dividir por todos los medios, amedrentar, intimidar. No tiene nada de extraño que en su nerviosismo hayan lanzado la cascarita de plátano que le lanzaron a Perú, y la provocación que le acaban de hacer a ese país.

Ahora bien, una cuestión importante, que se planteó aquí, por eso me he visto en la necesidad de extenderme. Díaz Rangel planteó —y es la segunda vez que me hace la trampa, porque ya en la reunión de los sindicatos hizo lo mismo, planteando una interrogante desde la tribuna; digo la trampa en el buen sentido, no en el sentido imperialista de la palabra— la cuestión relacionada con el diálogo, si debía dialogarse o no; yo mismo me puse a revisar un poco qué dije sobre esto; sé lo que dije, pero quise verlo con precisión, desde que hablé ya más ampliamente de este tema, qué dije.

Al hablar de estos problemas en la entrevista al periódico «Excelsior» —ustedes la tienen, porque ustedes han recibido muchos materiales; hay abundantes folletos de esos y ustedes tenían acceso, aunque tiempo estoy seguro de que no habrán tenido mucho, creo que ni Díaz Rangel lo ha tenido, porque si él lo hubiera leído bien, no planteaba la cuestión aquí, no preguntaba sobre el asunto (RISAS)— yo decía:

«Bloquear económicamente al Tercer Mundo, o intervenirnos por cuestiones de deuda, como hicieron en las primeras décadas de este siglo en Haití, República Dominicana y otros países; repartirse de nuevo el mundo para asegurar el suministro de materias primas y los mercados, como ocurría en otras épocas, hoy es absolutamente imposible.»La lucha por una demanda tan racional como la solución del problema de la deuda externa y relaciones económicas justas entre los países del Tercer Mundo y el mundo industrializado, es tan esencial para la supervivencia y el porvenir de los pueblos de América Latina, que contaría, sin duda, con el apoyo de todas las capas sociales y generaría una gran unidad interna en todos los países; así como también, con toda seguridad, una gran unidad de todos los países latinoamericanos, y contaría, sin la menor vacilación, con el apoyo entusiasta y decidido de todos los países en desarrollo de Asia y Africa.

«No albergo la menor duda de que, incluso, numerosos países industrializados apoyarán estos reclamos. Tampoco tengo dudas de que lo ideal y lo más constructivo, es que estos problemas sean resueltos mediante el diálogo político y las negociaciones. Sería la forma de llevar adelante, ordenadamente, soluciones esenciales. De no ser así, no hay dudas de que un grupo de países» —fíjense en esta idea, es muy importante—, «arrastrados por situaciones desesperadas, se verán obligados a adoptar medidas unilaterales. No es deseable que eso ocurra; pero, si ocurre, tampoco tengo la menor duda de que a ese grupo se sumarán todos los demás países en América Latina y en el resto del Tercer Mundo» (APLAUSOS).

Esa idea se vuelve a reiterar en una entrevista con un académico y un legislador norteamericanos, de la cual van a editar un libro, sobre todo con las partes económicas; también está impresa. Aquí se dice:

«…los países industrializados no tienen en estos momentos ninguna fórmula racional, efectiva, para enfrentar la crisis, no la tienen.»Yo creo que la dificultad principal está en la incomprensión de la naturaleza y la gravedad del problema. (…) ayudaría, incluso (…), a las empresas que comercian con esos países, a las empresas que producen mercancías para esos países, y los estados de los países acreedores no sufrirían ningún daño económico sino, por el contrario, incrementarían sus niveles de empleo y la utilización de sus capacidades industriales; sus bancos no sufrirían pérdidas, sus contribuyentes no tendrían que pagar impuestos adicionales.

«Si esto se entiende, si hay conciencia de esto, yo creo que se facilitaría considerablemente el camino de la solución, mediante diálogo, mediante acuerdos entre los países industrializados y los países del Tercer Mundo. Y como le decía anteriormente, lo único que se afecta es la demencial carrera armamentista, la frenética locura de las armas y de la guerra, y eso desgraciadamente en muy poco volumen. Es una medida saludable, porque empezaríamos a vencer la más bochornosa y peligrosa enfermedad de nuestra época. Si el Nuevo Orden Económico Mundial, proclamado y acordado por las Naciones Unidas, se aplica como complemento indispensable de la cancelación de la deuda, ello sí implicaría una mayor reducción de los gastos militares.»Si no se logra éxito en esto, ¿qué va a ocurrir?, que en vez de alcanzarse por un acuerdo negociado entre las partes, los países del Tercer Mundo lo van a imponer, no le quepa la menor duda. La esencia es esta: materialmente es imposible pagar la deuda y sus intereses; por esta razón tan elemental como comprensible, no podrá pagarse, costaría ríos de sangre imponer a los pueblos los sacrificios que esto implicaría, a cambio de nada. Ningún gobierno tendría poder suficiente para conseguirlo. Es una cuestión que bien vale la pena ser analizada, discutida y resuelta de común acuerdo entre acreedores y deudores, y no hay que olvidarse ni por un instante que la iniciativa está ahora en manos de las naciones a quienes se les exige tan monstruoso sacrificio.

«Si los países deudores del Tercer Mundo se ven obligados a decretar unilateralmente una suspensión de pagos, los países industrializados se quedarán sin la menor alternativa de acción posible. Un bloqueo económico, una invasión del Tercer Mundo, un nuevo reparto del globo, como en los siglos pasados, para asegurar las materias primas y los mercados, o cobrar la deuda, toda persona racional comprende que eso es sencillamente imposible. No podrían siquiera bloquear económicamente un solo país o grupo de países que se declararan en suspensión de pagos, porque suscitaría de inmediato la solidaridad de los demás.»Somos una gran familia, y los tiempos han cambiado mucho. Algunas locuras han quedado atrás, y otras, como varias de las que hemos analizado en esta entrevista, no tardarán mucho en seguirlas.»

Es decir, nosotros no hemos hecho una declaración de guerra a los países industrializados, les estamos diciendo lo que está pasando y lo que va a pasar. Yo digo: Es preferible que tomen conciencia de esto y nos sentemos a conversar, pero no conversar para pagar la deuda —entiéndase bien—, conversar sobre el Nuevo Orden Económico Internacional (APLAUSOS). Para imponerles una abolición de la deuda no es estrictamente indispensable conversar, pero para discutir el Nuevo Orden Económico es indispensable conversar, y si las bases están claras se puede conversar de las dos cosas: cómo se va a abolir la deuda, de qué forma. Les hemos ofrecido remedio para ellos mismos, para sus bancos. Debieran estar agradecidos de que decimos: bueno, va a pasar esto, y les estamos proponiendo soluciones para sus propios problemas.

Sigo pensando que lo ideal era que tomaran conciencia. ¿Pero acaso creo que la van a tomar? Claro, ahora están preocupados más que nunca, han empezado de verdad a preocuparse, y es bueno, es muy bueno que estén preocupados, lo malo es que sigan indiferentes por completo en medio de esta tragedia.

Si están conscientes, si entienden bien esto, y que la deuda es impagable, podemos sentarnos a ver qué forma elegante, piadosa se le da a la abolición de la deuda.

Si no toman conciencia, si la situación sigue evolucionando por el camino que lleva, va a ocurrir —y ya vemos ciertos amagos—, lo que hemos estado planteando: algunos países, desesperados, van a tomar decisiones unilaterales, y entonces van a tener la solidaridad de todo el resto de América Latina y del Tercer Mundo. Eso es seguro, de eso no tengo la menor duda.

Está fresco todavía el recuerdo de las Malvinas, cómo a pesar de la terrible situación política interna que había en este país, los pueblos de América Latina no vacilaron en apoyar al pueblo argentino, ni los pueblos del Tercer Mundo; aquí mismo en este salón había una reunión de cancilleres de los No Alineados en aquellos días de la guerra, aquí se conversó y se discutió con todos ellos, aquí vino el canciller argentino, aquí conversamos con los representantes de los países del Tercer Mundo, y casi de manera unánime apoyaron al pueblo de Argentina en la cuestión de las Malvinas.

Y en la lucha de las Malvinas nadie tenía nada que ganar ni perder económicamente, era una cuestión sentimental, afectiva, una cuestión de principio, de repudio al colonialismo. Pero en este problema que tiene que ver con la vida y con la muerte de todos los pueblos de América Latina y del Tercer Mundo, si un grupo de países desesperados, o incluso un grupo pequeño de países con algún peso económico inician esa batalla, lo van a apoyar, no tengo la menor duda, el resto de América Latina y del Tercer Mundo, diez veces más de lo que apoyaron a Argentina a raíz de la guerra de las Malvinas (APLAUSOS).

Como parte de esta lucha, nosotros hemos estado en contacto con los países de Africa y con los países del Tercer Mundo. Todos estos materiales con los cuales los han agobiado a ustedes, se han enviado a las Naciones Unidas, se han enviado muchos de ellos a los jefes de Estado, a los jefes de Estado de los países industrializados y a los jefes de Estado de los países del Tercer Mundo. Se ha estado trabajando y luchando, tratando de formar una conciencia que garantice la solidaridad. Y hoy ya hubo amagos, por poco se desata ya la solidaridad con Perú. Porque no le quepa a nadie la menor duda, ni la más mínima duda, que si el imperialismo toma medidas de esa índole contra Perú o cualquier otro país que se vea en la situación de tomar medidas unilaterales, aunque no sean radicales las medidas, y adoptan medidas de tipo económico contra ese país o contra cualquier otro en condiciones similares, esos países tendrán toda nuestra solidaridad, y estoy seguro de que tendrán la solidaridad de todos ustedes, de América Latina y del Tercer Mundo. No tengo dudas de eso (APLAUSOS).

Aquí no hay cartas ocultas en la manga. Esta es una estrategia abierta, clara y diáfana, y parte de esta estrategia ha sido crear una conciencia; uno de los objetivos fundamentales de la divulgación de todos estos materiales es crear conciencia para la solidaridad. Y estoy seguro, tengo la seguridad total de que ese resorte no fallará. El imperialismo podrá jugar con cascaritas de plátano, pero en cualquier momento resbala el propio imperialismo con su propia cáscara de plátano (APLAUSOS).

Hay otra idea esencial, y aquí Capriles demostró que captaba la esencia del problema cuando dijo: «Si les imponemos una suspensión de pago o una moratoria, tendrán que sentarse a discutir.» Vio en realidad la esencia de la idea.

Entonces, ¿cómo se va a instrumentar esto, cómo va a evolucionar? Empiezan a surgir fórmulas. Aquí se mencionó, incluso, que ya un teórico del imperialismo planteó un Plan Marshall. Cuando yo leí eso me reí, porque dije: El problema es tan grande que hacen falta, por lo menos, no uno, sino veinte planes Marshall. Y no tienen dinero para eso, a no ser que abandonen sus locuras bélicas. Ya han empezado a aparecer, como se aprecia, fórmulas de todo tipo.

Claro, es una idea esencial que si ellos no quieren por las buenas discutir el problema, hay que obligarlos a discutir el problema. Eso lo que significa es que la iniciativa está de parte de los países del Tercer Mundo. Recuerdo que cuando fui a las Naciones Unidas —y se debían entonces 335 000 millones—, nosotros estábamos planteando, dentro de las fórmulas de las Naciones Unidas, recursos equivalentes a 300 000 millones de dólares adicionales para el desarrollo en la década del 80. En aquella época estábamos pidiendo: por favor, miren, que la situación es grave, hacen falta recursos, hay que resolver estos problemas. Pero prestaron oídos sordos, hasta que se creó esta situación insostenible.

Ahora, como explicábamos nosotros en una ocasión, no estamos pidiendo, sino que ahora estamos dando y no es tan difícil dejar los brazos tranquilos, no meterse la mano en el bolsillo para extraer recursos y no dejarse seguir saqueando. Pero no hay que usar las armas para eso, nada, ellos no las pueden usar en esto contra los países del Tercer Mundo, ni la guerra de las galaxias les sirve para cobrar la deuda, la deuda no la cobran ni con armas espaciales, ni con armas nucleares, con nada podrán cobrar la deuda. Como nosotros decíamos en las Naciones Unidas, con bombas se podrá matar a los hambrientos, a los incultos, a los enfermos, pero no se puede matar el hambre, la ignorancia, la enfermedad, la pobreza (APLAUSOS).

Esta vuelve a ser una lucha del espíritu, de la conciencia contra la tecnología, y toda su tecnología frente a la realidad de más de 100 países en esta situación, que tienen todo su derecho, que tienen toda su razón, no les sirve de nada realmente para contrarrestar nuestra acción unida. Es lo que nosotros estamos planteando.

Y, claro, se resolverá esto. Lo ideal es un consenso previo. ¿Pero llegará el consenso previo de los países deudores de América Latina antes de que se desate la crisis? Lo ideal es un consenso previo y una discusión con los acreedores, ¿pero ocurrirá eso? El más probable desarrollo de los acontecimientos es que se desaten crisis serias y a partir de esas crisis demuestren interés entonces en negociar, es lo más probable. Nadie puede predecir con exactitud; pero yo nunca he creído realmente que se va a producir ese consenso previo antes de la crisis, aunque no lo veo imposible. Puede ser que a medida que se agrava la situación, ese consenso previo entre los deudores se produzca, es posible; no es imposible, lo que no lo veo muy probable.

Ahora, si esta lucha continúa, si las masas toman conciencia, si cada ciudadano de nuestros países entiende el problema, las posibilidades de influir y crear condiciones favorables se incrementan; un gobierno solo no puede librar esta lucha, entonces pudiera influirse en la idea de que se reúnan, que adopten una política y se adopte previamente una decisión firme y correcta.

En fin, he explicado todo esto para que ustedes conozcan cómo pensamos y que no es una guerra declarada de antemano, pero conocemos bien el egoísmo de los explotadores, de los saqueadores y vislumbramos el posible curso de los acontecimientos, aunque nadie puede asegurarlo; sin embargo, hay que estar preparado para todo, hay que estar preparado, eso es muy importante.

He hablado fundamentalmente del aspecto económico del problema; no voy a extenderme mucho más, porque realmente quedaban otros tres importantísimos aspectos.

Nosotros decimos: es impagable. Pero impagable por razones matemáticas, económicas, no implica un juicio moral del problema, o legal, o político del problema. Pero nosotros decimos también: es un imposible político. Los gobiernos no están en condiciones, en ningún país de América Latina, de aplicar esas medidas del Fondo Monetario, en ninguno; ni a sangre y fuego pueden hacerlo. Lo intenta Pinochet y se le ve envuelto en una crisis creciente. Se conoció hoy la noticia de la renuncia del jefe de los carabineros que llevaba un montón de años en el cargo, con motivo del brutal asesinato de tres ciudadanos chilenos que fueron secuestrados y degollados.

Casualmente, nosotros habíamos recibido hace tres días una carta de la familia de una de las víctimas, que dejó cuatro hijos de 11, de 6, de 4 y de 2 años, enviaron una carta impresionante, con un autorretrato y una impresionante poesía que hizo él y parecía que se había hecho para él. Estos factores, sí, tres víctimas, pero ya Pinochet tiembla, se estremece el régimen ante la protesta de la opinión mundial y sobre todo la protesta del pueblo, la ira del pueblo, la irritación del pueblo (APLAUSOS). No podrá mantenerse mucho más tiempo en el poder.

Los gobiernos de la apertura democrática, ¿cómo podrían aplicar esas medidas en condiciones en que los niveles de vida se han reducido a la mitad en muchos de ellos? De México, país de régimen constitucional estable, llegan noticias de que en los últimos 18 meses se había reducido en un 33% el poder adquisitivo de la población y en los últimos 30 meses, un 50%. Vemos los esfuerzos heroicos que realiza el gobierno mexicano para tratar de salir de la crisis y pagar la deuda; sin embargo, a lo largo de 1985 ha disminuido sostenidamente el saldo imprescindible de su balanza comercial.

El superávit comercial de los tres principales países exportadores, Brasil, México y Argentina, que en el año 1984 fue de casi 30 000 millones, este año 1985 ascenderá, apenas, a 20 000 millones, y se tienen que seguir pagando intereses ascendentes a 12 000 millones el primero, 12 000 millones aproximadamente el segundo y de 4 000 a 5 000 millones el tercero. Es una situación muy difícil, inmanejable.

A los gobiernos democráticos se les hace muy difícil aplicar indefinidamente las medidas que impone el Fondo Monetario, cada vez peores medidas. Significaría una crisis política en los países intentarlo, si Pinochet a base de matar no puede ya, ¿cómo podría lograrlo un gobierno democrático sin destruirse a sí mismo? Es un imposible político, simplemente, cobrar esa deuda, exigirle al pueblo los sacrificios que requiere el pago de esa deuda.

Decíamos que es un imposible moral. Casi es innecesario abundar en ese elemento que tanto se planteó aquí, que con tanta fuerza lo plantearon todos y, en especial, los cristianos. Es uno de los puntos que nosotros hemos estado planteando.

Sí puede haber casos, y nosotros lo admitimos, en que se hizo alguna inversión útil con esos créditos, una parte pequeña del conjunto de la deuda se invirtió en cosas útiles; pero todos sabemos que una gran parte se invirtió en armas, se despilfarró, se malversó, se malgastó, y sabemos, además, que una gran parte se fugó, ni siquiera llegó a la América Latina. Creo que fue el compañero Líber Seregni el que señaló que los latinoamericanos tenían 160 000 millones de dólares depositados en el exterior, y ese es un cálculo conservador, posiblemente sea más. El dinero se fuga en esas condiciones económicas, con una inflación constante, una moneda debilitada, un dólar sobrevaluado, altos intereses en Estados Unidos, no queda un centavo, no queda nada.

Todavía en la actualidad se están fugando 10 000 millones de dólares por año, ¡diez mil millones de dólares! Pero en esos años hubo un país —creo que fue Venezuela— donde en un período de tiempo, según el Banco Mundial, por cada dólar de préstamo recibido salía un dólar 23 centavos; es decir, no solo salía el dólar que llegó o que no llegó a arribar a Venezuela, sino que de las reservas o de las exportaciones de Venezuela salía un dólar 23 centavos, a depositarse en el exterior.

¿Ese dinero va a regresar? ¿Cuáles son las apelaciones para que lo haga? ¿Con este cuadro va a regresar? ¿Y quién puede soñar con crear esas condiciones ideales, perfectas, tan atractivas que el dinero, generoso, regrese a los países solito, caminando, nadando, nadando incluso contra la corriente del Golfo? (RISAS) Eso no lo cree nadie, ni se lo imagina nadie. Es utópico. Todas esas cosas sí son idealistas, todas esas cosas sí son utópicas y no lo que nosotros estamos planteando.

¿Qué se hizo ese dinero? ¿A quién se lo van a cobrar ahora? Aquí se pusieron ejemplos que son desgarradores, como cuando Edgardo Enríquez preguntó desde esta tribuna que si él tiene que pagar el dinero que se le entregó a Pinochet para asesinar a sus hijos, para asesinar a su nieto y para asesinar y desaparecer a otros seres queridos.

Aquí lo dijo con elocuencia también la compañera indígena, de Ecuador, cuando preguntó: ¿Qué habían recibido en sus comunidades, si una escuela, si un hospital o algo parecido? Ahora tenían que pagar.

Mucha gente explicó todos esos aspectos morales. Alguien dijo, creo que fue el de Belice, que la legislación inglesa establecía que deuda por juego no se paga, expresando con ello un elemento de carácter legal. Yo he citado el ejemplo de que alguien pida prestado 1 000 dólares, vaya a un casino, lo gaste y después al hijo, de cinco años, le quieran cobrar los 1 000 dólares. Esto, desde el punto de vista moral, es insostenible, y es muy importante porque no se trata solo de que no se puede. No se puede es un argumento bastante fuerte, pero no se debe es un argumento más fuerte todavía (APLAUSOS). Como se dijo aquí también y se repitió, está contra los más elementales derechos humanos.

Tanto que hablan los occidentales de los derechos humanos y resulta que con sus métodos —y yo se lo he dicho a algunos norteamericanos— asesinan todos los días miles de gente. ¿A quién responsabilizar de ese millón de niños que se muere en América Latina de menos de un año, antes de cumplir el primer año de vida? Aquí mismo, en esta sala, en un encuentro de pediatras, el Director de la UNICEF dijo que si en América Latina existieran los niveles de sanidad y de salud que tienen los niños de Cuba, un nivel de mortalidad infantil no mayor de 15 por 1 000 —a 15 llevamos el año pasado ese índice— nacidos vivos en el primer año de vida. Como hemos reducido considerablemente los índices de mortalidad de uno a cinco años, entre cinco y quince; como hemos prolongado los niveles de vida que están ya a la par con los de Estados Unidos; como estamos compitiendo con ellos en índices de salud a pesar de ser Cuba un país del Tercer Mundo, por el esfuerzo de nuestros médicos, de nuestras enfermeras (APLAUSOS); porque la Revolución se ha ocupado de la salud y porque no hay niños desnutridos, como no hay niños ni descalzos, ni pordioseros, ni hay drogas, ni hay prostitución, ni hay juego en nuestro país. Estos éxitos son conocidos (APLAUSOS).

En una conversación con Frei Betto no hace mucho tiempo, le decía: si la Iglesia fuera a establecer una sociedad regida por sus propios principios, haría una sociedad más o menos como esta que estamos construyendo nosotros, porque no creo que aceptaría la prostitución, ni el juego, ni la droga (APLAUSOS). ¿Qué puede tener más fuerza moral que la obra humana de una revolución, que evita a las mujeres la tragedia de la prostitución, lacre terrible en nuestros países como lo es la droga, el juego, la mendicidad? Nosotros, como subproducto de una Revolución que ha traído justicia al pueblo, hemos erradicado esas calamidades sociales, al igual que la insalubridad, el analfabetismo y el desempleo.

Pues bien, ¿qué decía el Director de la UNICEF? Que si los países de América Latina tuvieran los niveles de salud de Cuba, se salvarían 800 000 niños todos los años, ¡ochocientos mil niños! Y si el Director de la UNICEF, un organismo de las Naciones Unidas, dice esto, yo pregunto: ¿Y quién mata a esos 800 000 niños de menos de un año todos los años? (APLAUSOS) ¿Y quién mata a otros millones de niños entre 1 y 15 años? ¿Y quién reduce los promedios de vida a 40, 45 y 50 años en tantos lugares y durante siglos? Ha venido ocurriendo y sigue ocurriendo para vergüenza de todos nosotros. Es la explotación, el colonialismo ayer, el imperialismo hoy, ¿y esas vidas no cuentan? Y los millones que crecen con retraso mental o defecto físico, ¿quién ocasiona todo eso, quién es el culpable, quién es el responsable?

Si vamos a analizar con lógica y con principio estos problemas, es el imperialismo.

El hecho de que haya 110 millones de desempleados y subempleados, ¿quién tiene la culpa de eso? Hay que empezar a buscar el culpable. No basta con estar señalando los números y las estadísticas, sino preguntarse el porqué y preguntarse también cuánto tiempo más puede seguir soportando esa situación.

El cobro de esta deuda y el sistema injusto de relaciones económicas es la más flagrante y más brutal violación de los derechos humanos que puedan concebirse. Aquí se habló de que esa deuda está pagada, quién sabe cuántas veces, con lo que nos roban. Solo el año pasado nos robaron 20 000 millones por esa vía del intercambio desigual, 10 000 millones por fuga de capitales, 37 300 millones de intereses, y de 4 000 a 5 000 por la sobrevaloración del dólar. Son 70 000 millones en un solo año, 70 000 millones saqueados; ingresaron 10 000 millones, de inversiones, algunos préstamos, y salieron 70 000 millones, que se pueden contabilizar. Y no está contabilizado el daño ocasionado con las medidas proteccionistas, el dumping y todas esas prácticas que llevan a cabo contra nuestros países.

¿Puede tener porvenir un continente en esas condiciones? ¿Puede tener justificación semejante sistema? Además, desde el punto de vista moral fue el Tercer Mundo, y sobre todo América Latina, quien financió el desarrollo de Europa y de Estados Unidos durante siglos. De esas minas de oro y de plata de que habló Guayasamín aquí, del Potosí y de muchas otras minas, donde no fueron solo 4 millones, como dijo él que perecieron durante siglos en el Potosí. En México solo, en los primeros años de la conquista, de 6 millones de habitantes, la población se redujo a 2 millones; 4 millones solamente en los primeros años que siguieron a la conquista, por la explotación, el maltrato, la esclavización y hasta por las enfermedades que trajeron los europeos. No son 4 millones, son decenas y decenas de millones los que han entregado su vida al trabajo esclavo, y no solo hijos de América Latina, sino también hijos de Africa.

En Estados Unidos, la esclavitud duró casi un siglo después de la famosa Declaración, donde proclamaron solemne e hipócritamente que todos los hombres nacían libres, iguales y a todos les concedía el Creador el derecho a la libertad y a la vida. Derechos sí, pero para los blancos europeos, no derechos para los esclavos, los hombres libres traídos de Africa y esclavizados en este hemisferio; no para los indios que fueron exterminados aun después de la famosa Declaración de Independencia y después de sus verdades evidentes.

¿Quién financió el desarrollo de los propios Estados Unidos? Fueron los esclavos e indirectamente nuestros pueblos, los indios y negros de América Latina y el Caribe que al financiar a Europa, también los financiamos a ellos. Y ahora los continuamos financiando, históricamente los países del Tercer Mundo hemos financiado el mundo capitalista desarrollado. Entonces, ¿por qué no puede ser abolida esta deuda? Ahora nos exigen que paguemos. Me recuerda lo que dijo el compañero de Haití, que los esclavos tuvieron que indemnizar a los esclavizadores por su libertad. Los trajeron de Africa, los separaron de las familias, los trataron de la peor forma que se puede tratar a un ser humano, los explotaron, los mataron de mil formas diferentes y después estuvieron como 100 años pagando a los colonizadores indemnización por su libertad. Pues yo creo que nosotros debemos conquistar nuestra libertad y no indemnizar a ninguno de nuestros opresores (APLAUSOS).

Aquí se ha hablado de argumentos, incluso, jurídicos. López Michelsen habló de ejecución imposible; otras veces hemos dicho razones de fuerza mayor; pero, en fin, a todas estas razones morales, políticas y económicas se les puede añadir un conjunto de razones jurídicas: ¿Quién contrató? ¿Quién ostenta la soberanía? ¿En virtud de qué concepto puede decirse que el pueblo se comprometió a pagar y recibió o concertó esos créditos? Si la mayoría de esos créditos los concertaron con dictaduras militares, represivas, sin ninguna consulta popular. ¿Acaso las deudas o los compromisos que hagan los opresores de los pueblos, tienen que ser pagados por los oprimidos? ¿Dónde está el fundamento filosófico moral de esa concepción o de esa idea?

No se consultaron los parlamentos, el principio de la soberanía se violó, ¿qué parlamentos han intervenido en este endeudamiento y conocieron esto? ¿Quién conoció de las discusiones, dónde votaron? Hipotecaron de tal manera nuestros países que se debe más de 17 000 dólares por kilómetro cuadrado en la América Latina y el Caribe, ¿y quién los hipotecó? Habría que preguntar, ¿los pueblos la hipotecaron, quién ejerce la soberanía, quién ostenta la soberanía, cómo puede haber compromisos a espaldas de la soberanía del pueblo? (APLAUSOS).

Aquí se ha hablado de la continuidad de este esfuerzo. Sí, habrá continuidad, no porque hagamos una organización aquí, no, se ha cumplido estrictamente lo propuesto, ni una declaración, no; ha habido muchas por países, pero se ha cumplido estrictamente con la convocatoria. Esto es un movimiento. Próximamente habrá una reunión de parlamentarios en Uruguay, del 10 al 13 de octubre, para discutir la deuda externa. Qué magnífica oportunidad integracionista, unitaria, que los parlamentos vayan allí a discutir una deuda que ellos no aprobaron, y analizar el problema.

Creo que debemos darle, en primer lugar, un gran apoyo a esa reunión parlamentaria, comprendiendo la enorme importancia de ese evento. Me parece que será el próximo hecho de gran trascendencia para crear conciencia en torno a estos problemas. De modo que por dondequiera que se analice esta cuestión, son muy sólidas, muy fuertes, irrebatibles las razones; es, además, un problema que les toca a todos muy de cerca, mucho más que cualquier otro problema, porque las mujeres lo expresaron aquí, los obreros lo expresaron, los campesinos, las capas medias, todos han expresado de qué manera les afecta esta situación a cada uno de ellos.

Nosotros no hemos estado planteando consignas subversivas. No hemos estado planteando la revolución social, hemos dicho, por el contrario: no podemos esperar que venga primero el socialismo para resolver este problema; este problema es urgente, inmediato, hay que resolverlo. Para resolverlo hay que unir a todos, a todas las capas, menos a la minoría insignificante que está vendida al capital financiero internacional, que está vendida al imperialismo. Aquí caben todos, incluso, los industriales que hablaron en esta sala, o banqueros, hombres de empresa, agricultores, caben todos. Es lo bueno que tiene precisamente esta lucha, que puede ser y debe ser una lucha muy amplia para resolver estos problemas que no pueden esperar a que nuestros pueblos tengan una conciencia socialista, a que se reúnan todos los factores subjetivos, que están por detrás de los factores objetivos en este momento, aunque avancemos rápido, ni sería, a mi juicio, prudente, en un momento en que se está librando una batalla decisiva, por la independencia de nuestros pueblos. Porque, ¿cómo puede llamarse independiente un gobierno y un país que tiene que ir todos los meses a discutir con el Fondo Monetario Internacional lo que tiene que hacer en su casa? Es una ficción de independencia, y nosotros vemos esto como una lucha de liberación nacional, que puede agrupar de verdad, y por primera vez en la historia de nuestro hemisferio, a todas las capas sociales en una lucha para alcanzar su verdadera independencia.

No podemos plantear como prerrequisito el socialismo. No estamos recomendando el socialismo, por supuesto, tampoco lo estamos desaconsejando (RISAS Y APLAUSOS), ¿comprenden? Lo que no me parece correcto convertir eso en centro de la lucha. Yo creo que de todas formas esta profunda crisis les va a traer una elevada conciencia a nuestros pueblos. No creo que nos alejemos del socialismo, a medida que las masas tengan conciencia, creo que nos acercamos de todas formas a las perspectivas de una sociedad más justa; pero sería erróneo ahora plantearse el objetivo del socialismo, esto es un problema urgente que hay que resolver; creo que si hay una conciencia, si los trabajadores, los campesinos, los estudiantes, los intelectuales, los empresarios tienen una conciencia clara del problema, se puede aislar a los vendepatrias, a los que están al servicio del imperialismo y ganar esta batalla.

Me imagino que los gobiernos tomen medidas, para que no se escape un centavo. Puedo decir que aquí en este país en 26 años de Revolución no se ha escapado un centavo, una divisa, en 26 años (APLAUSOS). Aquí no hay subfacturación, ni sobrefacturación, ni nada parecido a eso. Pero bien, no es eso lo que estamos planteando, habrá que tomar, dentro de las condiciones actuales, todas aquellas medidas que conduzcan a evitar el despilfarro, la fuga de divisas y todo eso; pero nosotros, por norma, en todo este problema hemos evitado analizar cuestiones relacionadas con los asuntos internos de cada país. Estamos planteando el principio general de la unidad, de la unidad entre los países, la unidad entre los países del Tercer Mundo, pero evitamos sugerir medidas de tipo interno y es correcto actuar así, no tendría ningún sentido, ni sería prudente que nos pusiéramos a estar haciendo recomendaciones sobre qué cosas creemos que hay que hacer dentro. No significa que hayamos renunciado a nuestros ideales revolucionarios, ni a nuestra concepción socialista, sino —repito—, en esencia, que vemos esto como una gran lucha por la liberación nacional contra fuerzas poderosas, y que podemos generar las fuerzas suficientes para llevar adelante esta lucha.

Ya veremos cómo transcurren los meses venideros, cuál es la evolución de los acontecimientos, porque la crisis no aguanta ya mucho más. Creo que aceleradamente hay que formar conciencia.

Aquí se han pronunciado palabras admirables, se han recibido mensajes muy alentadores. A los que digan que nuestros planteamientos son radicales, aquí está la carta del cardenal Arns, de Sao Paulo, ustedes la oyeron. Si me permiten le dedico unos minutos a leer de nuevo los puntos esenciales, porque creo que después de todo el debate tienen más valor todavía.

«Primero, no hay posibilidades reales de que el pueblo latinoamericano y caribeño se responsabilice por el peso del pago de las deudas colosales contraídas por nuestros gobiernos. Ni siquiera es viable continuar pagando los altos intereses a expensas del sacrificio de nuestro desarrollo y bienestar.»Segundo, el problema de la deuda, antes de ser financiero, es fundamentalmente político, y como tal debe ser encarado. Lo que está en juego no son las cuentas de los acreedores internacionales, sino la vida de millones de personas que no pueden sufrir la permanente amenaza de medidas recesivas y del desempleo que traen la miseria y la muerte.

«Tercero, los derechos humanos exigen que todos los hombres de buena voluntad del continente y del Caribe, todos los sectores responsables, se unan en la búsqueda urgente de una solución realista para el problema de la deuda externa, como forma de preservar la soberanía de nuestras naciones y resguardar el principio de que el compromiso principal de nuestros gobiernos no es con los acreedores, sino con los pueblos que representan.»Cuarto, la defensa intransigente del principio de autodeterminación de nuestros pueblos requiere el fin de la interferencia de organismos internacionales en la administración financiera de nuestras naciones. Considerando que el gobierno es cosa pública, todos los documentos firmados con tales organismos deben ser de inmediato conocimiento de la opinión pública.«Sí, y podemos pedir más: que las discusiones del Fondo Monetario y del Banco Mundial la publiquen por radio y televisión a la luz del mundo, como hemos hecho con nuestro diálogo (APLAUSOS).»Quinto, es urgente el establecimiento de bases concretas de un Nuevo Orden Económico Internacional, en el cual sean suprimidas las relaciones desiguales entre países ricos y pobres y asegurado al Tercer Mundo el derecho inalienable de regir su propio destino, libre de la injerencia imperialista y de medidas expoliadoras en las relaciones de comercio internacional.»

Dicen que las tesis que estoy defendiendo son radicales, pues bien, ¡Yo suscribo ciento por ciento este programa de cinco puntos de ese ilustre hijo de Brasil, que es Paulo Evaristo, Cardenal Arns! (APLAUSOS) Espero que no digan ya que son extremistas las ideas. Y le añadiría solo un sexto punto, que es la integración económica de América Latina; y un séptimo punto que se percibe en su intención: Esta es una lucha por los pueblos de América Latina y el Tercer Mundo, por la vida de 4 000 millones de personas que sufren y padecen las consecuencias de este orden económico inhumano e injusto.

No se ha sacado ningún documento, ni hace falta. Esto no tenía por objeto sacar un documento, sino sacar una conciencia, tomar una conciencia; digamos, ese fue el objetivo fundamental de este diálogo. Y creo, ciertamente, que hemos tomado una conciencia, una fuerte conciencia. Incluso, los que hemos estado en esto durante tiempo nos sentimos más fortalecidos, más convencidos, más seguros de la justeza, después de haber escuchado decenas y decenas de brillantes intervenciones de personas que han demostrado aquí grandes talentos. y ha sido verdaderamente un premio, un regalo sin precedente a nuestro pueblo, que le permitió seguir de cerca, día a día, hora a hora, minuto a minuto este diálogo. Realmente nos sentimos profundamente agradecidos.

Lo que necesitamos es esa conciencia. Ninguna iglesia salió de un documento. La independencia de los pueblos de América Latina no salió tampoco de un documento, sino que en una hora determinada, en un momento determinado, las iglesias, los grandes movimientos espirituales y políticos surgieron de una crisis espiritual o política y de una conciencia. Ahora estamos en medio de la crisis y hemos adquirido una conciencia.

Estoy seguro, como lo están ustedes, de que nuestro movimiento, nuestra lucha, marchará adelante y alcanzaremos la victoria.

Muchas gracias.

(OVACION)

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ENSAYO

El ostracismo de un disidente

EL OSTRACISMO DE UN DISIDENTE

Vladimir Cerrón

Las desviaciones ideológicas de la izquierda no solo pueden ser entendidas cuando se orientan hacia la derecha, sino también hacia la ultraizquierda. Mariátegui decía que todo extremismo de izquierda era tan igual que un extremismo de derecha. Entendido así, debe quedar claro que el sectarismo, el dogmatismo, el purismo y el infantilismo de izquierda, no son más que la antesala del extremismo de izquierda.

Lenin combatió las desviaciones de izquierda que rechazaban todo compromiso con otros partidos, afirmaba que “no se puede ignorar que toda la historia del bolchevismo, antes como después de la revolución de octubre, está llena de casos de táctica, de maniobras, de conciliación y de compromisos con otros partidos, incluidos los partidos burgueses».

Frente a esta realidad el Partido debe aplicar la dosis necesaria que le permita posicionarse y ganar un mejor espacio de lucha en el afán de lograr sus objetivos, pero existen militantes que no comprenden que para llegar a la cima hay que hacer un movimiento en zigzag, que implica necesariamente algunos acuerdos, desacuerdos, retrocesos, avances, descansos, etc.

Justamente de eso trata una buena estrategia, de hacer que el adversario quede descolocado, y si es posible también los nuestros, excepto la dirigencia. Cuanto más tiempo dure el asombro, el Partido irá avanzando. Lenin decía que solo se puede vencer al enemigo más poderoso utilizando de manera cuidadosa, prudente, minuciosa, diestra y obligatoria su más mínima «fisura».

Los que no han entendido estas premisas, prefieren patear el tablero y en un falso puritanismo renunciar a las filas del Partido, en el afán de buscar una especie de purificación ante las masas. Lo cierto es que no son más que oportunistas que esperan el momento político “adecuado” para justificar una traición encubierta de renuncia principista, al ver truncadas sus expectativas de superación dentro del Partido.

Los congresistas disidentes, al renunciar al Partido, creen que han ganado, pero de ninguna manera esta circunstancia es cierta. Considerando que, legislativamente sin bancada no tendrían ni el número de firmas para aprobar, modificar o derogar una ley.

En la función fiscalizadora, sin partido no habrá una orientación política clara, una posición de clase o una misión específica para promover una interpelación o censura a algún alto funcionario, porque estas actividades buscan objetivos políticos y no de otra naturaleza. Además, se pierde la fuerza moral para el control político, ¿cómo podría un traidor a su partido darse la licencia de fiscalizar a otra autoridad política que se supone ha traicionado también la confianza del pueblo?

La facultad de representación se ve reducida, porque la población sabe que el congresista disidente ya no representa a un partido, a una bancada, ni a una comisión parlamentaria. El pueblo se preguntará ¿a quién representa?, y se responderá: solamente a él y a su familia.

El congresista disidente afecta a la población como delegado de sus votantes, porque al no integrar la Mesa Directiva, no pertenecer a una bancada, no ser miembro de alguna Comisión, al estar desprovisto de herramientas políticas y no poder solucionar nada, lo convierte en un Llanero Solitario. Consecuentemente, los pobladores se ven obligados a recurrir a otro partido, a otra bancada, a otro congresista, echando al pueblo, sin mayores opciones, a los brazos de un partido reaccionario.

Frente a este escenario, al disidente no le queda más que esforzarse por convertirse en un actor folklórico, queriendo trasmitirle al pueblo que son la reserva “moral”, los sujetos imprescindibles, alucinando ser de todo para satisfacer solamente su ego, actual cicuta del político. En este camino veremos las posturas más infantiles de estos tránsfugas, como la de imitar a políticos de antaño poniéndose de espaldas en un discurso presidencial, creyendo que con esta “genuina” acción han resuelto los problemas sociales, cuando en realidad el pueblo los ve como bufones.

Muchos de ellos no invirtieron en sus campañas, lo hizo el pueblo, por lo menos eso sucedió en Perú Libre, los hoy disidentes estaban desempleados todos y se les eligió por cuestiones estrictamente políticas. Se van no por fines principistas, sino por la necia creencia que serán luego gobernadores regionales, alcaldes, etc., cuando no saben que ganaron por el arrastre partidario, salvo alguna excepción.

Finalmente, debemos puntualizar que la actitud de un disidente no es del todo inocua al Partido, con mayor razón si es de izquierda, pero es más dañina al pueblo porque el derrotero elegido por estos conduce a perder una representación popular en el Congreso para el cual fueron delegados, además de fortalecer a la derecha parlamentaria.

Congresistas dan la espalda a Dina Boluarte en mensaje a la Nación
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ENSAYO

Las Ideas y la Ideología en el Perú

LAS IDEAS Y LA IDEOLOGÍA EN EL PERÚ

Por Jaime Cerrón Palomino

Ofrecer al lector la diversidad de doctrinas y corrientes de pensamiento que se han difundido en el período republicado de nuestra historia implica necesariamente ingresar al plano de las ideas y definir lo que se entiende por ideología.

Resulta que las ideas, según Federico Engels (1), obedecen a ciertos móviles, generados unas veces por objetos exteriores y otras por ambiciones personales, es decir, por factores subjetivos. Sin embargo, el descubrimiento de esos móviles no es lo fundamental. Hay necesidad de revelar los resortes que se mueven detrás de esos móviles, porque esos resolver, constituyen las fuerzas determinantes que hacen que los hombres actúen históricamente. Así pues, todo aquello que circula en la cabeza de los hombres, son al final de cuentas, efecto de causas materiales, que son presentadas por pensadores o profesionales de la filosofía bajo un ropaje ideológico e incluso fantástico.

Ahora bien, el estudio de las ideas o teorías que recorren en el medio social, es de interés para todos nosotros, porque al encontrar una heterogeneidad de criterios en torno a problemas cardinales, como el progreso de una nación o las causas de su atraso, la cultura acumulada por una élite frente a la abultada ignorancia de sectores marginados, la explotación de la mano de obra y la discusión acerca de las formas de abolirla, suscita obligadamente explicaciones divergentes que nos desconciertan cuando observamos que ciertas ideas plausibles son desplazadas por decisiones no siempre justificadas. Son pues ilustrativas las frases de Marx y Engels (2) cuando al analizar estos casos, señalan que las ideas de quienes carecen de los medios materiales y espirituales para producir, se someten a las ideas de la clase que tiene a su disposición los medios para producción material, por ende, espiritual. Así las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época.

La ideología que, según el filósofo francés Antonine Destutt de Tracy (1754-1836) es la “ciencia de las ideas” o según los italianos Gallupi y Rosmini “el estudio de las ideas esenciales en el ser humano”, para Marx no es otra cosa que el “enmascaramiento” de la realidad económica por las clases dominantes. Ya Maquiavelo (1469-1527), en el Siglo XVI, había advertido que muchas veces no se daba la coincidencia entre la “realidad política” y las “ideas” vertidas acerca de esa realidad política. Más tarde, Hegel (1770-1831), distingue entre: “conciencia desgarrada” y “conciencia desdichada” para indicar que la conciencia en su desarrollo histórico, sufre este disloque. Precisamente por ello, años después, Nietzsche (1844-1900) y Sorel (1847-1922) dirigirán sus esfuerzos a “desenmascarar” ideologías.

La polémica de si la ideología constituye o no una ciencia, fue dilucidada también por Wilfredo Pareto (1848-1923), para quien la ideología es una teoría no científica, puesto que no describe objetivamente la realidad social, desde que apenas es un conjunto de normas encaminadas a la acción. Empero, corresponde Kark Manheimn habernos aclarado que las ideologías pueden en unos casos ocultar y en otros revelar la realidad social, aunque es sabido que, en el caso de los pensadores al servicio de las clases dominantes, lo único que hacen es oscurecer la realidad. Quizá por ello, Sastre (1905-1980) denomina ideólogos a los filósofos no creadores, porque se limitan a explorar y explotar lo descubierto por pensadores auténticos. Para Jean Paúl no es difícil descubrir quién es filósofo y quién ideólogo. Por ejemplo, el existencialismo no pasa de ser una ideología; en cambio, el marxismo es filosofía, porque encierra ya no la sola especulación, sino la exigencia de una praxis comprometedora.

El debate de si es posible o no que brote de nuestro propio suelo una filosofía propia para resolver problemas específicamente latinoamericanos o exclusivamente peruanos ha dividido a nuestros pensadores en dos vertientes. La primera, sostenida entre otros por Augusto Salazar Bondy (3), para quienes por el estado de subdesarrollo y atraso en que viven las comunidades indohispanas no es posible elaborar una filosofía genuina propiamente americana, pero que será posible hacerla, una vez que se rompa la dominación; entre tanto lo que toca al Perú o cualquier otra república latinoamericana es “adoptar” un istmo europeo, es decir, pensar en tierra americana con los ojos puestos en Europa. La otra tendencia, formulada principalmente por César Guardia Mayorga (4), para quien, tomando las ideas troncales del materialismo histórico, concluyen que la filosofía no puede tener una etiqueta nacional o continental porque aspira a descubrir leyes de carácter universal, válidas para el conjunto de la realidad objetiva, en su propósito cada vez más creciente de acercarse a la verdad.

En efecto, lo expuesto por Guardia, es cierto, porque las tesis atomísticas dadas por Demócrito en la Grecia antigua o la teoría heliocéntrica sustentada por el polaco Copérnico no han sido aprobadas sólo por la hélade esclavista o por la Polonia de los tiempos modernos. El régimen de castas aplicado diestramente por los esclavizadotes de Egipto y la India no han servido sólo para Oriente, han sido también puestas en práctica por los peninsulares en la superficie americana y defendido ardorosamente hasta muy entrada la república tanto por Bartolomé Herrera como por Deústua, Riva Agüero, Belaúnde y García Calderón.

Si la humanidad que aún vive oprimida en gran parte del globo anhela lograr la liberación de las condiciones desfavorables en que se desenvuelve, lo interesante no es conseguir que la filosofía sea inéditamente peruana o americana. Lo que importa es interrogarse a quién sirve la filosofía o en su defecto la ideología. En este sentido, por la misma bifurcación abismal subsistente entre las clases sociales en nuestro país, lo inmediato es discutir qué ideologías estuvieron y están todavía al servicio de los opresores y cuáles en cambio, se han preocupado por alcanzar superiores condiciones de vida. Es bajo esta óptica que el presente trabajo. Ofrece el pensamiento de nuestros estudiosos connacionales, divididos atendiendo a su extracción, situación y posición de clase en tres segmentos.

EL PENSAMIENTO ARISTOCRATICO-FEUDAL PRO-IMPERIALISTA. EL PENSAMIENTO PEQUEÑO-BURGUES PRO-IMPERIALISTA. EL PENSAMIENTO SOCIALISTA E INTERNACIONALISTA PROLETARIO.

La ideología aristocrático-feudal pro-imperialista tienen como exegeta en una primera instancia al clérigo y fogoso orador Bartolomé Herrera Rodríguez (5) quien se opone tenazmente a la intrusión de las ideas precapitalistas formuladas por Benito Laso, los hermanos Gálvez y otros. En una segunda instancia, la ideología será asumida por los eruditos del “Civilismo”, que después de mostrar una fugaz simpatía por el positivismo, recalarán en los diversos matices del pensamiento espiritualista. Intérpretes de esta fase vienen a ser: Javier Prado Ugarteche, emparentado al linaje de los Prado; Joaquín Capelo, proveniente de la mesocracia; Manuel Vicente Villarán, vinculado a los círculos oligárquicos; pero quienes abogarán vehementemente por alargar el espíritu virreinal serán: Alejandro O. Deustua, gonfalonero de la vieja mentalidad aristocrática; Víctor Andrés Belaúnde que en todo momento reflejó su culto nostálgico de lo virreinal; José de la Riva Agüero, de aliento colonialista, concertador y tradicionalista; Francisco García Calderón, de ánimo más bien hispano que peruano. Un tercer momento constituye el ideario difundido desde fines de la segunda guerra mundial por Mariano Iberico Rodríguez, Carlos Cueto Fernandini, Alberto Wagner de Reyna, Honorio Delgado, Luis Felipe Alarco, Walter Peñaloza Ramella, Francisco Miró Quesada y otros, que preferirán guarecerse en los áridos territorios de la Filosofía Analítica, la Epistemología, el Neopositivismo, la Lógica Lingüística y el Neorrealismo para gestar un conjunto de trabajos que eluden la discusión de temas sociales de palpitante interés nacional y ecuménico, optando por “oscurecer” el horizonte de visibilidad de las clases a quienes corresponde el futuro, al remitirse exclusivamente a la preocupación rigurosa de la “verificabilidad” de las proposiciones, al análisis de los conceptos, desde una operación lógica, que no admite porque así lo impide la Fenomenología – el cotejo con lo que sucede empíricamente y objetivamente. Estos filósofos, por otro lado, están imposibilitados para proponer ideologías favorables a la liberación de la clase obrera, del campesinado y de los sectores pequeño-burgueses, porque en su afán de mantener su propia heredad transmitida desde la colonia o como defensores de quienes ostentan esos privilegios, han ensamblado sus intereses con los del imperialismo, socio que no permite el desarrollo de una industria nacional autónoma a los pregoneros de un pretendido sistema burgués nativo. En su ansia de enmascarar la realidad, apelan a tesis de la trasnochada escuela humanista para paliar –según palabras de Marx (6)- en todo lo posible, las contradicciones de clase. Si bien deploran las penalidades del proletariado y campesinado, así como el desmedido lucro amasado de los burgueses, se concretan a aconsejar a los obreros a ser sobrios, producir más y tener pocos hijos.

La ideología pequeño-burguesa pro-imperialista, se ha manifestado a través de diversos rostros: por el canal del indigenismo, por la vía del anarquismo y anarco-sindicalismo; a través del aprismo, por el camino del socialismo de Luciano Castillo, del Social-progresismo de Augusto y Sebastián Salazar Bondy, y de otras ideologías de corte reformista y populista. Sus principios fueron vertidos a través del ensayo, la poesía, la novela y la literatura en general. En los indigenistas expresó el deseo de ver libres de las amarras del gamonalismo, al aborigen productor de la sierra. Unos como Clorinda Matto de Turner, asumieron una postura paternalista, dotada de moralismo y resignación cristiana o como Narciso Aréstegui que solicitaba un “piadoso” trato para con el indio. Otros como Luis E. Valcárcel, serán esos baluartes de todo lo producto en el período prehispánico, descollarán de los incas el nivel de la infraestructura generada a lo largo del Tawantinsuyo y demandarán la preservación de lo nativo, en su folklore, idioma, arte y medicina natural. Para Valcárcel y los de la Asociación Pro-Indígena los antiguos habitantes del Perú crearon una civilización igual o mejor que las culturas occidentales, de ahí que velaban contra su mixtificación, cuidaron que no se depredaran las fortalezas. Un tercer grupo de indigenistas constituido por José Uriel García e Hildebrando Castro Pozo, reconociendo la imposibilidad del retorno a un modo de vida tawantinsuyano, empezarán a dar sugerencia para transitar a sistemas superiores al capitalismo, aprovechando el espíritu solidario y fraterno de los Ayllus, para arribar, por ejemplo, a formas cooperativas o socialistas de producción. En la misma vertiente se hallará José Antonio Encinas, que desde el plano jurídico y en tono más sincero que Manuel Vicente Villarán, alentará una legislación tutelar a favor de los indios. Por esos mismos años, Luciano Castillo, fundará el Partido Socialista de matiz populista y nacionalista para diferenciarse del Partido Comunista.

Con más agitación y beligerancia que los indigenistas se presentará en la escena peruana el movimiento anarquista, anarcosindicalista, animado por obreros gráficos, panaderos, textiles, portuarios y de otros oficios que tuvieron como conductores a Manuel y Delfín Lévano, Carlos Barba, Carlos del Barzo, Florencio Aliaga, Luis Felipe Grillo, Abraham Gomero, Romilio Quesada y otros. El esfuerzo y sacrificio demostrados por estos trabajadores conquistará para el Perú después de memorables luchas la Jornada de 8 horas, acción que marca una etapa importante en la formación del movimiento proletario urbano, y que seguidamente permitirá movilizar a las masas en pro del abaratamiento de la subsistencia. En estas hazañas intervino como guía y animador el ensayista Manuel Gonzáles Prada.

Pero la proeza pequeño-burguesa más encandilada se registra en 1928, cuando Haya de la Torre decide fundar el Partido Nacionalista Libertador Peruano, al modo de Kou Min Tang chino o el partido laboralista inglés, que más tarde se conocerá como PAP (Partido Aprista Peruano). El desarrollo de esta agrupación política es la más conocida en los medios sindicales, universitarios, profesionales, políticos y académicos, por cuanto abraza seis décadas de existencia pletórica en sus primeros años de acciones heroicas, con secuelas de exilio, muertes, cruentas represiones; pero al mismo tiempo, en la otra cara de la medalla, nos mostrará la faz de sus veleidades y claudicación de sus primigenios principios, primeramente con su acercamiento a los plutócratas de la república oligárquica supérstite y luego su entendimiento con el imperialismo norteamericano. De allí el carácter pro imperialista de este movimiento, que generó en sus propias filas un descontento radical, determinando que parte de sus jóvenes en más de una vez intentaran retomar los originales postulados o decidieran como Luis de la Puente Uceda a levantarse en armas. Desde el punto de vista del materialismo histórico lo acontecido con el partido aprista no es un fenómeno singular. Es el curso más o menos regular que le depara a todo partido pequeño-burgués, no pudiendo acentuarse su radicalización frente al imperialismo, lo que le quedaba era insertarse dentro del radio de los intereses del capitalismo monopólico.

Con los desencantados del partido aprista, aparecieron nuevas agrupaciones como Acción Popular, Democracia Cristiana y otros de corte reformista. Pero otro punto interesante que marca nuevamente la frustración pequeño-burguesa, lo constituye la formación del Movimiento Social Progresista, organizado por Augusto y Sebastián Salazar Bondy, José Matos Mar, Germán Tito Gutiérrez, Alberto Ruiz Eldredge y otros intelectuales dedicados a la investigación social histórica y económica. Fue forjado en 1956 y postuló a las elecciones de 1962, pero dado el impacto de la revolución china y cubana, no tuvo mayor acogida y terminó desintegrándose. Su ambivalencia frente al imperialismo y las transnacionales y su programa aparentemente neutro, lo convertían en los hechos, en sustentadores del régimen imperante y del establishment.

Termina el texto con la inclusión obligada del pensamiento socialista e internacionalista proletario, inspirado por José Carlos Mariátegui, para quien las penurias existentes en el país sólo serán superadas a través de una legítima lucha antiimperialista y antifeudal, para avizorar lo cual hay que tomar la ideología universal del pensamiento marxista, asumiendo posiciones de clase y de partido, sin olvidar la postura nacionalista en oposición al imperialismo.

En esta misma dirección difunden a sus ideas una pléyade de historiadores como Pablo Macera, sociólogos como Julio Cotler, arqueólogos como Guillermo Lumbreras, economistas como Ernesto Yepes del Castillo y filósofos como César Augusto Guardia Mayorga y José W. Lora Cam, para citar sinópticamente.

LA IDEOLOGIA ARISTOCRATICO-FEUDAL PRO-IMPERIALISTA

Denominados ideología aristocrática-feudal pro-imperialista, al conjunto de la producción teórica, preparada y trasmitida por los intelectuales orgánicos de las clases dominantes del país, a través de sus dogmas, ensayos y planteamientos, en su afán de dilatar los privilegios que sus castas habían alcanzado en el período virreinal, propósito que al entronizarse el imperialismo, será objeto de mixtificación y yuxtaposición de intereses, para extender el aliento y la acción de un sistema económico y social que no permitirá el desarrollo de un capitalismo independiente; muy al contrario, fomentará la reafirmación de un régimen semifeudal y semicolonial.

En efecto, producido en 1821, el rompimiento de la dominación que España ejerció sobre nuestro territorio, sin la asunción al poder de una moderna clase que fuera capaz de promover condiciones para la instauración de un superior modo de producción, el espíritu y la praxis de un servilismo y fidelidad obsecuente con la corona por parte de los criollos, no se hará esperar. Un nuevo reacomodo de los distintos sectores sociales habrá de manifestarse. Es así que gamonales serranos, rentistas urbanos, capas de comerciantes, clérigos de diferentes órdenes, profesionales liberales, artesanos y caudillos militares se aunarán para reproducir y prolongar las tradicionales relaciones de producción servil que presidieron el coloniaje. Hace poco, un estudio realizado por Dennos Gilbert (7) ha demostrado que gran parte de nuestro país se había reducido a enclaves semifeudales, en los cuales grandes terratenientes ampliaban sus imperios a expensas de las tierras comunales de los indígenas, los mercaderes extranjeros asumieron la actividad comercial de importación y exportación en las décadas de 1830 y 1840, la política nacional pasó a un estado de caos, permitiendo que los jefes castrenses desafiaran y desplazaran continuamente a los gobiernos instituidos en Lima. Esta situación continuó sin modificaciones hasta la era conocida por los historiadores como la “Época del Guano” (1840-1879).

Al interior de la sierra y a lo largo de las haciendas, el gamonalismo que, según Manuel Burga y Alberto Flores Galindo (8), se había convertido en un poder local con fuerzas cuasi-militares propias de un señorío feudal de parroquia, proseguía cultivando un despotismo despiadado en contra de los siervos y usurpando tierras no obstante de que el latifundio, por su pésima administración técnica le depararía sólo escasa productividad, baja rentabilidad y lo que es peor, gran derroche de fuerza de trabajo.

En el otro extremo, el Estado, según las palabras de Jorge Basadre (9), estará asechado constantemente por las ambiciones militares que observando el vacío social que habían dejado los aristócratas peninsulares y sus acólitos al abandonar nuestros suelos en el tramo de la emancipación, encontrarán la oportunidad propicia para tácitamente adjudicarse la administración gubernamental por casi todo el siglo XIX. Era pues prácticamente la institución mejor articulada que empleó coyunturalmente su prestigio alcanzado en las guerras de la independencia.

Dado que el régimen económico-social dominante del coloniaje no fue sustantivamente alterado, resulta iluso pensar que personas faltos de talento empresarial, con una larga costumbre formada sólo para llevar un estilo de vida opulento inspirado en los modelos europeos, pudieran dar inicio a un florecimiento industrial. Al contrario, la época del guano no nos dio empresarios y su influencia en el desarrollo económico en general fue negativa, ya que la alternancia que se registró entre civiles y militares en cuanto al control del aparato estatal, lamentablemente derrochó la caja fiscal en la remuneración a las abultadas filas del Ejército y la burocracia, en la consolidación de la deuda nacional, en la compensación a los hacendados por la manumisión de los esclavos negros, en la construcción de ferrocarriles. Mientras esto ocurría a nivel del usufructo de la administración central, el sector privado se satisfacía con una profusa importación de artículos de lujo. Había pues en las urbes una ausencia completa de manufacturas y fábricas, en tanto que en la sierra el latifundio no explotaba la tierra en todas sus áreas, los artículos de pan llevar tenían que ser solicitados a Chile y Ecuador. En una palabra, quienes gobernaron en la época del guano no instalaron ninguna infraestructura que posibilitara el crecimiento económico.

Siendo esta la fisonomía real de nuestra nación en lo estructural, es obvio concluir que, en la esfera de la superestructura, no asomara tampoco cambios fundamentales. Si bien, a imitación de Europa, a través de sus discursos jacobinos algunos liberales se desvivían en el Congreso Constituyente para darnos una legislación de corte democrático-burgués, al final sólo conseguirán en las asambleas triunfos “formales”. Ello explica por qué a pesar de los esfuerzos demostrados por Benito Laso, los hermanos Gálvez y otros tribunos, para derrotar a las fuerzas conservadoras nucleadas tras el verbo y la estrategia de Bartolomé Herrera, no lograrán posibilitar un modo de producción burgués.

Es verdad que, en 1871, a decir de Ernesto Yepes del Castillo (10), cerca de catorce mil personas, compuestas por burgueses incipientes, profesionales liberales, artesanos e incluso operarios de todo género, fueron movilizados en Lima con el propósito de contrarrestar el auge del inconstitucionalismo castrense. Este movimiento liderado por Manuel Pardo, descendiente de la aristocracia de sangre, talento y dinero, suscitó la formación del Partido Civil como antítesis de la arbitrariedad militar, con la expectativa de ingresar de lleno a la formación de una política precapitalista de producción. Para ello, ideológicamente se sirvieron de los fundamentos de la filosofía positivista, que deparaba para la mentalidad burguesa todo un futuro provisor.

El civilismo que inicialmente, en 1872, asumiera el poder con Pardo y luego de interrupciones volviera a dirigir, logró después del enfrentamiento con Chile, entre 1899 a 1912, controlar la maquinaria del Estado a través de los regímenes de López de Romaña, Manuel Candamo, José Pardo y Augusto B. Leguía.

En todo este trecho difundió en los círculos elitistas y en las aulas de San Marcos la ideología de la burguesía triunfante de Francia, por intermedio de Javier Prado Ugarteche, Jorge Polar, Alejandro Maguiña, Clemente Palma, Carlos Listón, Joaquín Capelo, Carlos Wiesse, Mariano H. Cornejo. Manuel Vicente Villarán y otros juristas, pero usando como conductores ideológicos no a Comte, que fue declaradamente anticlerical, sino a Spencer, Fouillée, Boutrox y Eucken, que predicaban sólo un positivismo “idealista”, dejando a la religión la explicación del dominio de “lo incognoscible”.

La actitud pusilánime de estos pensadores respondió a su extracción y situación de clase, pues muchos de ellos provenían de una aristocracia rentista ligada en alguna forma a la propiedad terrateniente, de ahí que no propagaron con el suficiente entusiasmo que el momento requería y más bien retornaron a la ideología que su élite ejercitaba desde la colonia. Por ello, no serán consecuentes con el impulso positivista y una vez instalado el imperialismo en nuestro suelo unos se apearán al pragmatismo norteamericano como lo hicieron Joaquín Capelo y Manuel Vicente Villarán, y otros, como Javier Prado Ugarteche, retornarán por sus convicciones místicas y de clase, a la ideología clerical-feudal.

El civilismo no pudo, en consecuencia, hallar el despegue que habían planificado sus programadores. La clase rentistas nucleada a través de las riquezas del guano se dedicó a la especulación de valores y la propiedad urbana; si bien se emprendió con la política de construcción de ferrocarriles, esta decisión implicó el progresivo endeudamiento y a la postre, sirvió más bien de infraestructura para los enclaves imperialistas. Esto explica también por qué consumada la guerra con el país del Sur, quedamos en la bancarrota económica.

La solitaria voz de protesta lanzada por Gonzales Prada no tendrá mayor resonancia en las esferas gubernamentales por encontrarse en ellas encaramados, prominentes miembros del gamonalismo andino, rentistas y consignatarios del guano y otros profesionales liberales al servicio de las castas oligárquicas.

Así es pues como en el plano ideológico, la intelectualidad oficial ensayará tímidamente la circulación del positivismo, pero dado que el compromiso de las castas latifundistas como el clero estaba fuertemente imbricado, los propios propagandistas de la filosofía burguesa de Comte – excepto Gonzáles Prada – regresarán a los dominios del espiritualismo, que esta vez se remozaba con las tesis de Bergson y Klages y lo que es peor, algunos de ellos, anclarán en las playas del fascismo. Tal es lo que ocurre con nuestros pensadores como Alejandro O. Deústua, Víctor Andrés Belaúnde, Francisco García Calderón y José de la Riva Agüero, cuyos ensayos, así como los de los positivistas peruanos exponemos en las siguientes páginas. Sin embargo, es interesante hacer notar que el positivismo le servirá a la clase terrateniente-oligárquico sólo para frenar los ímpetus de los sectores mesocráticos que pugnaban por arrebatarles formulando un serio programa reivindicativo. Capeado el temporal, la oligarquía optará por el fácil expediente de aliarse con el poder imperialista, el cual se instalaba en los enclaves mineros, petroleros, azucareros, laneros y arroceros. Esta coyunda, de hecho, impedirá que se lleve adelante la revolución democrático burguesa y, por consiguiente, el nacimiento de una industria nacional autónoma.

Desprestigiadas las cartas del civilismo y el fascismo, por el incontenible avance de la propaganda socialista bolchevique, los círculos dominantes elegirán esta vez las corrientes irracionalistas que también llegaban de ultramar. Así como, por conducto de Walter Peñaloza se difundirá el neokantismo; por acción de Carlos Cuelo Fernandini y Nelly Festín se divulgará la Fenomenología; por intermediación de Alberto Wagner de Reyna y Víctor Li Carrillo, llegará el Existencialismo; por la iniciativa de Honorio Delgado y Luis Felipe Alarco se volverá a hablar del Idealismo Objetivo; por intervención de Augusto Salazar Bondy y Arsenio Guzmán Jonquera se pregonará la Filosofía Analítica; con la participación de Leopoldo Chippo se reeditará el voluntarismo; a través de Antonio Peña Cabrera, Antonio Pinilla y Mario Alzadora, se retornará al tomismo; y por su inclinación a la Matemática, Francisco Miró Quesada traerá la Epistemología y la Lógica Moderna, aunque este último, en su afán de diferenciarse de los anteriores, argüirá ser un “ateísta nostálgico” y luego de haber intentado vanamente darle contenido ideológico al Partido “Acción Popular”, nos entregará en 1969 la tesis de una nueva ideología humanista que dice no haberse ensayado aún en ninguna parte del mundo y que sin embargo – afirma Miró Quesada – es superior al marxismo.

Jaime Cerrón Palomino (1937-1990)

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ENSAYO

Principales factores en el origen de la Revolución Bolivariana, sostenimiento e influencia en Latinoamérica

Un fracaso militar, un éxito político": 2 visiones opuestas del golpe de  Estado fallido en Venezuela que creó la figura de Hugo Chávez hace 30 años  - BBC News Mundo

PRINCIPALES FACTORES EN EL ORIGEN DE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA, SOSTENIMIENTO E INFLUENCIA EN LATINOAMÉRICA

Por Vladimir Cerrón

Buenos Aires, 2023

INTRODUCCIÓN

Estudiar el fenómeno de Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana en el marco de lo que se denomina el Socialismo del Siglo XXI es esencial porque sus efectos o alcances no solo se han limitado a Venezuela, sino que han logrado traspasar sus fronteras, estableciéndose fenómenos parecidos en nuestros países hasta el día de hoy y que probablemente tengan futuro.En ese contexto es necesario identificar los principales factores que conllevaron a que caduque un sistema político de décadas de duración y sea cambiado por uno tan diametralmente opuesto, en su línea política, ideológica y programática. Estos factores dieron lugar a que se instalara un régimen particular con lo que se cambió la Constitución política y con ella las estructuras del Estado y sus relaciones de poder, iniciándose una nueva época, dándole sentido al nombre del partido de Chávez cuando lo denominó Quinta República.La decadencia del modelo anterior fue aprovechada y agudizada por un caudillo que tenía características propias, como su condición de militar, ser el primer venezolano mestizo que llegaba a la presidencia, dejando de lado a la siempre eterna casta blanca, con dotes de gran orador, altamente carismático, que revaloró o magnificó el legado de Bolívar a tal punto de denominar a su proceso Revolución Bolivariana y a su país República Bolivariana de Venezuela, despertando el nacionalismo, pero a la vez también el internacionalismo, lo que le da pie a su gran disposición de extender la revolución por el continente.Se trata de un liderazgo influenciado y comprometido por las ideas socialistas tras las conversaciones con el líder de la Revolución Cubana. La importancia de Cuba es haber resistido y persistido en su idea de Estado socialista que ya casi nadie creía, pero es necesario saber que en América Latina se dieron tres importantes oleadas revolucionarias y no solo dos, que han cambiado sustantivamente la dirección política del continente. La primera, iniciada con la Revolución Cubana en 1959 y concluida con la Revolución Sandinista en 1979; la segunda, con el ascenso de Hugo Chávez Frías en 1999 culminando con José Mujica el año 2009; y la tercera, es una continuidad de la emprendida con Hugo Chávez por Nicolás Maduro el año 2013, llegando en momentos críticos a quedarse solo en el continente, pero que a partir de esa resistencia y perseverancia como la cubana, logra que en muchos países vuelva a retomar fuerza la izquierda continental, llegando a ocupar varios gobiernos, más que en la segunda oleada, incluido en el impensable Perú.A finales del siglo XX, el aparente sólido Consenso de Washington fue desgastándose al ver que sus promesas simplemente favorecían a un pequeñísimo grupo de nuevos ricos que emergieron tras la privatización de los bienes y servicios estatales en el continente, algo parecido a lo ocurrido en la en la extinción de la URSS, dando lugar al nacimiento de una nueva oligarquía o una nueva clase política y empresarial. Esta brecha ampliada entre ricos y pobres, generan la desigualdad económica en Venezuela y la mayoría de la población no tenía acceso a los beneficios de la riqueza petrolera del país. Esto llevó a un creciente sentimiento de frustración y resentimiento hacia la élite política y empresarial.La influencia chavista en el continente es un hecho innegable, muchos países vieron en ella que la soberanía no solo era necesaria, sino también posible, e inspirados en ella muchos países orientaron sus votos a gobiernos de ese corte, siendo que en ocho países se triunfara y estando una vez en el poder confluyeran en proyectos continentales soberanos y contestatarios como UNASUR.Es importante destacar el liderazgo de Chávez, puesto que comparado la segunda ola progresistas con la tercera a la realidad de hoy, donde tenemos más países con gobiernos de izquierda en América del Sur y El Caribe, observamos que no tienen la misma compactación que en la segunda y eso en gran parte tiene una explicación, la falta de un liderazgo continental, pues la ausencia de Fidel Castro y Hugo Chávez hasta el momento han sido insustituibles.Tras el triunfo de Chávez se le devuelve al pueblo latinoamericano la confianza en las elecciones, dejando las guerrillas, pero esta vez sin caer en los juegos de lo que siempre que lo encuadraban en una estafa democrática, aprendiendo a dominarlo. La organización de los partidos del pueblo hizo que se especialicen en gran medida para comprender el proceso del sufragio universal y sus etapas, puesto que a estas alturas otras modalidades de conquista del poder están descartadas, y solo queda la batalla a nivel de las ideas y de las ánforas. La exigencia de nuevas constituciones políticas y el reconocimiento del Estado Constitucional de Derecho, para examinar la distribución y relaciones de poder, son alguno de los resultados que han influenciado de manera decisiva para que otros países transiten el mismo curso reclamando la necesidad de instalar las asambleas constituyentes en cada uno de los países.Los pueblos no aceptan el neoliberalismo, como antes, pero tampoco tienen una alternativa para sustituirlo, en algún momento pudo ser el modelo chavista, pero tras la guerra económica y el bloqueo que han llevado a Venezuela a una situación crítica no apuestan con mayor énfasis.Aunque hoy el neoliberalismo tiene un diagnóstico más claro para el pueblo respecto a reducción del aparato estatal, la exclusividad del mercado de las transnacionales, la concertación de precios, la política acumulativa y no la redistributiva, los contratos con rangos constitucionales, el papel subsidiario del Estado, la privatización de las empresas estatales, los privilegios de la empresa privada, los bancos, los cárteles, los trust y los holding, que ni siquiera aplicaron el libre mercado, sino que favoreció la aparición de los oligopolios y monopolios.Chávez también puso en evidencia la necesidad de dominar la guerra de cuarta generación o guerra mediática, que ahora en el mundo es la más frecuente en los procesos políticos, menos lesiva pero la más letal de todas. El programa radial y televisivo Aló Presidente juegan hasta la actualidad un factor importante de cohesión popular y canal directo del pueblo con el presidente. Telesur a una escala mayor logra una cohesión latinoamericana.Además, es necesario identificar las tácticas utilizadas por la Revolución Bolivariana para sobrevivir en el océano capitalista, sus iniciativas, sus convenios, sus políticas de integracionistas, su ayuda energética a Latinoamérica y El Caribe, sus organizaciones de defensa que desarrollaremos en el presente trabajo, para explicar que, a pesar de la guerra mediática, económica, comercial, financiera, energética, etc., del que ha sido víctima la Revolución Bolivariana, esta sigue de pie.OBJETIVOS1. Precisar los principales factores externos e internos que favorecieron la aparición de la Revolución Bolivariana.2. Identificar los factores que forjan el liderazgo de Hugo Chávez.3. Describir las estrategias que consolidan el gobierno de Hugo Chávez.4. Precisar la influencia continental de la Revolución Bolivariana.HIPÓTESIS O IDEA DIRECTRIZLos factores sociales, políticos y económicos, nacionales y foráneos, negativos o caducos, generan las condiciones para el nacimiento de un movimiento político que a la vez es representado por un líder militar con ideas socialistas, que sintetiza la problemática y plantea una solución atrevida, consolidando su gobierno, pero que eso no hubiera sido posible sin estrategias de poder político, mediático, militar, energético y económico, lo que permite un experimento social con éxito, logrando influenciar en todo el continente lo que provoca la reacción de los Estados Unidos viendo una amenaza latente en la Revolución Bolivariana que logró desencadenar oleadas socialistas o progresistas que terminan por legitimarlo en la historia. Cuando se creía que el chavismo estaba en su último momento tras la asunción al poder de Nicolás Maduro, observamos que, por el contrario, ha llegado una tercera ola progresista, lo que evidencia la influencia y vigencia del proceso iniciado en Caracas, a que es visto como un desafío a la hegemonía de los Estados Unidos y como una alternativa al neoliberalismo que dominó la región durante décadas. Esta influencia se ve ratificada en la creciente popularidad de la izquierda Latinoamérica y el aumento de la cooperación y solidaridad entre los países de la región.METODOLOGÍAMetodología cualitativa, revisión bibliográfica, hemeroteca, síntesis descriptiva e interpretación de los fenómenos de acuerdo con a los acontecimientos históricos.MARCO TEÓRICOLa génesis, el sostenimiento y la influencia de la Revolución Bolivariana, no pueden estar fuera del análisis de cómo su recurso petrolero ha influenciado en cada paso, era el petróleo el motor de la economía lo que lo condujo a abandonar la agricultura del café y el cacao donde eran un productor principal. La política petróleo dependiente le hizo descuidar a la oligarquía prácticamente todos los sectores, llevando al país a crisis económicas recurrentes cuando el precio del crudo del petróleo descendía, lo que ampliaba la brecha entre las clases sociales (12). Pero, también es el petróleo que ha sostenido la influencia chavista en el continente. La privatización de las principales empresas petroleras estatales fue un factor que los hizo dependiente del empresariado extranjero, lo que impidió que en épocas de crisis tengan la autonomía suficiente para revertirla. El gobierno de Juan Vicente Gómez en 1908 funda Caribbean Petroleum, explotándose el petróleo a gran escala, sin embargo, esta empresa luego es comprada por la empresa británica Royal Dutch Shell. Estando el petróleo como principal elemento de la economía se comenzó la construcción de obras públicas, carreteras, etc. (Leiras, 2015). En la década de 1970, primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, Venezuela se había beneficiado de un boom petrolero que permitió un cuantioso gasto social, se conoce como la Venezuela Saudita, caracterizados por la inversión pública y la creación de infraestructuras en el país. «¡Ta’ barato!, ¡dame dos!»! era la frase que se transformó para los venezolanos en el emblema de una época (8 ). En la década de 1980 aquella bonanza terminó y no había dominio sobre las empresas porque estaban privatizadas (12). La corrupción fue otro factor determinante en el cambio estructural del país. En la década de 1970 los escándalos vinculaban a Carlos Andrés Pérez con manejos indebidos de fondos públicos. Después del «Caracazo» (27 de febrero al 8 de marzo de 1989) y las dos intentonas golpistas de Chávez en su contra, Pérez fue acusado de malversación y el proceso concluyó con su destitución. En 1998 fue acusado de nuevo de malversación de fondos se marchó de Venezuela y acabó instalándose en Miami, donde murió sin ser juzgado (12). Según el historiador venezolano Agustín Blanco “no se puede entender la Venezuela en la que triunfó Chávez sin entender el proceso que llevó al Caracazo” (11). El sistema político a base de los partidos políticos más importante caducó y Chávez aprovechó saltando a la fama como líder del golpe de Estado que en 1992 intentó sin éxito derrocar a Carlos Andrés Pérez, pero que luego de permanecer preso fue indultado en 1994 por el presidente Rafael Caldera y se presentó a las elecciones ganando seis años después (12).La influencia de Chávez lo convirtió en un indiscutible líder continental, desatando un proceso de cambios en los países de la América del Sur a partir del año 1999, fecha en que se da inicio a la revolución Bolivariana. Este proceso dio pie al triunfo de muchos gobiernos de izquierda como el Néstor Kirchner y Cristina Fernández, en Argentina (2003-2015); Lula da Silva y Dilma Rousseff, en Brasil (2003-2016); Evo Morales, en Bolivia (2006-2019); Rafael Correa, en Ecuador (2007-2017), y Tabaré Vázquez y José Mujica, en Uruguay (2005-2020), gobiernos que tienen en común que aparecieron como una ruptura con las experiencias neoliberales anteriores; llegaron desde fuerzas políticas que arribaban por primera vez a la cabeza de esos Estados; ganaron, al menos, tres elecciones presidenciales consecutivas, y, pese a sus diferencias, pueden ser calificados como de izquierda o centroizquierda (19).Chávez identifica la comunicación como factor vital y característica del Socialismo del Siglo XXI para sostener su revolución. El trabajo comunicacional personal de Chávez a través del espectro televisivo y radial no ceso desde 1999 hasta el último día que estuvo en su gobierno el año 2013, cerca de tres lustros. Esta brecha comunicacional era amplia del pueblo respecto a la clase política que lo precedió, a la Iglesia, los medios hegemónicos y el empresariado y Chávez se encargó de cerrarla (3). Esto le permitió en la práctica estar en una permanente campaña política.Un factor adicional que le otorgó poderes para poder llevar a cabo su programa de gobierno fue el cambio de la Constitución Política de 1961, mediante una Asamblea Constituyente, por la cual establecería las nuevas bases del Estado venezolano, rediseñando los poderes públicos acorde con las necesidades de las promesas electorales. Con la nueva Constitución Chávez emprendió un proceso de recuperación de los bienes del Estado, pero también hubo expropiación a empresarios y según los opositores permitió la persecución del adversario político (17).El factor militar es importante en el sostenimiento de cualquier tipo de régimen, capitalista o socialista, solo importa que estén absorbidos y la forma de hacerlo es haciéndolos partícipes también en otros sectores. Así, los militares no solo participan en milicia en el gobierno chavista, sino también lo hacen en el terreno de la economía y el empresariado.El factor líder es indiscutiblemente un elemento crucial, pese a que la izquierda se ha esforzado en desconocer el culto a la personalidad. Los críticos han diferenciado a los dos presidentes, respecto al papel de los militares, los periodos de Chávez (1999-2013) y Maduro (en la Presidencia desde 2013). Chávez provenía de las Fuerzas Armadas, fue líder de un fallido golpe de Estado y tuvo un liderazgo carismático que permitió incorporar al sector militar a su proyecto político. Maduro, inicio a un periodo de “Chavismo sin Chávez” y tuvo que negociar con ellos para mantenerse, abriendo espacios para una mayor militarización del poder y un creciente poderío económico de las Fuerzas Armadas. Mientras que con Chávez se desarrolla el papel político de la fuerza armada, en el de Maduro se incorpora como agentes de la economía (6).Los convenios en el sector de inteligencia con los que permanentemente han combativo a los norteamericanos ha sido clave. La Revolución Bolivariana ha recurrido a la inteligencia del G-2 cubano, expertos en lidiar contra los norteamericanos, ahora enemigo común de los venezolanos. Crea además el Servicio Bolivariano de Inteligencia SEBIN con lo que purga a la oposición política, militar y económica. Iguales tratos con los cubanos han tenido la Bolivia de Evo y el Ecuador de Correa (5). Las políticas de integración de los países de América del Sur y El Caribe, es otro factor geopolítico clave. La influencia de la Revolución Bolivariana también parte por la creación de Petrocaribe hace 18 años, representando un mecanismo de integración que suministra petróleo y financiamiento en condiciones favorables a otros países latinoamericanos y caribeños, generando cierta dependencia. Petrocaribe reportó 790 proyectos en las áreas de alimentación, electricidad, educación, saneamiento ambiental, servicios públicos, vivienda y salud, etc., que han contribuido a la reducción de la pobreza. La importancia de Petrocaribe como eje de la integración preocupó a Donald Trump quien lanzó el año 2017 un plan de «contrapeso» al organismo, a través de la «Iniciativa de Seguridad Energética del Caribe» (20).La creación de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), el año 2004, fue iniciativa de Hugo Chávez a la que se sumaron jefes de Estado en aquel entonces como Rafael Correa, Lula Da Silva, Evo Morales y Néstor Kirchner, líderes que vieron una oportunidad para construir una nueva entidad geopolítica en una parte del mundo en la que existen vastas reservas de recursos naturales (2). Basado en la experiencia de Cuba, Venezuela decide fundar la Escuela Latinoamericana de Medicina Salvador Allende el año 2007 abriendo sus puertas en Caracas a la juventud de América Latina (13).El desgaste y desmoralización del enemigo político es un factor que debe aprovecharse cada vez que se pueda. Debemos entender dialécticamente que no solo las fortalezas de la revolución le han otorgado su trascendencia hasta ahora, sino también son los errores e incapacidades de sus enemigos políticos que no deben quedarse fuera del análisis. La oposición intervencionista colapsó, perdió el liderazgo en sus bases, la división interna, las estrategias cortoplacistas, su tendencia progresiva a lo clandestino e ilegal, entre otros temas explica su deterioro actual (18). La Revolución Bolivariana atraviesa momentos críticos en su sostenimiento frente a todas las adversidades que se le han presentado, sin dudas EEUU no quiere tener otros países como Cuba, Nicaragua o Venezuela y aplicará políticas criminales en América Latina como profilaxis política continental en un mundo donde cada día ve reduciéndose su poder hegemónico.DESARROLLOLa constitución de un Estado no depende del exclusivo deseo del gobierno de turno, sino que depende de componentes o factores obligados, este fenómeno se evidencia más en el actual mundo globalizado. Sea para su aparición, sostenimiento, sucesión o influencia extranjera del proyecto político, los factores externos e internos siempre están presentes, algunos surgen de un aparente espontaneísmo y otros se construyen por los propios protagonistas a la luz de la sociedad.Esta es la razón del por qué debemos precisar los principales factores que están alrededor de los fenómenos políticos, las circunstancias en que aparece un partido o un líder capaz de sintetizar y plantear una solución al problema y de ser exitoso el proyecto político, e identificar las influencias dentro y fuera del país que indudablemente repercutirá en el bienestar o malestar de la sociedad en su conjunto.Un factor histórico inocultable poco reconocido o comentado que favoreció la aparición de la Revolución Bolivariana es indudablemente la persistente resistencia de la Revolución Cubana por sobrevivir al poderío de los EEUU, por más de medio siglo. Es la revolución isleña que originó la primera oleada socialista en América del Sur, seguida luego de los sandinistas. Ahora, si Cuba y Nicaragua hubieran caído tras la desaparición de la URSS, en nuestro continente difícilmente hubiera quedado en pie un paradigma para enfrentar al adversario común de nuestros pueblos. No debemos olvidar también que en la psicología de la clase política y del propio pueblo venezolano está el orgullo de lo que fue la gesta de Simón Bolívar y la independencia continental como legado. Venezuela en algún momento de su historia fue un país enteramente soberano y, es más, dotó de soberanía a los demás países tras consolidar sus independencias, pero eso solo era historia pasada y triunfos ajenos a esta generación. Los tiempos habían cambiado, Venezuela no era más que un país más, dependiente de los EEUU, y no estaba a gusto en su nueva condición de neocolonia norteamericana, estaba golpeada en su orgullo patrio y siempre anhelaba recuperar ese brillo continental que lo caracterizó y que los malos políticos echaron a perder. Hacía falta sangre patriótica que ponga las cosas en su lugar.Venezuela era un país enteramente agrícola, pero el petróleo le cambió la vida. Este recurso energético codiciado en el mundo, no solo podría comportarse como una garantía de bienestar económico, sino también podía garantizar la soberanía o en el peor de los casos la dependencia. El gobierno de Juan Vicente Gómez en 1908 funda el Caribbean Petroleum, explotándose el petróleo a gran escala y aprovechándose la demanda internacional, sin embargo, motivada por la corrupción, esta empresa luego fue vendida a la empresa británica Royal Dutch Shell. En otras palabras, el Estado se había quedado sin empresa madre, ahora dependían de las decisiones de los británicos (Leiras, 2015).Luego del fallido golpe de Estado contra Carlos Andrés Pérez en 1992 y al salir en libertad Hugo Chávez visita Cuba y es recibido por el mismo Fidel Castro con quien hace un pacto perdurable hasta el día de sus muertes. Esta alianza incluía dar continuidad al proyecto de Fidel, es decir a la integración latinoamericana, pero soberana y en algún momento se deslizó la idea de que Chávez sería el sucesor de tan legendaria figura (14).Si analizamos los pasos seguidos por la Revolución Bolivariana son prácticamente los mismos seguidos por la Revolución Cubana. Ambos avivan a un mártir o paradigma que inspiran sus acciones y la del pueblo, Cuba lo hace con Martí, Venezuela con Bolívar; ambos proclaman el carácter socialista de su revolución, Cuba el Socialismo y Venezuela el Socialismo del Siglo XXI; ambos apoyan su revolución en potencias militares, Cuba en Rusia y Venezuela en Rusia y China; ambos tienen el control total de las fuerzas armadas, Cuba ingresa con el Ejército Rebelde y en Venezuela el líder era militar; ambos se proclaman antimperialistas norteamericanos, razón del por qué Cuba y Venezuela son bloqueados económicamente; ambos sufren intromisiones militares, Cuba en 1961 con la invasión en Playa Girón y Venezuela amenazada frecuentemente con una acción similar, pero lejos de dejarlos mal esto los consolida en el poder. La estrategia fue hacerse ver como un David contra un Goliat mucho más grande que hasta el momento en sus pretensiones colonialista queda derrotado.Un segundo factor a considerar es a Venezuela como potencia petrolera mundial lo que conduce a los malos políticos a abandonar la agricultura de café y cacao donde eran un productor principal. La política petróleo dependiente, causó mucho daño al país llanero, le hizo descuidar no solo la agricultura, sino prácticamente todos los sectores, llevando al país a crisis económicas recurrentes cuando el precio del crudo del petróleo descendía, lo que ampliaba la brecha entre las clases sociales. A esto hay que sumarle la corrupción generalizada estatal e internacional respecto a este producto que exacerbó la desigualdad económica y erosionó la confianza en las instituciones públicas.Venezuela dependía de sus exportaciones de crudo. En la década de 1970, primer gobierno de Pérez, Venezuela se había beneficiado de un boom petrolero que permitió un cuantioso gasto social, se conoce como la Venezuela Saudita, caracterizados por la inversión pública y la creación de infraestructuras en el país (1). Era Venezuela el país donde a gente decía: “Vale barato, entonces dame dos” o despertaba cada mañana preguntando “Cuánto me toca hoy de la renta petrolera”. En la década de 1980 aquella bonanza terminó, los precios, el desempleo y la deuda pública comenzaron a subir.Entre los factores nacionales tenemos la corrupción estatal que se había instalado desde hace muchas décadas y que había sido la madre de los golpes de Estado y destituciones presidenciales. A partir de esa lectura política, Chávez desvinculó su imagen de la vieja política e hizo un “corte” a la Cuarta República para prometer una Quinta República, liderando un golpe de Estado sin éxito el año 1992 intentando derrocar a Carlos Andrés Pérez. Luego de permanecer preso fue indultado en 1994 por el presidente Rafael Caldera y se presentó a las elecciones ganando seis años después. El 6 de diciembre de 1998, Hugo Chávez gana las elecciones presidenciales y manifiesta que Venezuela era víctima de la corrupción, la pobreza y la desigualdad, propone cambiar las estructuras del país y refundar la patria. Todos coinciden en que el hartazgo de la corrupción lo catapultó a Chávez exitosamente en las urnas (4). Carlos Andrés Pérez fue presidente en dos periodos diferentes. En la década de 1970 los escándalos vinculaban a Carlos Andrés Pérez con manejos indebidos de fondos públicos. Después del «Caracazo» (27 de febrero al 8 de marzo de 1989) y las dos intentonas golpistas de Chávez en su contra, Pérez fue acusado de malversar millones de bolívares de un fondo secreto presidencial y destinarlos al envío de una misión policial a Nicaragua y el proceso concluyó con su destitución y fue condenado a dos años y cuatro meses de arresto domiciliario. En 1998 fue acusado de nuevo de malversación de fondos públicos ocultado en cuentas en bancos estadounidenses. Pérez se marchó de Venezuela y acabó instalándose en Miami, donde murió sin ser juzgado (12)La caducidad de «El Sistema de Punto Fijo”, fue otro factor nacional, sistema político firmado por los dos partidos más importante de Venezuela, que terminó con la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1958, Acción Democrática (AD) y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei), que se turnaban o alternaban en el poder sin ser capaces de resolver los problemas excluyendo al Partido Comunista de Venezuela y a los sectores afines a la derrocada dictadura de Marcos Pérez Jiménez (16). Era un sistema parecido a al que manejan los demócratas y republicanos en los EEUU.El factor agrario cumple un rol clave en las épocas críticas, a partir de 1917 comenzó a disminuir la importancia de la siembre del café, pasando de ser uno de los principales productores al último lugar de la lista de bienes exportables, siendo desplazados, hasta hoy, por el petróleo y sus derivados. Esto explica la escasa diversificación de la economía venezolana, que trajo consigo la obligación y dependencia de importar bienes primarios, incluido los alimentos de la canasta familiar (Leiras, 2015), haciéndose un país altamente vulnerable al bloqueo. Asimismo, la instalación de la economía social de mercado fue otro factor determinante. “Pese a haberse mostrado en contra en su mandato anterior (1974-1979) y también durante la campaña que lo llevó de nuevo a la presidencia en 1989, el presidente Carlos Andrés Pérez, de la socialdemócrata AD, puso en marcha las medidas de ajuste acordadas con el FMI a cambio de un crédito para que Venezuela pudiera hacer frente a su deuda externa y sanear una economía por la caída de los precios del petróleo en los mercados internacionales” (Leiras, 2015).El modelo neoliberal tenía como debut en todos los países reformas bruscas conocidas popularmente como los “paquetazos”, que incluía recortes de las prestaciones sociales, subidas de impuestos y privatización de empresas estatales. Esto devino en una protesta masiva conocida como el “Caracazo”, que fue seguida de una violenta represión con más de 300 muertos, aunque la cifra oficial nunca se supo. Carlos Andrés Pérez suspendió varias garantías constitucionales, y «para salvarse él y su gobierno sacó al ejército a la calle con orden de matar». «Todavía estamos contando los muertos», dicen los venezolanos. El “Caracazo” fue el acontecimiento político más importante antes del ascenso de Chávez, indicador de que las condiciones subjetivas estaban desarrolladas para emprender un nuevo proyecto que, un militar que dio fin a la política tradicional (10).El liderazgo de Hugo Chávez una vez tomado el poder cimienta su fortaleza en la guerra comunicacional, pues si un gobierno no considera de vital importancia que la Guerra de Cuarta Generación es imprescindible desde el punto de la seguridad nacional, está en el peor error de su existencia. Los que no comprenden este método de control social y político no tendrán éxito en la política, pues desde cualquier espacio de gobierno en que se desenvuelvan, estarán siendo víctimas de la conspiración que nunca falta en el ejercicio del poder (Zaffaroni, 2020).Chávez tuvo que luchar con los monopolios de los medios de comunicación hegemónicos y dominantes, que generalmente en los países de nuestro continente están en manos de un promedio de cinco familias, afectando el pluralismo de la información. Chávez sabe como buen militar que la guerra solo cambia de modalidades y que la guerra política hay que enfrentarlo como una guerra bélica, con estrategia, y decidiendo tomar el toro por las astas se dispone a emitir un programa televisivo y radial diariamente llamado “Aló Presidente” con lo que establece una comunicación directa con la población semanalmente y que a la muerte de Chávez continúa con Nicolás Maduro. Un hecho sin precedentes en la política venezolana y latinoamericana. Chávez establece una relación interpersonal con la audiencia, habla acerca de su vida privada, algo inusual en intervenciones públicas presidenciales, que ni el propio Fidel Castro se ha permitido hacerlo en más de medio siglo. Pero en esta época, el Siglo XXI, Chávez considera un elemento crucial y vital como parte y característica del Socialismo del Siglo XXI. Aquí se tienen claro los propósitos ideológicos, políticos y programáticos del gobierno, sirve además de una plataforma para enfrentar los cargos y proceder a sus descargos ante la opinión pública. Utiliza un lenguaje sencillo como de cualquier ciudadano, no hay formatos, diseños ni etiquetas profesionales, jugando un papel importante en valorar la imagen del presidente.El trabajo comunicacional personal de Chávez a través del espectro televisivo y radial no cesó desde 1999 hasta el último día que estuvo en su gobierno, cerca de tres lustros. Esta brecha comunicacional era amplia respecto al pueblo, pero se les cerró el paso a la clase política que lo precedió representado por la Iglesia, medios hegemónicos, banqueros y empresariado. Así, se acercó a sus simpatizantes al proyecto gubernamental y distanció a los detractores, logrando una polarización a su favor. Pero, la comunicación no solo es telefónica, sino existe público presente en el espacio físico desde donde se emite la producción. Esto le permitió en la práctica estar en una permanente campaña política.Los temas que se comparten no solo son políticos, sino también en gran medida tocan las anécdotas de su experiencia personal, su propio entorno familiar y social, temas vetados para cualquier mandatario del mundo. El caso de Chávez es excepcional y la gente por percibe muy bien como “un presidente como yo” o algo parecido, pues este discurso no es el esperado en un jefe de Estado. Es lógico también que Chávez corre el riesgo de revelar su vida íntima y que podría significar un debilitamiento para su imagen, con consecuencias más graves cuando la situación comunicativa no es propicia. Pero el hablar de su vida privada le permite presentarse como un ser humano sensible, de gran sencillez, como un padre, como un hijo ejemplar y amoroso, como un modelo de justicia, y sobre todo como un digno representante de aspectos físicos, actitudinales y de comportamiento con los cuales muchos venezolanos se identifican. De esta forma, refuerza positivamente su imagen (3).Pero esa no era la única esfera de comunicación para el desarrollo de la identidad cultural que le diera amparo su identidad política, sino hubo dos más. Impulsó los consejos comunales (micropúblicos), establecidos como formas de integración social y de reconocimiento colectivo, contaban con suficiente poder como para respaldar o endosar lo que los medios de comunicación al servicio del gobierno se mostraban. La tercera esfera comunicacional creó su propio canal de influencia pancontinental: Telesur (macropúblico). Así, con un aparato de comunicación que abarcó todas las esferas sociales, el chavismo fue capaz de crear, desarrollar y sustentar toda una política de culturalización y generación de identidad en torno a la figura de Chávez y al Socialismo del Siglo XXI (17).Esta identidad amparada en el uso de los medios de comunicación, en el conocimiento histórico de los resentimientos sociales coloniales, en el rechazo al manejo de la política de alternancia del poder de los partidos políticos dominantes, así como del conocimiento de las corruptelas en torno al poder económico. La exclusión del que detentó el poder económico, cultural, estético, social o político hizo que esos espacios discursivos propios de las clases dominantes fuesen tomadas por otro opuesto: el chavismo. Ahora, considerarse parte del pueblo chavista, es asumir la ideología del poder político, una identidad legitimada por los medios de comunicación (17). Evidentemente esta nueva cultura e identidad política no solo lo consolidó en el poder, sino que también garantiza su perennización gramsciana.Otro factor importante que debemos considerar es el aspecto racial de Chávez, lo que representa en el espejo del pueblo, pues es descendiente de la raza negra, por parte de su abuela, lo que le permite implícitamente llamar la atención sobre el hecho de su mestizaje. Chávez es el primer mestizo que llega a la presidencia, desplazando totalmente a la elite blanca que había gobernado el país en toda su existencia. También esto contribuyó a halagar su imagen y acercarlo a un sector determinado de la población. Otro factor que le otorgó poderes para poder llevar a cabo su programa de gobierno fue el cambio de la Constitución Política de 1961, mediante una Asamblea Constituyente, por la cual establecería las nuevas bases del Estado venezolano, rediseñando los poderes públicos acorde con las necesidades de las promesas electorales. Para ello convocó a un referéndum el año 1999 y alcanzó el 71% de los votos a favor de la nueva Carta Magna, emprendiendo un proceso de recuperación de los bienes del Estado y expropiaciones a empresarios que tenían deudas tributarias, laborales o medioambientales.Según la oposición política ante las expropiaciones el aparato de marketing y distribución alimenticia está en manos del gobierno, tiene control sobre el mercado y los empresarios industriales se niegan a producir para el chavismo o desaparecer bajo la expropiación, lo que trae baja productividad venezolana intentando sabotear a Chávez. Esto trajo mayor dependencia de las exportaciones para alimentar al país. El gobierno crea la red de mercados populares Mercal, convirtiéndose en el suplidor de alimentos de la población y, de alguna manera, en el único canal de distribución en el que se consiguen los productos importados por el gobierno. Así, Mercal se transformó en un canal más de difusión ideológica y de lealtades (17).El liderazgo de Chávez se ve fortalecido por su condición de militar, puesto que conoce la psicología de estos, sus ambiciones, sus defectos y expectativas, lo que le permite adelantarse a los sucesos y relevar a quienes considera no comprometidos con la causa y promover a los que sí lo están. En sus reformas en este estamento comienza un proceso de “destete” de la milicia bolivariana de la dependencia norteamericana, para cortar su influencia e infiltración.Los militares no solo participan en milicia en el gobierno chavista, sino también lo hacen en el terreno de la economía, la política y empresariado venezolano, lo que han potenciado el militarismo. Este fenómeno es frecuente y diría hasta natural en todos los países, algunos como en Cuba, Venezuela o Nicaragua, de manera abierta y otros como en nuestras democracias de manera soterrada, pero de que los militares participan tengan toda la seguridad. Es imposible detentar el poder sin el compromiso de este sector, simplemente sería imposible.Los críticos han diferenciado respecto al papel de los militares en los periodos de Chávez (1999-2013) y Maduro (en la Presidencia desde 2013): El expresidente Chávez provenía de las Fuerzas Armadas, fue líder de un fallido golpe de Estado y tuvo un liderazgo carismático que permitió incorporar al sector militar a su proyecto político, desarrollándose en dos etapas. La primera (1999-2007), con el fortalecimiento de una emergente elite económica, política y militar que desarrolló cambios en la concepción de la defensa y la seguridad. Se plantearon como nuevas amenazas las acciones de EEUU y una intervención a través de Colombia, dándose inicio al discurso del «enemigo interno». Una segunda (2007-2013), que centró el proyecto del Socialismo del Siglo XXI, en el cual se profundiza la politización y partidización de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (6).La tercera etapa se inició tras la muerte de Chávez en abril de 2013, tomando el mando Maduro e iniciando a un periodo de “Chavismo sin Chávez”. Sin ascendencia sobre el sector militar como lo tenía Chávez, se hace dependiente para mantenerse, abriendo espacios para una mayor militarización del poder y un creciente poderío económico de las Fuerzas Armadas. Mientras que con Chávez se desarrolla el papel político de la Fuerza Armada, en el de Maduro se incorpora como agentes de la economía (6).Chávez cambió la doctrina de la seguridad nacional, en la necesidad de defenderse de las amenazas de EEUU, así como de los “enemigos internos”. Incluía a los militares como base de apoyo, pero que no se supeditaba a ellos en virtud de su gran liderazgo popular. La nueva Constitución liberó a los militares de los controles legislativos y de la “Sociedad Civil” con lo que le quitó el piso a EEUU quien durante años creó mecanismos legales y de penetración con ONG para el “control democrático” sobre este sector.Se creó la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), con nueva estructura, institucionalidad y doctrina militar, incorporándose el término “bolivariana”, para entender que son representantes del proyecto político y dándoles el rótulo de “patriótico, popular y antiimperialista”. También se crearon la Milicia Nacional Bolivariana como complemento de la FANB y el Comando Estratégico Operacional de la FANB, presididos por el presidente de la República, pues solo así se es Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, policiales y milicias, no como ocurre en nuestros países donde el cargo es solo un mero formalismo.Con Nicolás Maduro en el poder desde el año 2013, se hizo necesario un mayor apoyo militar para el gobierno cediendo espacios de poder económico. Los militares ahora convertidos en empresarios controlan la economía. Con Chávez se entregó PDVSA y con Maduro el metro de Caracas, las empresas de aluminio, hierro y acero en el sur del país, así como los puertos y las aduanas. Se conformaron cuatro empresas militares: el Banco de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (BANFANB), un canal de televisión (TVFANB), EMILTRA para transporte de carga por aire, mar y tierra y la empresa agrícola AGROFANB (6).Frente a los problemas de escasez de alimentos y medicinas, se creó el año 2016 la Gran Misión Abastecimiento Soberano y Seguro, encargándosele la compra, importación y distribución de los alimentos y medicinas, también bajo mandos militares.La recurrencia al G-2 cubano, también fue factor clave, expertos en este campo, tras lidiar más de medio siglo contra los norteamericanos, del que almacenan muchísima información a compartir, ahora enemigo común de los venezolanos. Se creó el Servicio Bolivariano de Inteligencia SEBIN con lo que se purga a la oposición política, militar y económica. Se especula que Chávez llegó a enviar hasta 150 mil barriles de crudo a Cuba de forma gratuita por día como contraparte. Según la oposición política el SEBIN es casi una oficina del G-2 cubano en Venezuela, formada a imagen y semejanza, ambos realizan el seguimiento en tierra venezolana de todos los opositores al régimen. Maduro creó el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (CESPPA), para unificar la información de inteligencia (5). La inteligencia incluye expertos en ataques cibernéticos, hackers, control de llamadas y escuchas telefónicas, trabajan en la administración pública, la Presidencia, los ministerios y las empresas públicas, pero también hay médicos, enfermeras, odontólogos, científicos, maestros, informáticos, analistas, técnicos agrícolas, de electricidad, obreros y en áreas culturales. Están también en las áreas de seguridad, inteligencia e incluso las FANB (5). Iguales tratos han tenido los cubanos con Bolivia de Evo y Ecuador de Correa. Debemos considerar que el año 2011 Venezuela suministró a Cuba de la instalación de un cable submarino de fibra óptica que la dotó de una nueva puerta a Internet de banda ancha, que aspira a convertirse en un sistema de comunicaciones independiente en la zona del Caribe.Si bien es cierto se podría dudar de la actividad de alguno de los cubanos, también es cierto que miles de ellos han trabajado implementando programas sociales para erradicar el analfabetismo, elevar el nivel sanitario del pueblo, involucrar al pueblo con el deporte y dotar de viviendas a los que no contaban con ella. Los adversarios señalan que estos profesionales además de hacer su trabajo profesional realizan acciones de inteligencia, sin haberse llegado a comprobar algún caso, por el contrario, varios han sido captados por la inteligencia de otros países y han desertado a la misión internacionalista. El ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), es el primer intento integracionista estratégico emprendido por Chávez y Castro el año 2004 como respuesta al ALCA promovida por EEUU, nace como un organismo político que demanda un modelo de desarrollo independiente, fortalecimiento de la cooperación regional, respeto a la autodeterminación y solidaridad internacional, pero el año 2006 extiende sus alcances al campo comercial transformándose en Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), con componente económica y social, en contraposición a los Tratados de Libre Comercio (TLC). El año 2009, los países miembros decidieron oficialmente la denominación ALBA-TCP y actualmente la integran Venezuela, Cuba, Bolivia, República de Nicaragua, Mancomunidad de Dominica, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda y Santa Lucía. También renunciaron por presiones de EEUU: Honduras, Ecuador y Bolivia (que luego se reinsertara). Este es el primer movimiento estratégico de la Revolución Bolivariana para lograr un soporte político continental, pero se da cuenta que no es suficiente y da paso a otras.La influencia de la Revolución Bolivariana también parte por la creación de Petrocaribe hace 18 años como mecanismo de integración que suministra petróleo a otros países latinoamericanos y caribeños, iniciativa impulsada por el ALBA. Actualmente la integran: Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, El Salvador, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y Las Granadinas, Surinam y Venezuela. Además, creo empresas mixtas con varios países y también puso filiales como PDVSA Cuba y la Comercializadora de Suministros Regionales del Caribe, logrando una refinación de 134 mil barriles por día, distribuidos entre Jamaica, Cuba y República Dominicana. En generación eléctrica creó plantas termoeléctricas, parques eólicos y minicentrales hidroeléctricas instaladas en Nicaragua, Haití, Jamaica, San Vicente y Las Granadinas y San Cristóbal y Nieves (9). Petrocaribe reportó 790 proyectos en las áreas de alimentación, electricidad, educación, saneamiento ambiental, servicios públicos, vivienda y salud, etc., que han contribuido a la reducción de la pobreza. La importancia de Petrocaribe como eje de la integración preocupó a Donald Trump quien lanzó el año 2017 un plan de «contrapeso» al organismo, a través de la «Iniciativa de Seguridad Energética del Caribe» (20).La creación de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), el año 2004, fue iniciativa de Chávez a la que se sumaron Rafael Correa, Lula Da Silva, Evo Morales y Néstor Kirchner, líderes que vieron una oportunidad para construir un espacio de integración y unión en lo cultural, social, económico, político y de seguridad, entre sus pueblos. Su fundación responde a la omnipotencia política continental de la OEA, creada, financiada y controlada por los EEUU, para intervenir los estados. Fortaleció la integración en materia de defensa, estableciendo instancias de cooperación a nivel estatal para que, por una parte, las Fuerzas Armadas de los distintos países miembros se vinculen más estrechamente, creando y consolidando medidas de confianza mutua, participando en ejercicios conjuntos y otras actividades de colaboración, disminuyendo las eventuales causas de un conflicto armado. Busca eliminar progresivamente las asimetrías económicas existentes entre los países, de manera que las economías más débiles o pobres puedan ser relativamente más beneficiadas. A la fecha Bolivia, Venezuela, Chile, Brasil y Argentina han ratificado el Convenio constitutivo de la UNASUR. UNASUR podría constituir una nueva entidad geopolítica en una parte del mundo en la que existen vastas reservas de recursos naturales (minerales agua, tierras cultivables y energía), estos recursos naturales pueden tornarse en una de las más importantes áreas económicas en un mundo globalizado que consume grandes cantidades de alimentos, materias primas y energía. La estrategia está dirigida a la inserción de América del Sur, como región, en el escenario internacional (15). Basado en la experiencia de Cuba, Venezuela decide fundar la Escuela Latinoamericana de Medicina Salvador Allende. Sus fundadores destacaron el carácter humanista de este proyecto para la formación de profesionales de la salud, nacido de la cooperación Cuba-Venezuela y la visión estratégica de ambos líderes: Fidel Castro (1926-2016) y Hugo Chávez (1954-2013). El 15 de abril de 2007 abrió sus puertas en Caracas y desde entonces forma médicos en América Latina. Esto es una inversión costosa y a largo plazo de la Revolución Bolivariana, puesto que forma generaciones de jóvenes en el campo de la medicina, quienes podrán dar fe de las benevolencias de la revolución, además que no son formados con el espíritu mercantil, sino humanista (13).Asimismo, Venezuela se ha hecho presente en el mundo con la ayuda humanitaria, por ejemplo, en el terremoto de Pisco en el Perú el año 2007, enviando médicos, sangre, alimentos y construyendo una pequeña urbanización para los damnificados. También ha llevado a cabo el programa continental “Operación Milagro”, operando de catarata a miles de latinoamericanos. No solo las fortalezas de la revolución le han otorgado su trascendencia hasta ahora, sino también los errores de sus enemigos políticos. La oposición intervencionista colapsó, perdió el liderazgo en sus bases, la división interna, las estrategias cortoplacistas, su tendencia progresiva a lo clandestino e ilegal, explica su deterioro actual. Estos seudodirigentes responden al gobierno de los EEUU, brindándole una lectura falsa respecto a la realidad, subestimando la simpatía a la revolución, todos quieren ser presidentes, llevándolos a proyectos personales y no de país. En 2016, Henry Ramos Allup de Acción Democrática (AD), anuncia que “sacará a Maduro en 6 meses” y al no poder quedó como alternativa el golpe de Estado o un magnicidio. El año 2007, en las principales ciudades del país se generaron protestas organizadas, unas pacíficas pero otras violentas (Guarimbas). El año 2018, Omar Barboza del partido Un Nuevo Tiempo, cuestiona la nacionalidad de Maduro alegando que era colombiano (10). Donald Trump coloca a Juan Guaidó del partido Voluntad Popular que fue designado como presidente de la Asamblea Nacional. El año 2015 empiezan las sanciones ilegales impuestas por EEUU, los precios del petróleo caen, el bloqueo financiero y comercial generaron una crisis económica afectando a simpatizantes y opositores. Estas medidas impulsaron a muchos venezolanos a emigrar, por lo que políticamente los debilitó.Donde no hay fuerza política interna que saque con votos al gobierno, pero tampoco hay la fuerza violenta interna con fuerza para provocar la guerra, sólo queda el plano internacional. El derecho internacional contempla la intervención militar contra un gobierno sólo en caso de que cualquier país, en este caso Venezuela, atacara a otro país, cosa que no ocurre, en este sentido a EEUU le queda únicamente la intervención militar unilateral e ilegal (10).El gobierno de Chávez (1999-2012) derrotó todos los ataques, inclusive cuando la revolución era derrotada él la convertía en una victoria moral. Tras su muerte, la guerra arreció contra Maduro, atacando desde todos los frentes y en su máxima intensidad, aventurándose a un golpe efectivo, deteriorando la calidad de vida del venezolano para que vote por una alternativa oposicionista cuando llegue el momento. En agosto del año 2018, se promueve un magnicidio desde Colombia y con drones contra Maduro (10). El bloqueo financiero y comercial contra Venezuela restringe el mercado; los barcos con alimentos son prohibidos de desembarcar; sus activos en dinero y oro son incautados por miles de millones de dólares; incrementa el riesgo país, las tasas de interés y la negativa de préstamos; se apropian de empresas venezolanas em el exterior; califican al gobierno de dictadura represiva; convocatoria a un concierto en la frontera Venezuela-Colombia para la “ayuda humanitaria” que resultó un fracaso. Es la misma estrategia empleada por más de medio siglo contra Cuba, a la vez, el mismo fracaso.Los seudo partidos ilegales que no cumplen las normas vigentes se quejan y tratan de desacreditar el sistema electoral estatal y al gobierno de actuar de mala fe. El intervencionismo no tiene poder para un golpe militar, Venezuela no es Honduras, donde los militares que debían proteger al presidente Manuel Zelaya lo sacaron de su cama y se lo entregaron a los militares estadounidenses para llevárselo en avión. Tampoco es Paraguay, Brasil o Ecuador donde las fuerzas intervencionistas utilizaron juicios mediáticos para dar golpes o perseguir a los líderes progresistas. Una salida forzada de Maduro se iniciaría con la defensa armada de la Patria (10). La intervención implica que el país agresor, destruiría las vías de comunicación, las telecomunicaciones, el sistema eléctrico y asesinaría la mayor cantidad de defensores posibles. El Plan Colombia se creó para combatir la droga, pero termina siendo una base estadounidense contra la Revolución Bolivariana. Todas estas estrategias y las derrotas a las conspiraciones nacionales e internacionales, han permitido la relevancia e influencia de la Revolución Bolivariana, con sus defectos y virtudes, con sus justezas y exabruptos, porque no hay nada perfecto en el mundo, pero el hecho de haber ganado 23 elecciones de un total de 25 a nivel nacional, regional y local, permite inferir que no es un proyecto improvisado o por lo menos mal asesorado.Finalmente, la Revolución Bolivariana tiene gran impacto en toda América Latina, porque es vista como un desafío a la hegemonía de los EEUU y como alternativa al neoliberalismo que dominó la región durante décadas. La influencia de la Revolución Bolivariana se puede ver en la creciente popularidad de la izquierda en América Latina y en el aumento de la cooperación y solidaridad entre los países de la región.CONCLUSIONES1. Entre los factores externos que favorecieron la aparición de la Revolución Bolivariana podemos identificar dos importantes: la persistente resistencia de la Revolución Cubana y la alta dependencia de Venezuela del capital exterior al haberse convertido en una nación petróleo dependiente sin espacio para generar economía de otros sectores. Entre los factores internos podemos identificar a una Venezuela convertida en un país dependiente de los EEUU, golpeada en su orgullo patrio y sin brillo continental que lo caracterizó por muchos años; el abandono de la actividad agrícola que lo hizo vulnerable alimentariamente frente a la crisis; la privatización de la principal empresa estatal Caribbean Petroleum, que lo hizo dependiente del capital privado e internacional; la corrupción estatal institucionalizada que le permite a Chávez articular un discurso potente, ganar las elecciones, cambiar las estructuras y las relaciones de poder en el país; la caducidad de «El Sistema de Punto Fijo”; y la instalación del neoliberalismo con sus “paquetazos” que llevó al “Caracazo”, principal evento político que catapulta a Chávez.2. Los principales factores que forjan el liderazgo de Chávez se resumen en su liderazgo comunicacional a tres niveles, los consejos comunales, el programa semanal Aló Presidente y el pancontinental Telesur; la creación de una nueva identidad cultural y política venezolana amparada en los medios de comunicación, el conocimiento histórico, el rechazo a la política tradicional de la alternancia y el conocimiento de las corrupción estatal en torno al poder económico; y el aspecto racial de Chávez que lo presenta como el espejo del pueblo, es el primer descendiente de la raza negra, el primer mestizo que llega a la presidencia, desplazando a la elite blanca, y acercándose a los sectores mayoritarios de la población. 3. Entre las principales estrategias que consolidan a la Revolución Bolivariana es haber seguido los mismos pasos de la Revolución Cubana. Ambos avivan a un mártir o paradigma que inspiran sus acciones populares, Cuba lo hace con Martí, Venezuela con Bolívar; proclaman el carácter socialista de su revolución, Cuba el Socialismo y Venezuela el Socialismo del Siglo XXI; apoyan su revolución en potencias militares, Cuba en Rusia y Venezuela en Rusia y China; control total de las fuerzas armadas; crean las milicias populares; se proclaman antimperialistas norteamericanos; son bloqueados económicamente por EEUU; sufren intromisiones militares, Cuba en 1961 con la invasión en Playa Girón y Venezuela amenazada frecuentemente con una acción similar, pero paradójicamente los consolida en el poder; el G-2 cubano opera a favor de ambas revoluciones compartiendo información contra EEUU; implementación de programas sociales para erradicar el analfabetismo, elevar el nivel sanitario e involucrar al pueblo con el deporte y dotar de viviendas a los necesitados; también cuentan los errores e incapacidades de sus enemigos políticos, como el magnicidio. La estrategia fue hacerse ver como un David vencedor contra un Goliat mucho más grande.4. La influencia continental de la Revolución Bolivariana con Chávez desató una oleada socialista y progresista en América Latina que dieron lugar a procesos con Lula Da Silva en Brasil en 2003, Néstor Kirchner en Argentina en 2003, Cristina Fernández de Kirchner en 2007, Evo Morales en Bolivia en 2005, Rafael Correa en Ecuador en el 2007, Fernando Lugo en Paraguay en 2008 y José Mujica en Uruguay en el año 2009. Asimismo, la persistencia de la Revolución Bolivariana con Maduro dio origen a la tercera oleada progresista, incluyendo a Chile, Perú y Colombia; y los reclamos de nuevas constituciones políticas en todos los países también son una influencia de este proceso.La creación del ALBA-TCP como herramienta política y comercial; la creación de Petrocaribe que creó empresas mixtas integrando a Jamaica, Cuba, República Dominicana, Nicaragua, Haití, San Vicente y Las Granadinas y San Cristóbal y Nieves; la creación de la UNASUR a iniciativa de Chávez; y la creación de la Escuela Latinoamericana de Medicina en Caracas, permite seguir la influencia del proceso chavista.5. La Revolución Bolivariana tiene gran impacto en América Latina, por ser un desafío a la hegemonía de EEUU y ser alternativa al neoliberalismo. La influencia está en la creciente popularidad de la izquierda y en el aumento de la cooperación y solidaridad entre los países de la región.BIBLIOGRAFÍA 1. Bermúdez, Ángel, “Cómo Venezuela pasó de la bonanza petrolera a la emergencia económica”, BBC News Mundo, Caracas, (2016), disponible en https://www.bbc.com/…/160219_venezuela_bonanza_petroleo…2. Crisóstomo del Pedregal, Carlos, Unasur y la proyección del consejo de seguridad suramericano, UNISCI Discussion Papers, Nº 21, Santiago de Chile (2009), disponible en https://www.ucm.es/…/UNISCI%20DP%2021%20-%20CRISOSTOMO.pdf.3. Erlich, Frances D. Características y efectos del discurso autocentrado en aló presidente. Boletin de Linguistica [online]. 2005, vol.17, n.24, pp.05-10. Disponible en: <http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext…>.4. Honorio Martínez, José, “El papel del movimiento quinta república en la recomposición del estado venezolano (1998-2000)”, HAO, N° 33, 21-34, Colombia (2014).5. Infobae, Cómo los servicios de inteligencia cubanos se quedaron con parte de Venezuela, Buenos Aires (2019), disponible en https://www.infobae.com/…/como-los-servicios-de…/.6. 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Morgade, Alva, “Qué fue la masacre del Caracazo, hace 30 años y qué nos dice de la situación actual en Venezuela”, BBC News Mundo, Caracas, (2019), disponible en https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-47379668.11. Nahem, R, A 32 años del Caracazo: un hecho que marcó un precedente en materia de DD HH en Venezuela, Diario El Diario, Caracas (2023), disponible en https://eldiario.com/…/32-anos-caracazo-derechos…/.12. Olmo, Guillermo, “Triunfo de Hugo Chávez en 1998: cómo era la Venezuela en la que triunfó Chávez hace 20 años (y en qué se parece a la actual)”, BBC News Mundo, Caracas, (2018), disponible en www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-46463299.13. Prensa Latina, Maduro por expandir Escuela Latinoamericana de Medicina de Venezuela, La Habana (2023), disponible en https://www.prensa-latina.cu/…/maduro-por-expandir….14. 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ARTÍCULO ENSAYO

El Colapso del Capital de Lionel Stiglitz

EL COLAPSO DEL CAPITAL DE LIONEL STIGLITZ

Vladimir Cerrón (*)

Lionel Stiglitz, miembro fundador del Partido Piquetero, un partido argentino de izquierda trotskista, referente del cual discrepo con el debido respeto, ha escrito una obra que considero una de las más importantes, didácticas y actualizadas para entender, lo aparentemente inentendible para los mismos aspirantes a marxistas, la biblia del proletariado, el libro El Capital de Karl Marx.

Esta importante obra publicada en el año 2019, llegada de las manos del mismo autor, constituye un verdadero abecedario para entender la obra más complicada, pero la más importante, de Marx, sin el cual no podríamos entender claramente los conceptos de fuerza de trabajo, capital constante, capital variable, plusvalía, mercancía, precio, monopolio, crisis, trabajo vivo, trabajo muerto, productividad empresarial, parasitismo financiero, capital ficticio, etc., desde la perspectiva dialéctica e histórica de la concepción materialista.

Comprender y dominar estos conceptos, permite una polémica victoriosa ante la imposición hegemónica cultural capitalista en el país. Este libro está dirigido principalmente a la izquierda latinoamericana, campo económico en el que con el mínimo razonamiento nos daremos cuenta de que estamos escritos en las líneas de El Capital, como si fuéramos los protagonistas, pues su vigencia es asombrosa.

Dirigido a la izquierda latinoamericana, obliga a la preparación de la dirección política, quien tendrá el insumo más que suficiente para persuadir a las masas, cada quien, en el lenguaje propio, e insertarlos en una lucha que tiene lógica y que no tiene otra salida que la victoria.

Tiene un mensaje antimperialista, lo que lo aparta de las posturas progresistas, plantea las fases de la lucha de los trabajadores desde el reclamo de un salario, luego el salario justo y posteriormente la expropiación de los medios de producción. Interesante que un político y partido jóvenes hablen con claridad el rumbo del camino, con lo cual no solo atrae adeptos, sino espanta a los tibios.

También existe una postura clara respecto a Cuba, Venezuela, Irán, China y Rusia, respecto a los asedios imperialistas a través de la OTAN, sus formas de defensa, además del impacto económico y medioambiental mundial.

Introduce un nuevo concepto al hablar no solamente de izquierda antimperialista, sino de izquierda antimonopólica, término que puede entender y asimilar la clase media empresarial nacional emergente, quien finalmente debe convertirse en aliada de la izquierda, quitándose viejos prejuicios, para derrotar enemigos comunes, sino estarían sentenciadas a su desaparición.

El Partido Piquetero también tiene presos políticos como Luis Ángel D´elía, quien prologa este libro, donde denuncia la vigencia del Plan Cóndor II, además de declararse seguidor de la Teología de la Liberación, una fusión entre el marxismo clásico y la palabra de Dios, haciendo un llamado a no caer en subjetividades como la fatalidad o inmoralidad para justificar nuestra desgracia, sino que, aplicando el marxismo debemos analizar al sistema tras elementos objetivos.

Este libro ha sido escrito tras la inspiración de un fructuoso dictado de cuatro clases acerca de El Capital en el marco de los 200 años del natalicio de Marx.  Stiglitz hace un llamado que para ser verdaderamente revolucionario no basta arengar o militar, sino es necesario e imprescindible prepararse y estudiar la teoría económica.

Este detalle nuestro partido Perú Libre lo había advertido, por ello orientó a sus cuadros a estudiar los posgrados respectivos, lástima que en Perú no tengamos las mismas autoridades que en la Universidad de Buenos Aires que ha permitido a Stiglitz prepararse como tal, por el contrario, en la Universidad de San Marcos, al percatarse de mi ingreso al Doctorado en Economía, las autoridades optaron por impedir el inicio del curso, declarando nulo la admisión de toda una promoción, un retroceso bochornoso en la que considerábamos la alma mater del país.

La vigencia del marxismo en Latinoamérica es tan evidente que mientras Stiglitz dictaba un curso para comprender juntos El Capital, en la tierra natal de Marx solo se le imprimía en souvenir. El Colapso del Capital precisa que el robo en el capitalismo a la clase trabajadora no parece escandaloso, siendo el más rapaz, porque mientras en el esclavismo se ve por el número de esclavos y en el feudalismo por centímetro de tierra trabajada a su beneficiario, en el capitalismo es un “robo oculto” casi invisible y es casualmente esa “invisibilidad” la que permite una mejor explotación al trabajador.

Justamente en este aporte, Stiglitz lo hace mucho más visible y considero que esta es la contribución más relevante de la obra, que ha sido capaz de poner sobre la mesa a los dirigentes, pero sobre todo a los trabajadores, la importancia de su participación en el proceso de la producción capitalista, para que accionen, eleven su autoestima y sepan que sin ellos ningún empresario haría fortuna.

Explicada la cadena de producción, identifica el eslabón más importante del poder proletario, porque tras la disposición de la materia prima, la fuerza de trabajo termina produciendo trabajo y plusvalía, el dueño lo expone en el mercado y se valida socialmente con la adquisición. Sin la fuerza de trabajo se detiene el engranaje y esa es la génesis e importancia de la huelga, un mecanismo coercitivo para que el proletariado defienda su salario, bajo la amenaza de detener el capital constante sin generar trabajo ni plusvalía, aunque sea el robo diario del capitalista.

Las huelgas son vistas con solidaridad por el pueblo, aunque suban los precios de la mercancía por su escasez en el mercado, pero no se validan socialmente, lo que genera problemas en un eslabón más de la producción capitalista.

La obra también precisa que los desocupados en el país no son producto del azar, sino algo planificado para chantajear a la clase trabajadora, trasmitiéndole constantemente la idea de que puede ser sustituida en cualquier momento, haciendo que sus medidas, como la huelga, se tornen abortadas o ineficaces. Puede incluso llevar al enfrentamiento entre trabajadores asalariados y desocupados, destruyendo la unidad de clase y evitando la unidad de partido.

Agrega un análisis vigente demostrando que la violencia es, en realidad, una potencia económica para el capitalista, pues en última instancia no hay pierde con ella, aunque se llegara al extremo de asesinar a los trabajadores y con ello detener la actividad productiva, la sociedad se ve en la obligación de recurrir al monopolista quien posee acumulados los productos que ahora se tornan escasos.

Explica didácticamente, que la crisis en el capitalismo es por la sobreproducción de mercancía, muchas veces generada por la ausencia o saturación del mercado o por el reemplazo del hombre por la máquina, lo que genera la plusvalía relativa, pero plusvalía al final. Plusvalor que en la crisis los monopolios, cárteles o holding, les quitan a los grandes, medianos o pequeños empresarios no monopolizados, una especie de “ladrón que roba a ladrón”, donde estos últimos se resisten y tienden a bajar los salarios o despedir a sus trabajadores, paralizando así la producción en la industria, la construcción, el comercio, las comunicaciones, etc., llevándonos a la recesión.

El proletariado, como llamó Marx, explica cómo al capitalista solo le interesa que el obrero y su esposa le reproduzcan un futuro obrero, como futura fuerza laboral, de ahí la denominación de proletario.

Stiglitz magistralmente expone la lucha entre capitalistas, cuando se afecta la renta entre ellos, hasta desplazar, quebrar o liquidar a la competencia, una lucha sin cuartel, pero a la vez expone la necesaria concurrencia de todos en el ciclo productivo, explicado por la ley dialéctica de la concatenación de la materia, sino cómo explicar que la Shell necesita de Mark Zuckerberg.

Respecto al salario, Stiglitz puntualiza, como en El Capital, que es la sociedad la que legitima el robo al obrero, al trabajador, al comprar la mercancía, hecha a base de explotación y plusvalía, generando un falso concepto que el capitalista dignifica el trabajo, viéndolo como a un semidios, cuando en realidad es un tremendo ladrón que le roba a diario a los trabajadores.

Permite entender por qué en sociedades capitalistas como Estados Unidos, el trabajo se paga por horas, porque te estás entregando como fuerza de trabajo material al capitalista y él puede disponer de ti esas horas como para producir una aguja o un cohete espacial, obtener la plusvalía que quiera, pero ya pagó tu valor de cambio y ahora va por el valor de uso.

Jurídicamente El Capital precisa que el capitalista y el obrero llegan a colisionar en sus derechos legítimos para ambos, los que inclusive pueden ser iguales, pero finalmente lo que decide es la fuerza.

El Capital no solo nos enseña cómo liquidar al capitalismo, sino algo más importante, cuándo liquidar al capitalismo; lo que implica un profundo conocimiento del materialismo histórico, más precisamente, de la interpretación materialista de la historia.

Stiglitz advierte que la política del poder financiero mundial radica en el fascismo, en el estatismo que mantiene los monopolios privados a viva fuerza, para ello no solo usa la fuerza militar, sino también la religión, el conservadurismo, conceptos engañosos de nacionalismo, patriotismo y racismo.

Lenin decía que el monopolio ahoga a la sociedad para defender sus propias ganancias que ya no puede obtenerlas por métodos capitalistas, para ello necesita implantar violencia dura y pura. Esta es la razón del por qué los empresarios oligopólicos en todos lares, al haber degenerado el libre mercado, necesitan convivir con el militarismo, los órganos de justicia y los grandes medios de comunicación, últimas barreras de defensa frente a la bancarrota o la inminente expropiación de los medios de producción por los trabajadores, desatando una persecución brutal a sus líderes políticos.

Expone una realidad concreta en nuestros países de cómo el monopolio se fortalece comprando empresas, haciendo dumping, controlando exclusividad del mercado, concertando precios, infiltrándose en el Estado y modificando las leyes proteccionistas a su favor como los contratos ley en el Perú. Actualmente el método son los “activos intangibles”, que son disposiciones para eliminar la competencia naciente, es decir, generar un óbito fetal empresarial, mediante: patentes, instalación de marca, base de datos y plataformas tecnológicas.

Este libro hace un llamado a los revolucionarios en el seno del imperio, los Estados Unidos y la Unión Europea, sin los cuales es imposible lograr una victoria mundial, el mundo debe entender, además, que con simples reformas o normas tributarias no es posible domar a la bestia del capital, es necesario expropiar sus medios de producción antes que ellos expropien totalmente el Estado y con ello a nosotros mismos.

Finalmente, Stiglitz concluye que la existencia de monopolios en nuestros países ha llevado al cementerio a la libre competencia, donde si bien es cierto que el poder empresarial por lo menos produce frente al poder financiero que solo parasita, el anuncio de la caída del sistema es tan cierto como que la clase trabajadora debe estar preparada para dar la estocada final al capitalismo neoliberal.

Lima, 21 de febrero de 2023

(*) Secretario General Nacional del Partido Perú Libre

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